The xx: el secreto mejor guardado detrás de sus grandes éxitos

Cuando se piensa en The xx, es fácil que aparezcan en la memoria los primeros acordes de “Intro”, la melancolía de “Angels” o la intimidad de “Crystalised”. La banda británica construyó buena parte de su identidad alrededor de canciones minimalistas, silencios cuidadosamente colocados y voces que parecen susurrarse secretos. Pero entre sus temas más conocidos también existen piezas que, aunque menos populares, resumen a la perfección aquello que hizo especial a The xx.

Una de ellas es “Infinity”, incluida en xx, el álbum debut que el grupo lanzó en 2009. El tema pasa más desapercibido frente a otros sencillos del disco, pero conserva todos los elementos que terminaron convirtiéndose en la firma sonora de la banda: guitarras limpias, una producción contenida y la combinación de las voces de Romy Madley Croft y Oliver Sim.

“Infinity” no necesita grandes explosiones para transmitir emoción. Su fuerza está precisamente en lo contrario: en la tensión que construye poco a poco y en la sensación de estar escuchando una conversación demasiado íntima para ocurrir frente a una multitud. Es una canción que demuestra cómo The xx consiguió convertir la sencillez en una herramienta para hablar de deseo, distancia y vulnerabilidad.

A más de una década de aquel debut, escuchar “Infinity” también permite recordar la etapa en la que The xx comenzó a definir un sonido que influiría en buena parte del indie y el pop alternativo de los años siguientes. Mientras algunos de sus temas se convirtieron en clásicos inevitables de sus presentaciones, canciones como esta permanecieron en un segundo plano, esperando ser redescubiertas.

Y quizá ahí está parte de su encanto. Para quienes lleguen al Corona Capital esperando escuchar los grandes éxitos de The xx, “Infinity” puede ser una pequeña sorpresa: una canción menos evidente, pero capaz de mostrar la esencia de la banda desde un lugar mucho más íntimo. Porque a veces, entre los temas que todos conocen, se encuentran las canciones que mejor explican por qué un grupo sigue siendo especial.

Twenty One Pilots en Corona Capital 2026: estas son las canciones que no pueden faltar

Tyler Joseph y Josh Dun serán uno de los actos principales del festival en la Ciudad de México. A continuación, repasamos algunos de los temas que los fans esperan escuchar durante su presentación.

El Corona Capital 2026 está cada vez más cerca y la emoción entre los asistentes comienza a crecer. Durante tres días, el Autódromo Hermanos Rodríguez recibirá a algunas de las bandas y artistas más importantes de la escena internacional, y entre los nombres que destacan en el cartel se encuentra Twenty One Pilots.

El dúo estadounidense, integrado por Tyler Joseph y Josh Dun, será uno de los protagonistas del sábado 21 de noviembre. Su presentación representa una oportunidad para que los fans mexicanos vuelvan a disfrutar de un espectáculo que combina música, energía y una puesta en escena característica.

A lo largo de su carrera, Twenty One Pilots ha construido un repertorio que atraviesa diferentes géneros y etapas. Desde canciones de sus primeros discos hasta los grandes éxitos que los llevaron a los escenarios internacionales, existen algunos temas que los seguidores difícilmente estarían dispuestos a dejar fuera del setlist.

Estas son algunas de las canciones que no pueden faltar en su presentación del Corona Capital 2026.

“Stressed Out”

Es imposible hablar de Twenty One Pilots sin mencionar “Stressed Out”. La canción, perteneciente al exitoso álbum Blurryface, fue uno de los grandes responsables de que la banda alcanzara una enorme popularidad a nivel internacional.

Su letra habla sobre las presiones de crecer, las responsabilidades de la vida adulta y la nostalgia por tiempos más sencillos. Esa combinación entre una temática cotidiana y una producción pegadiza hizo que el tema conectara con millones de personas.

En el Corona Capital, seguramente será uno de esos momentos en los que el público tome el control y acompañe a Tyler Joseph cantando cada palabra.

“Ride”

“Ride” es otro de los grandes himnos de Blurryface. La canción destaca por su ritmo relajado, su mezcla de géneros y una melodía que rápidamente se queda en la cabeza.

Además, es uno de esos temas que permiten apreciar una de las características principales de Twenty One Pilots: la capacidad de pasar del pop al rap y del rock a sonidos electrónicos sin perder su identidad.

Con miles de personas frente al escenario, “Ride” tiene todo para convertirse en uno de los momentos más disfrutables de su presentación.

“Heathens”

La historia de “Heathens” es particular. El tema fue creado para la banda sonora de Suicide Squad, pero terminó convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de la carrera de Twenty One Pilots.

Su sonido oscuro y su atmósfera distinta a otros de sus grandes hits la convirtieron rápidamente en una canción reconocible incluso para quienes no siguen de cerca la trayectoria del grupo.

En un festival como Corona Capital, “Heathens” podría marcar uno de los cambios de ambiente más interesantes del concierto.

“Car Radio”

Para los fans que llevan más tiempo siguiendo a Twenty One Pilots, “Car Radio” ocupa un lugar especial.

La canción pertenece a Vessel, uno de los discos fundamentales en la historia del dúo. Su temática gira alrededor de los pensamientos, el silencio y la incomodidad de quedarse a solas con la propia mente.

Pero es durante las presentaciones en vivo cuando el tema adquiere una dimensión diferente. Su intensidad permite que Tyler Joseph y Josh Dun

Las canciones de ‘School of Rock’: La banda sonora que educó a una generación

Más de veinte años después de su estreno, School of Rock sigue siendo mucho más que una comedia; es una carta de amor al rock and roll y, para toda una generación, la primera y más divertida clase de historia de la música. La película, protagonizada por un huracán de energía llamado Jack Black en el papel que nació para interpretar, tiene su alma en la increíble banda sonora que Dewey Finn usa como su libro de texto para transformar a un grupo de niños prodigio de la música clásica en una verdadera banda de rock.

El plan de estudios del rock: De los riffs a la actitud

Cuando Dewey Finn, el rockero fracasado que se hace pasar por maestro sustituto, decide formar una banda con sus alumnos, su primera lección no es sobre teoría musical, sino sobre los fundamentos sagrados del rock. Su “plan de estudios” es un recorrido por los pilares del género. La primera tarea es simple pero fundamental: escuchar y absorber el poder del riff. Para ello, les asigna dos de los más monolíticos de la historia: “Smoke on the Water” de Deep Purple y “Iron Man” de Black Sabbath. Con esto, les enseña que un gran riff es la columna vertebral de una gran canción de rock.

Pero el rock no es solo técnica, es actitud. Dewey les enseña sobre la rebelión y el espectáculo a través de The Who, sobre la furia minimalista del punk con The Ramones, y sobre el misticismo y el poder de una frontwoman con Stevie Nicks. Cada canción no es solo música, es una lección sobre una pieza esencial del rompecabezas del rock: la energía, la pose, la composición y el desafío a la autoridad.

El milagro de Led Zeppelin y su “canción de los dioses del rock”

Un momento clave de la película, y una hazaña legendaria fuera de cámaras, es el uso de “Immigrant Song” de Led Zeppelin. En la icónica escena de la camioneta, Dewey Finn pone la canción para inspirar a la banda antes de su audición, declarando que es una canción de los “dioses del rock”. El grito inicial de Robert Plant desata una explosión de energía que contagia a los niños. Conseguir los derechos de una canción de Led Zeppelin, una banda notoriamente protectora de su música, era considerado casi imposible para cualquier producción cinematográfica. Para lograrlo, el director Richard Linklater y Jack Black grabaron un video en el que, desde el set y frente a miles de extras, le suplicaban directamente a la banda. La pasión del mensaje fue tan genuina que, contra todo pronóstico, los miembros de Zeppelin cedieron, regalando a la película uno de sus momentos más memorables.

De aprendices a creadores: Nace la música original

La clase de Dewey Finn no se limita a la teoría; el objetivo es la práctica y la creación. El verdadero punto de inflexión ocurre cuando el joven guitarrista, Zack, presenta un riff de su propia autoría. Dewey lo reconoce al instante como un gran riff y lo ayuda a convertirlo en una canción completa, “Zach’s Song”. Es el momento en que los estudiantes dejan de ser meros aprendices y se convierten en verdaderos músicos. Esta semilla creativa florece en el himno final de la banda, “School of Rock”, una canción original escrita para la película que encapsula toda la energía y el espíritu aprendido.

El examen final: La Batalla de las BandasDespués de semanas de “educación”, la banda está lista para su examen final. En la Batalla de las Bandas, no solo interpretan su pegajosa canción original, sino que, tras la exigencia del público por un “encore”, cierran su presentación con un cover que resume todo lo aprendido: “It’s a Long Way to the Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll)” de AC/DC. Es el broche de oro, una declaración de principios y la graduación perfecta para una película cuya banda sonora no es un acompañamiento, sino su corazón y su mensaje: una celebración de la pasión, la energía y el poder redentor del rock and roll.

Stranger Things Temporada 5: guía de todas las canciones de la banda sonora

Stranger Things siempre ha tenido un don para elegir las canciones perfectas de los 80 y catapultarlas de nuevo a la fama. Desde el fenómeno de “Running Up That Hill” de Kate Bush hasta “Master of Puppets” de Metallica, la música es un personaje más en la serie.

Con la llegada de la quinta y última temporada, la tradición continúa. Aquí te presentamos una guía, episodio por episodio, de todas las canciones que escucharás mientras Hawkins se enfrenta a su batalla final.

(Alerta de Spoilers: Este artículo contiene detalles de la Temporada 5 hasta el Episodio 7).

Episodio 1: “The Crawl”

La temporada arranca con una avalancha de éxitos, muchos de ellos presentados por Robin (Maya Hawke), ahora DJ de la radio local.

  • The Clash – “Should I Stay or Should I Go”: El regreso del himno de Will Byers en un flashback al inicio de la saga.
  • The Psychedelic Furs – “Pretty in Pink”: Un mensaje no tan sutil de Robin para su interés amoroso.
  • Diana Ross – “Upside Down”: La joya de la corona. En un guiño magistral, la canción se usa para enviar un mensaje en clave al grupo sobre la amenaza del “Otro Lado” (Upside Down).
  • Kate Bush – “Running Up That Hill”: Unas pocas notas son suficientes para recordarnos la conexión de Max con la canción que le salvó la vida.

Episodio 2: “The Vanishing of Holly Wheeler”

El terror llega a la casa de los Wheeler con una banda sonora que mezcla el pop sueco y los clásicos de los 50.

  • ABBA – “Fernando”: La Sra. Wheeler está escuchando este éxito a todo volumen mientras un Demogorgon ataca su casa, creando una escena de terror surrealista.
  • The Chordettes – “Mr. Sandman”: Esta canción de 1954 suena en los créditos finales, un escalofriante guiño a la época en la que creció Vecna.

Episodio 3: “The Turnbow Trap”

La música sigue siendo un arma, tanto para la fiesta como para la misión.

  • Tiffany – “I Think We’re Alone Now”: Vecna le deja a la pequeña Holly un casete con este himno adolescente de los 80, perfecto para una escena de una niña bailando sola en una casa extraña.
  • Yello – “Oh Yeah”: Si hay travesuras con autos en una película de los 80, esta canción es obligatoria. La banda sonora perfecta para el plan de Dustin.

Episodio 4: “Sorcerer”

Entre la acción y el caos, la música sirve como referencia y anclaje emocional.

  • Elmer Bernstein – “Main Title from The Great Escape”: El icónico tema de la película de 1963 suena mientras Robin explica su plan, en un raro pero efectivo uso de música no diegética.
  • The Chords – “Sh-Boom (Life Could Be a Dream)”: Otro clásico de 1954 que nos transporta a los recuerdos de Henry Creel/Vecna.

Episodios 5-7: El Camino al Final

A medida que la trama se intensifica, la música se vuelve más atmosférica y referencial.

  • ‘Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors’: Aunque no es una canción, la película que ven Holly y su amiga es un guiño directo a la naturaleza de los ataques de Vecna.
  • Moby – “When It’s Cold I’d Like to Die”: Esta emotiva canción, que ya se usó en la primera temporada, regresa para subrayar un momento clave, conectando el principio y el fin de la saga.
  • Butthole Surfers – “Human Cannonball”: El debate final entre Mike y Robin: ¿cuál es la mejor banda para musicalizar el fin del mundo?

La temporada final de Stranger Things ya está disponible en Netflix, con el gran final llegando este 31 de diciembre.

Las 10 canciones de Madonna que revolucionaron la cultura pop

Pocas artistas pueden presumir de haber cambiado las reglas del juego. Madonna no solo las cambió; escribió un manual completamente nuevo. A lo largo de cuatro décadas, su música no ha sido solo una colección de éxitos, sino una serie de declaraciones de intenciones que han desafiado a la sociedad, redefinido el rol de la mujer en la música y fusionado el arte, la moda, el sexo y la religión de una manera que nadie se había atrevido antes.

Más que una cantante, Madonna ha sido una estratega cultural. Cada una de estas diez canciones no fue solo un hit número uno, sino un evento cultural que provocó conversaciones, generó controversia y dejó una marca indeleble en la cultura pop.

La Santísima Trinidad del Debate de los 80

1. “Like a Virgin” (1984): La canción que la convirtió en un ícono global. Su legendaria actuación en los primeros MTV VMAs, revolcándose en el suelo con un vestido de novia, no fue solo un show; fue una declaración sobre la sexualidad femenina que escandalizó a los conservadores y empoderó a una generación.

2. “Papa Don’t Preach” (1986): Madonna abordó el embarazo adolescente desde una perspectiva femenina pro-decisión, generando un debate nacional. La canción fue a la vez un éxito pop irresistible y un complejo comentario social que demostró que la música pop podía ser seria.

3. “Like a Prayer” (1989): El punto álgido de su genio para la provocación. El video, con sus cruces en llamas, estigmas y un romance interracial con un santo negro, fue tan controvertido que Pepsi canceló un multimillonario contrato con ella. ¿El resultado? Madonna se quedó con el dinero y el video se convirtió en una de las obras de arte más importantes de la historia de MTV.

La Liberación y el Sonido de los 90

4. “Vogue” (1990): Con esta canción, Madonna no solo creó un himno dance atemporal, sino que introdujo la cultura del voguing y los ballrooms de la comunidad LGBTQ+ negra y latina al mainstream global. Fue un acto de celebración y apropiación cultural que sigue siendo un estándar en la música de club.

5. “Justify My Love” (1990): El video, con sus imágenes de sadomasoquismo, voyeurismo y bisexualidad, fue tan explícito que MTV lo prohibió. ¿La respuesta de Madonna? Lo lanzó como el primer “video single” de la historia en formato VHS, vendiendo más de un millón de copias y demostrando que podía convertir la censura en un negocio.

Reinventando el Pop para un Nuevo Milenio

6. “Ray of Light” (1998): Después de convertirse en madre, Madonna se reinventó una vez más, abrazando la música electrónica y la espiritualidad. “Ray of Light” fue una explosión de techno-pop que demostró que una mujer de 40 años podía ser la artista más innovadora y vanguardista del planeta.

7. “Music” (2000): Una oda simple y directa al poder unificador de la música, producida por el genio francés Mirwais. La canción y su video consolidaron su estatus como un ícono global capaz de dictar las tendencias sonoras del nuevo siglo.

Himnos para la Pista de Baile y el Legado

8. “Hung Up” (2005): Cuando muchos la daban por acabada, Madonna regresó con un himno disco que sampleaba a ABBA (algo que la banda sueca casi nunca permitía). Confessions on a Dance Floor fue una obra maestra que la devolvió a la cima y demostró que la Reina de la Pista de Baile seguía en su trono.

9. “Express Yourself” (1989): Un poderoso himno feminista que ha inspirado a generaciones de artistas, desde las Spice Girls hasta Lady Gaga. “No te conformes con el segundo mejor, nena”. Un mensaje tan relevante hoy como lo fue entonces.

10. “Live to Tell” (1986): Una balada introspectiva y desgarradora que demostró su profundidad como compositora. En sus giras, a menudo la cantaba mientras se proyectaban imágenes de víctimas del SIDA, convirtiéndola en un poderoso acto de activismo y memoria.