Kate Bush: la independencia artística que redefinió los estándares de la música pop

En 1978, a los 19 años, Kate Bush encabezó la lista oficial de sencillos del Reino Unido con Wuthering Heights, corte incluido en su álbum debut The Kick Inside. Este acontecimiento la convirtió en la primera mujer en alcanzar el número uno británico con un tema de autoría propia. La producción de aquel proyecto contó con la mediación técnica del guitarrista David Gilmour de Pink Floyd, quien financió las primeras grabaciones en cinta tras advertir las maquetas compuestas por la joven autora. 

Durante los preparativos de The Tour of Life en 1979, Bush integró expresiones teatrales y coreografías complejas en el marco de conciertos en vivo. Ante la inexistencia de equipo comercial que permitiera cantar mientras ejecutaba rutinas de danza, el personal técnico confeccionó un micrófono inalámbrico de diadema adaptado con una percha de alambre. Esta solución de ingeniería en directo estableció un precedente operativo adoptado posteriormente por artistas solistas en espectáculos a gran escala. 

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Autonomía en el estudio y adopción del Fairlight CMI 

La exigencia por conservar el control absoluto de su criterio sonoro llevó a Bush a prescindir de directores externos a partir de The Dreaming (1982). Con este lanzamiento, Bush figuró como una de las primeras creadoras en el circuito británico en asumir la producción total de un álbum respaldado por una discográfica multinacional. La cantautora coordinó arreglos orquestales, balances en consola y conceptos líricos sin aceptar imposiciones comerciales de ejecutivos discográficos. 

En ese periodo creativo, Bush introdujo en sus grabaciones el sintetizador y muestreador digital Fairlight CMI, manipulando sonidos ambientales dentro de canciones pop. Dicho trabajo sonoro derivó en 1985 en el álbum Hounds of Love, producción que incorporó cortes como Running Up That Hill (A Deal with God) y Cloudbusting. El material conjugó estructuras de música de cámara con instrumentación folclórica y percusiones electrónicas programadas. 

Impacto comercial de catálogo e inducción al Salón de la Fama 

El catálogo de la compositora registró un repunte de reproducciones y ventas globales en 2022 tras la inclusión de Running Up That Hill (A Deal with God) en la cuarta temporada de la serie Stranger Things. La canción alcanzó simultáneamente el primer puesto en las listas oficiales del Reino Unido y la tercera posición del Billboard Hot 100 de Estados Unidos, 37 años después de su publicación. Al retener los derechos de sus grabaciones maestras mediante el sello Fish People, Bush gestionó directamente el dividendo comercial de este retorno. 

En noviembre de 2023, la institución formalizó la trayectoria de la artista al incorporarla al Salón de la Fama del Rock and Roll, ceremonia donde el rapero Big Boi presentó el discurso de bienvenida. La metodología de trabajo independiente y experimentación técnica de Bush ha sido referenciada por intérpretes como Björk, Fiona Apple y Tori Amos. Su obra documenta la evolución de la composición moderna regida por la autonomía artística. 

Kate Bush: El control creativo como motor de una carrera legendaria

Kate Bush irrumpió en la escena musical británica en 1978 con el sencillo Wuthering Heights. A los 19 años, se convirtió en la primera mujer en alcanzar el número uno en el Reino Unido con una canción de su propia autoría. A pesar del éxito mediático inmediato, la artista estableció límites claros con la industria para priorizar el desarrollo de su lenguaje visual y sonoro sobre la exposición pública constante. 

La producción de su álbum The Dreaming en 1982 marcó un punto de inflexión en su metodología de trabajo. Bush asumió la producción total de sus grabaciones para evitar las presiones comerciales de los sellos discográficos de la época. Este movimiento le permitió experimentar con el Fairlight CMI, un sintetizador de muestreo digital que definió la textura vanguardista de sus composiciones posteriores durante la década de los 80. 

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La innovación técnica y el retiro de los escenarios mundiales 

El lanzamiento de Hounds of Love en 1985 consolidó su estatus como una innovadora de la tecnología musical. La obra incluyó el éxito Running Up That Hill (A Deal with God), pieza que destacó por su uso pionero de percusiones electrónicas. Tras una gira europea en 1979, la cantante decidió abandonar los conciertos en vivo durante 35 años para enfocarse exclusivamente en el perfeccionamiento de sus procesos creativos en el estudio. 

Durante sus periodos de ausencia mediática, la compositora construyó su propio estudio de grabación privado para mantener su independencia artística. Esta infraestructura le permitió gestionar sus tiempos de producción sin interferencias externas, resultando en álbumes complejos como Aerial en 2005. Su enfoque se mantuvo en la narrativa conceptual de cada proyecto, rechazando las tendencias efímeras del mercado pop convencional. 

El resurgimiento global y la vigencia en la era digital 

En 2014, Kate Bush regresó a los escenarios con la residencia Before the Dawn en el Hammersmith Apollo de Londres. Las 22 presentaciones agotaron sus entradas en pocos minutos, demostrando la vigencia de su catálogo a pesar de décadas de hermetismo. El espectáculo integró elementos de teatro, danza y proyecciones multimedia, reafirmando su interés por las experiencias artísticas integrales más que por el formato de concierto tradicional. 

La inclusión de su música en plataformas de streaming y producciones televisivas recientes generó un nuevo fenómeno de popularidad en 2022. La canción Running Up That Hill rompió récords de permanencia en las listas globales, atrayendo a una nueva generación de oyentes hacia su obra. Este éxito tardío confirmó que su apuesta por la originalidad artística posee una relevancia duradera que trasciende las estrategias de marketing de la industria musical. 

El histórico desplante de Kate Bush a Fleetwood Mac que definió su carrera

A finales de la década de los 70, la industria musical británica registró un desencuentro profesional entre dos de las entidades más rentables de la época. La cantante Kate Bush declinó la invitación para participar como telonera de Fleetwood Mac durante el tramo europeo de la gira de promoción del álbum Rumours. Esta determinación, calificada como inusual por los analistas del sector, marcó un precedente sobre la autonomía artística frente a las oportunidades comerciales masivas en el mercado del rock y el pop internacional.

En aquel periodo, Kate Bush experimentaba un ascenso meteórico en su carrera tras el lanzamiento de su primer álbum de estudio, titulado The Kick Inside, publicado en 1978. Con solo 19 años de edad, la intérprete había logrado posicionar su sencillo debut, Wuthering Heights, en el primer lugar de las listas del Reino Unido durante cuatro semanas consecutivas. Este hito la convirtió en la primera artista femenina en alcanzar dicha posición con una composición propia, estableciendo un estándar de éxito que atrajo la atención de las agrupaciones más consolidadas de la radio.

Las condiciones técnicas que impidieron la colaboración

La propuesta para abrir los conciertos de Fleetwood Mac representaba una plataforma de exposición global sin precedentes, considerando que el álbum Rumours se encontraba en la cima de las ventas mundiales. Sin embargo, la oferta incluía una serie de restricciones técnicas y escénicas que entraban en conflicto directo con la visión de Bush. La producción de la banda angloestadounidense solicitó que la cantante se presentara bajo un formato reducido, prescindiendo de bailarines, escenografía compleja y cualquier elemento visual que pudiera distraer la atención del acto principal.

Para una artista cuya propuesta se fundamentaba en la teatralidad, aceptar estas condiciones significaba despojar a su obra de su componente esencial. Brian Southall, quien fungía como directivo del sello EMI en ese entonces, confirmó en registros históricos que Bush no estaba dispuesta a sacrificar su identidad artística a cambio de fama rápida. La cantante consideraba que su música requería de una narrativa visual completa que incluyera coreografías y cambios de vestuario, elementos que no tenían cabida en los protocolos de apertura de la gira de Fleetwood Mac.

La creación del Tour of Life y la vanguardia de 1979

En lugar de integrarse a una gira ajena, Kate Bush optó por concentrar sus recursos en el desarrollo de su propio espectáculo, el cual se materializó en 1979 bajo el nombre de Tour of Life. Esta serie de presentaciones es reconocida actualmente por los especialistas en música de las décadas de los 80 y 90 como un punto de inflexión en la producción de conciertos. Bush introdujo el uso de micrófonos inalámbricos de diadema (headset) para poder cantar y bailar simultáneamente, una innovación técnica que posteriormente adoptarían las grandes estrellas del pop mundial.

El Tour of Life incorporó efectos escénicos, proyecciones y una estructura de danza moderna que redefinió el concepto del concierto de rock tradicional. La decisión de Bush de priorizar su integridad creativa permitió que su marca personal se consolidara como una propuesta vanguardista y enigmática. Aunque esta fue la única gira completa que la artista realizó en su carrera hasta su regreso a los escenarios en 2014, el impacto de su autonomía frente a gigantes como Fleetwood Mac sigue siendo objeto de análisis en programas de radio y formatos de podcast sobre historia musical.

El legado de la autonomía artística en la radio contemporánea

La vigencia de Kate Bush en 2026 se mantiene sólida debido a la coherencia que ha mostrado a lo largo de cinco décadas. Los críticos de música señalan que su negativa a Fleetwood Mac fue el primer paso para construir una carrera hermética y alejada de las presiones de las grandes corporaciones. Esta independencia le permitió producir discos fundamentales como The Dreaming y Hounds of Love, cuyas canciones mantienen una alta rotación en las frecuencias de la Ciudad de México y el mercado internacional, especialmente tras su resurgimiento en plataformas digitales.La historia de este rechazo subraya que la visión de un artista puede ser más poderosa que una estrategia de mercadotecnia, confirmando que Kate Bush prefirió ser la arquitecta de su propio universo sonoro antes que un complemento en la gira más exitosa de su tiempo. Al cumplirse un aniversario más de este suceso, la figura de la cantante británica se consolida como un referente de la resistencia artística, demostrando que el éxito duradero se construye a través de la lealtad a los principios creativos originales.

Landslide de Fleetwood Mac hace historia en listas tras 50 años

Medio siglo después de su lanzamiento original, el clásico “Landslide” de la legendaria banda Fleetwood Mac ha ingresado por primera vez en la lista Billboard Hot 100. Este hito histórico para la grabación de estudio de 1975 ha sido impulsado por su aparición en el emotivo final de la serie de Netflix Stranger Things, emitido el pasado 31 de diciembre de 2025. Al igual que ocurrió anteriormente con Kate Bush y Metallica, el fenómeno cultural de la serie ha revitalizado una joya del catálogo del rock clásico, presentándola a una nueva generación.

Un debut tardío pero triunfal en las listas

Según los datos más recientes de Luminate publicados por Billboard, la balada escrita por Stevie Nicks se ha posicionado en el número 41 de la lista fechada para el 17 de enero de 2026. El repunte en popularidad es contundente: la canción acumuló 7 millones de reproducciones en plataformas de streaming, registró 888,000 impresiones de audiencia en radio y vendió 1,000 descargas pagadas en tan solo una semana.

Es importante destacar la singularidad de este logro. Aunque “Landslide” es una de las canciones más queridas del repertorio de la banda, la versión original del álbum homónimo de 1975 nunca había figurado en el Hot 100 hasta ahora. A pesar de ello, la Asociación de la Industria de Grabación de América (RIAA) ya había certificado el tema como doble platino por superar los 2 millones de unidades vendidas a lo largo de las décadas, consolidando su estatus de culto antes de este resurgimiento mediático.

La historia de una canción nacida de la incertidumbre

La letra de “Landslide” resuena profundamente con la audiencia de Stereo Cien por su honestidad sobre el paso del tiempo y los cambios de la vida. Stevie Nicks escribió la canción en 1973 en Aspen, Colorado, un periodo previo a su ingreso a Fleetwood Mac junto a Lindsey Buckingham. En una entrevista concedida a The New York Times en 2014, Nicks reflexionó sobre el origen del tema: “Ya me sentía vieja en muchos sentidos. Había estado trabajando como mesera y limpiadora durante años. Estaba cansada”.

La producción original, a cargo de Keith Olsen, destaca por la guitarra acústica de Buckingham y la voz vulnerable de Nicks. Curiosamente, otras versiones de la canción sí habían tenido éxito comercial previo. La interpretación en vivo incluida en el álbum The Dance (1997) alcanzó el puesto número 51 en el Hot 100, y la versión country del trío The Chicks llegó al número 7 en 2003, introduciendo el tema a la audiencia del country-pop.

El legado perdurable de Fleetwood Mac en la cultura pop

La inclusión de “Landslide” en el desenlace de Stranger Things sigue un patrón establecido por la serie para revivir clásicos de los 80. En 2022, el programa catapultó “Running Up That Hill (A Deal with God)” de Kate Bush al número 3 de las listas, décadas después de su estreno. Ahora, Fleetwood Mac experimenta un fenómeno similar, demostrando la atemporalidad de su obra.A pesar de la disolución de facto de la banda tras el fallecimiento de Christine McVie, la música del grupo sigue más viva que nunca. Stevie Nicks continúa interpretando “Landslide” como una pieza central en sus conciertos como solista, habiéndola cantado tan recientemente como en diciembre de 2025 en Hollywood, Florida. Este nuevo logro en Billboard reafirma que, 50 años después, la “avalancha” emocional de Fleetwood Mac sigue atrapando a millones de oyentes.

El uso de ‘Purple Rain’ en ‘Stranger Things’ aumenta su streaming

El fenómeno cultural de Stranger Things ha vuelto a demostrar su poder para revivir clásicos musicales. Tras el estreno del final de la serie en Año Nuevo, dos de las canciones más icónicas de Prince, ‘Purple Rain’ y ‘When Doves Cry’, han explotado en las plataformas de streaming, siguiendo la estela del éxito que Kate Bush experimentó en temporadas anteriores.

Según datos oficiales publicados por Spotify, el llamado “Efecto Kate Bush” ha beneficiado enormemente al catálogo del genio de Minneapolis. Entre el 31 de diciembre y el 1 de enero, ‘Purple Rain’ vio un asombroso aumento del 243% en sus reproducciones globales. El impacto fue aún más notorio en la Generación Z, donde el crecimiento fue del 577%, presentando la majestuosidad de la canción a una audiencia completamente nueva.

Por su parte, ‘When Doves Cry’ registró un aumento global del 200%, con un 128% entre los oyentes más jóvenes. En general, el interés por todo el catálogo de Prince se incrementó en un 190%.

Gracias a Kate Bush, pudimos tener a Prince

Ambas canciones jugaron un papel crucial en el episodio final, “The Rightside Up”, musicalizando una escena de acción clave y una emotiva despedida. “Sabíamos que necesitábamos una inserción musical épica, y se barajaron muchas ideas”, comentó el cocreador Ross Duffer. “Creo que no hay nada más épico que Prince”.

Sin embargo, conseguir los derechos de “Purple Rain” no era una tarea fácil. El Prince Estate es conocido por ser muy selectivo al licenciar la canción. Aquí es donde el historial de la serie jugó a su favor. Como explicó Matt Duffer: “Gracias a Kate Bush, pudimos adquirir los derechos [de ‘Purple Rain’]”.

El éxito sin precedentes de “Running Up That Hill” tras su aparición en la cuarta temporada demostró a los herederos de los artistas que Stranger Things no solo utiliza la música, sino que la celebra y la presenta a una nueva generación, convirtiéndola en un fenómeno cultural de nuevo.

Este último acto musical consolida a la banda sonora de la serie  como una de las más influyentes de la televisión moderna, actuando como un puente generacional y asegurando que las leyendas de los 80, como Prince, sigan siendo descubiertas y veneradas en el siglo XXI.

Stranger Things Temporada 5: guía de todas las canciones de la banda sonora

Stranger Things siempre ha tenido un don para elegir las canciones perfectas de los 80 y catapultarlas de nuevo a la fama. Desde el fenómeno de “Running Up That Hill” de Kate Bush hasta “Master of Puppets” de Metallica, la música es un personaje más en la serie.

Con la llegada de la quinta y última temporada, la tradición continúa. Aquí te presentamos una guía, episodio por episodio, de todas las canciones que escucharás mientras Hawkins se enfrenta a su batalla final.

(Alerta de Spoilers: Este artículo contiene detalles de la Temporada 5 hasta el Episodio 7).

Episodio 1: “The Crawl”

La temporada arranca con una avalancha de éxitos, muchos de ellos presentados por Robin (Maya Hawke), ahora DJ de la radio local.

  • The Clash – “Should I Stay or Should I Go”: El regreso del himno de Will Byers en un flashback al inicio de la saga.
  • The Psychedelic Furs – “Pretty in Pink”: Un mensaje no tan sutil de Robin para su interés amoroso.
  • Diana Ross – “Upside Down”: La joya de la corona. En un guiño magistral, la canción se usa para enviar un mensaje en clave al grupo sobre la amenaza del “Otro Lado” (Upside Down).
  • Kate Bush – “Running Up That Hill”: Unas pocas notas son suficientes para recordarnos la conexión de Max con la canción que le salvó la vida.

Episodio 2: “The Vanishing of Holly Wheeler”

El terror llega a la casa de los Wheeler con una banda sonora que mezcla el pop sueco y los clásicos de los 50.

  • ABBA – “Fernando”: La Sra. Wheeler está escuchando este éxito a todo volumen mientras un Demogorgon ataca su casa, creando una escena de terror surrealista.
  • The Chordettes – “Mr. Sandman”: Esta canción de 1954 suena en los créditos finales, un escalofriante guiño a la época en la que creció Vecna.

Episodio 3: “The Turnbow Trap”

La música sigue siendo un arma, tanto para la fiesta como para la misión.

  • Tiffany – “I Think We’re Alone Now”: Vecna le deja a la pequeña Holly un casete con este himno adolescente de los 80, perfecto para una escena de una niña bailando sola en una casa extraña.
  • Yello – “Oh Yeah”: Si hay travesuras con autos en una película de los 80, esta canción es obligatoria. La banda sonora perfecta para el plan de Dustin.

Episodio 4: “Sorcerer”

Entre la acción y el caos, la música sirve como referencia y anclaje emocional.

  • Elmer Bernstein – “Main Title from The Great Escape”: El icónico tema de la película de 1963 suena mientras Robin explica su plan, en un raro pero efectivo uso de música no diegética.
  • The Chords – “Sh-Boom (Life Could Be a Dream)”: Otro clásico de 1954 que nos transporta a los recuerdos de Henry Creel/Vecna.

Episodios 5-7: El Camino al Final

A medida que la trama se intensifica, la música se vuelve más atmosférica y referencial.

  • ‘Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors’: Aunque no es una canción, la película que ven Holly y su amiga es un guiño directo a la naturaleza de los ataques de Vecna.
  • Moby – “When It’s Cold I’d Like to Die”: Esta emotiva canción, que ya se usó en la primera temporada, regresa para subrayar un momento clave, conectando el principio y el fin de la saga.
  • Butthole Surfers – “Human Cannonball”: El debate final entre Mike y Robin: ¿cuál es la mejor banda para musicalizar el fin del mundo?

La temporada final de Stranger Things ya está disponible en Netflix, con el gran final llegando este 31 de diciembre.

Paul McCartney graba canción silenciosa en protesta contra la IA

Sir Paul McCartney, la leyenda de The Beatles, ha dado un paso contundente en la lucha contra el uso no regulado de la inteligencia artificial en la música al grabar una canción “silenciosa” para un álbum de protesta. Su contribución aparecerá como un bonus track en la edición física del álbum recopilatorio Is This What We Want?, que se lanzará el próximo 8 de diciembre.

El álbum, que ya fue lanzado digitalmente, presenta una premisa radical: contiene grabaciones de silencio de estudios de grabación vacíos, con el objetivo de resaltar la importancia insustituible de la contribución humana en la creación musical. Más de 1,000 artistas, incluyendo a gigantes como Kate Bush, Damon Albarn y Annie Lennox, se han unido a esta iniciativa.

El proyecto es una protesta directa contra la postura del gobierno del Reino Unido sobre los derechos de autor y la IA. De hecho, el listado de canciones del álbum forma una frase oculta: “El gobierno británico no debe legalizar el robo de música para beneficiar a las compañías de IA”.

“¿Por qué no debería cobrar el tipo que escribió ‘Yesterday’?”

McCartney, de 83 años, ha sido una de las voces más activas en esta lucha. Previamente, se unió a 400 artistas, incluyendo a Sir Elton John y Dua Lipa, para firmar una carta abierta al Primer Ministro británico, pidiendo protección para las obras creativas contra los modelos de aprendizaje de la IA.

En una entrevista con la BBC, el ex-Beatle advirtió sobre el peligro de que los artistas jóvenes sean despojados de sus creaciones. Usando uno de sus propios clásicos como ejemplo, argumentó: “La verdad es que el dinero va a alguna parte. A alguien le están pagando, ¿por qué no debería ser el tipo que se sentó y escribió ‘Yesterday’?”.

El músico envió un mensaje directo al gobierno: “Nosotros somos el pueblo, ustedes son el gobierno. Se supone que deben protegernos. Ese es su trabajo. Así que, si están aprobando una ley, asegúrense de proteger a los pensadores creativos, o no los tendrán”.

Una Lucha por el Futuro de la Música

La legendaria Kate Bush también se sumó a la protesta con una declaración contundente: “En la música del futuro, ¿nuestras voces no serán escuchadas?”.Todos los beneficios generados por la venta del álbum físico serán destinados a la organización benéfica Help Musicians, que ofrece apoyo a músicos en tiempos de crisis. Ed Newton-Rex, curador del álbum, instó al gobierno a escuchar a McCartney y a los cientos de artistas que se han unido a la causa, y a “resistir los llamados para legalizar el robo de música por parte del lobby de las grandes tecnológicas”.

La causa benéfica de Kate Bush con ‘Running Up That Hill’

La icónica artista británica Kate Bush ha convocado a 52 artistas visuales para crear obras inspiradas en su célebre éxito “Running Up That Hill”, con el fin de recaudar fondos para la organización benéfica War Child. Esta iniciativa, que forma parte de la subasta anual Sound & Vision, busca apoyar a niños afectados por conflictos armados alrededor del mundo.

El proyecto coincide con el 40 aniversario de “Running Up That Hill” y de su álbum “Hounds of Love”, lanzado en 1985. La letra específica que Bush seleccionó para inspirar las creaciones artísticas es: “If I only could, I’d make a deal with God” (Si tan solo pudiera, haría un trato con Dios), un fragmento que resurgió con gran fuerza tras su aparición viral en la serie “Stranger Things”. Entre los 52 artistas participantes se encuentran nombres destacados como Maggi Hambling CBE, Peter Doig, Charlie Calder-Potts y Corbin Shaw.

El Clamor de Kate Bush por la Infancia en Zonas de Guerra

Kate Bush expresó su profunda preocupación por el impacto de los conflictos en los menores. “Todas las guerras dejan cicatrices horribles; vidas arruinadas, familias destrozadas, lesiones que alteran la vida, traumas y pérdidas a una escala masiva, pero son los niños quienes más sufren de muchas maneras”, declaró Bush. “Su pasado, presente y futuro se desvanecen en el miedo y la incertidumbre”.

La artista enfatizó la importancia de apoyar a War Child. “Es más importante que nunca que apoyemos a War Child y su inestimable trabajo brindando ayuda inmediata a los niños atrapados en conflictos en todo el mundo, incluyendo Ucrania, Gaza, Sudán y Siria. Proyectos como Sound & Vision aprovechan el poder del arte y la música para marcar una diferencia real en la vida de los niños que viven la guerra. Gracias por apoyar este proyecto”, añadió.

Fechas y Detalles de la Exhibición y Subasta Benéfica

Las piezas de arte inspiradas en la música de Kate Bush serán exhibidas en la Iconic Images Gallery de Londres del 4 al 8 de noviembre. Posteriormente, se llevará a cabo una subasta en línea desde el 28 de octubre hasta el 13 de noviembre a través de la plataforma Givergy. Todas las ofertas iniciales tendrán un precio de 100 libras esterlinas, lo que equivale aproximadamente a 2,150 pesos mexicanos, considerando una cotización de 1 libra esterlina por 21.50 pesos mexicanos al día de hoy.

Este evento representa una oportunidad única para adquirir obras de arte inspiradas en una canción legendaria y, al mismo tiempo, contribuir a una causa humanitaria vital. La iniciativa de Bush subraya cómo la música y el arte pueden movilizar recursos y conciencias en favor de los más vulnerables.

Novedades Recientes de la Trayectoria de Kate Bush

Además de esta iniciativa benéfica, Kate Bush ha estado activa en otros frentes. En septiembre pasado, anunció el lanzamiento de “The Best Of The Other Sides” debido a la gran demanda de los fans. Esta compilación, que incluye caras B y canciones inéditas, ya está disponible en formato digital desde el 26 de septiembre y se lanzará en CD y vinilo el 31 de octubre a través de Fish People.

“The Best Of The Other Sides” se creó para aquellos que no pudieron acceder a la versión original de 2018 del álbum recopilatorio “The Other Sides”. Asimismo, la cantante reveló este verano el lanzamiento de un cortometraje animado autodirigido titulado “Little Shrew”, demostrando su continuo compromiso con la expresión artística en diversas formas.

Kate Bush anuncia el lanzamiento de ‘The Best Of Other Sides’

La enigmática y venerada artista Kate Bush ha respondido a las súplicas de sus seguidores con el anuncio de ‘The Best Of Other Sides’, una nueva compilación que reúne lo mejor de sus lados B y rarezas. El álbum, que se lanzará en formato digital el 26 de septiembre y en CD y vinilo el 31 de octubre, nace de la demanda masiva de los fans que no pudieron conseguir la colección original.

La compilación original, titulada The Other Sides, fue lanzada en 2018 como parte de un proyecto de remasterización de toda su discografía. Incluía lados B, remezclas y pistas adicionales que nunca habían aparecido en un álbum, pero su edición fue limitada y rápidamente se descatalogó, convirtiéndose en un objeto de colección muy cotizado.

Ahora, esta nueva versión “lo mejor de” hará que muchas de esas joyas vuelvan a estar disponibles para el público.

Un Tesoro de Rarezas y Remezclas

Aunque el listado de canciones exacto de la nueva compilación se anunciará pronto, se espera que incluya los temas más queridos de la colección original. Aquella incluía remezclas de 12 pulgadas de himnos como “Running Up That Hill (A Deal with God)”, “Cloudbusting” y “Hounds of Love”, así como lados B muy apreciados por los fans como “Under The Ivy” y “Be Kind To My Mistakes”.

Se ha confirmado que tres de las canciones han sido remasterizadas nuevamente para este lanzamiento, prometiendo la máxima calidad de audio.

¿El Preludio de Nueva Música?

Este lanzamiento llega en un momento de renovada actividad para la artista, quien ha estado insinuando un posible regreso a la escritura de nueva música. El año pasado, declaró que estaba “muy interesada” en comenzar a trabajar en material nuevo, una declaración que ha mantenido a sus fans en vilo.

Además, este verano anunció el lanzamiento de un cortometraje animado autodirigido llamado , una metáfora sobre los niños en la guerra musicalizada con una de sus canciones.

Mientras los fans esperan con ansias un álbum completamente nuevo, este lanzamiento es una celebración del rico y a menudo oculto universo de Kate Bush, una artista cuyo genio se encuentra tanto en sus grandes éxitos como en sus lados más experimentales.