Ridley Scott dice que prefiere ver sus propias películas que las actuales

El legendario director Ridley Scott, conocido por ser tan brillante como franco, ha lanzado una dura crítica contra el estado actual del cine, afirmando que la mayoría de las películas modernas son “mierda” y que, en su lugar, ha comenzado a volver a ver sus propias obras.

En una reciente charla en el BFI Southbank, el director de clásicos como Blade Runner, Alien y Gladiator no se guardó nada. “La cantidad de películas que se hacen hoy en día, literalmente a nivel global, son millones. No miles, millones… y la mayor parte es mierda”, sentenció.

Scott, de 87 años, sugirió que los efectos digitales se utilizan para “salvar y encarecer” películas que no tienen “una gran idea sobre el papel primero”. Su diagnóstico fue contundente: “Ahora mismo, estoy encontrando mediocridad, nos estamos ahogando en la mediocridad”.

“Son Bastante Buenas y no Envejecen”

La solución del director a este panorama desolador ha sido recurrir a su propio y aclamado catálogo. “Así que lo que hago —es algo horrible— es que he empezado a ver mis propias películas, ¡y en realidad son bastante buenas! Y además, no envejecen”, afirmó.

“Vi Black Hawk Down la otra noche y pensé: ‘¿Cómo demonios me las arreglé para hacer eso?'”, continuó. A pesar de su pesimismo, Scott admitió que “ocasionalmente, sale una buena [película], y es un alivio que haya alguien ahí fuera haciendo un buen cine”.

Su Visión sobre ‘Alien’ y el Fin de una Era

Scott también aprovechó para hablar de Alien, la franquicia de ciencia ficción que él mismo inició. A principios de este año, descartó volver a dirigir una película de la saga, argumentando que ya ha “hecho suficiente”.

Su opinión sobre el rumbo que tomó la franquicia también es dura. “Creo que la mía fue bastante buena, y creo que la de [James] Cameron fue buena, y tengo que decir que el resto no fueron muy buenas”, declaró. “Y pensé: ‘Joder, ese es el final de una franquicia que debería ser tan importante como Star Trek o Star Wars'”.

Las declaraciones de Ridley Scott, un maestro que ha definido géneros enteros, son un llamado de atención a una industria que, según él, ha priorizado la cantidad sobre la calidad.

La historia de “The Jean Genie” de David Bowie

Un día como hoy, 6 de octubre, pero de 1972, en medio de su primera y caótica gira por Estados Unidos, David Bowie entró a los estudios RCA en Nueva York y grabó en una sola toma uno de los riffs más crudos y pegajosos de la historia del rock: “The Jean Genie”. La canción no solo se convertiría en el primer sencillo de su próximo álbum, Aladdin Sane, sino en una de las piedras angulares del movimiento glam rock.

“The Jean Genie” es un rock and roll directo, sucio y con una energía arrolladora, construido sobre un riff de guitarra bluesero y potente interpretado por su legendario guitarrista, Mick Ronson. La canción fue escrita en el autobús de la gira, y su letra, llena de imágenes surrealistas y decadentes, estaba inspirada en dos figuras clave de la cultura estadounidense: Iggy Pop y la socialité Cyrinda Foxe.

Un Homenaje a Iggy Pop y la “Chica de Nueva York”

Bowie mismo describió la canción como “un pastiche de la América de los ‘sleazy diners’ y las groupies”. El personaje de Jean Genie era, en esencia, una versión ficcionalizada de Iggy Pop, un “chimpancé con un pene de nieve” y “pelo tan largo como el de una chica”.

La canción captura la energía cruda y el peligro que Bowie admiraba en su amigo. Fue su intento de crear un rock and roll directo y sin adornos, una respuesta a la escena estadounidense que lo estaba fascinando.

El Nacimiento de Aladdin Sane

“The Jean Genie” fue la primera canción grabada para el álbum Aladdin Sane (1973), un disco que Bowie describió como “Ziggy Stardust va a América”. Si Ziggy Stardust era sobre la fantasía de una estrella de rock alienígena, Aladdin Sane era sobre la realidad fracturada y a menudo violenta de la fama en Estados Unidos.

El sonido más duro y agresivo de “The Jean Genie” marcó la pauta para un álbum que se alejaría del pop para adentrarse en un rock más afilado, con influencias de The Rolling Stones y el blues.

Hoy, 53 años después de su grabación, “The Jean Genie” sigue siendo un torbellino de energía, el sonido de un genio en la cima de su poder creativo, absorbiendo el mundo a su alrededor y transformándolo en tres minutos de rock and roll inmortal.

La obra maestra que Elton John grabó en solo dos semanas

En 1973, Elton John lanzó su séptimo y más ambicioso álbum de estudio, ‘Goodbye Yellow Brick Road’. Lo que en ese momento fue una audaz declaración artística en formato de álbum doble, con el tiempo se convertiría en su obra magna, su disco de estudio más vendido y uno de los álbumes más venerados de la historia del rock.

Desde su icónica portada, que muestra a un Elton de lentejuelas entrando a un mundo de fantasía, el álbum es un viaje épico a través de la Americana, el glam rock, las baladas de piano y el pop. Es el testamento definitivo de la mágica asociación de composición entre Elton John y el letrista Bernie Taupin.

Un Desfile de Himnos Inmortales

Goodbye Yellow Brick Road es, esencialmente, un “grandes éxitos” en sí mismo. El álbum está repleto de algunas de las canciones más queridas y perdurables del artista, demostrando una explosión de creatividad sin precedentes.

Entre sus 17 pistas, se encuentran clásicos inmortales como:

  • “Candle in the Wind”: Su emotivo tributo original a Marilyn Monroe.
  • “Bennie and the Jets”: Un himno de glam rock con un sonido de falso directo que se convirtió en un éxito sorpresivo.
  • “Goodbye Yellow Brick Road”: La majestuosa balada que da título al disco y que habla de abandonar las falsas promesas por un regreso a las raíces.
  • “Saturday Night’s Alright for Fighting”: Una explosión de rock and roll puro y duro.

Un Legado de Reconocimiento Universal

El impacto del álbum fue inmediato y duradero. No solo fue un éxito comercial masivo, sino que fue aclamado por la crítica como la cumbre de su carrera. La revista Rolling Stone lo ha incluido consistentemente en su lista de los 500 Mejores Álbumes de Todos los Tiempos, y en 2003, fue incluido en el Salón de la Fama de los Grammy, un honor reservado para las grabaciones de mayor significado histórico.Hoy, 52 años después, Goodbye Yellow Brick Road sigue siendo una obra deslumbrante, la prueba irrefutable del genio de un artista en la cima absoluta de su poder creativo.

Lindsey Buckingham: El arquitecto del sonido de Fleetwood Mac

Cuando Lindsey Buckingham y Stevie Nicks se unieron a Fleetwood Mac en 1975, la banda ya era un respetado grupo de blues-rock británico. Pero fue la llegada de Buckingham, un genio obsesivo del estudio y un guitarrista singular, lo que los transformó de una banda sólida a uno de los fenómenos más grandes y sónicamente innovadores de la historia del pop. Buckingham no solo tocaba la guitarra; la usaba como un arquitecto, construyendo paisajes sonoros complejos y texturas que se convirtieron en el ADN de la banda.

Su visión fue la fuerza impulsora detrás de la metamorfosis de Fleetwood Mac, llevando su sonido del pub de blues británico al soleado y complejo pop-rock de California. No es una exageración decir que él fue el productor no oficial de sus álbumes más grandes.

La Guitarra que Canta: Un Estilo Único

A diferencia de los guitarristas de rock de su época, Buckingham rara vez usaba una púa. Su estilo de fingerpicking, influenciado por el folk y el country, le permitía crear patrones rítmicos y melódicos simultáneamente. Su guitarra no solo tocaba riffs; cantaba, respondía a las voces y creaba contrapuntos intrincados.

El solo de “Go Your Own Way” es el ejemplo perfecto. No es un despliegue de virtuosismo técnico sin sentido, sino una explosión de emoción cruda y controlada, una tormenta de notas que captura perfectamente la furia y el dolor de una ruptura. O escuchen la delicadeza acústica de “Never Going Back Again”, donde su técnica crea un tapiz sonoro tan complejo que parece que hay varios guitarristas tocando a la vez.

El Alquimista del Estudio: Capas y Armonías

Donde el genio de Buckingham realmente se desató fue en el estudio de grabación. Su obsesión por la experimentación y la perfección lo llevó a pasar incontables horas apilando capas de guitarras, voces y percusión para crear un sonido denso y expansivo. El álbum de 1979, ‘Tusk’, es el monumento a su locura creativa.

En un acto de rebelión comercial después del éxito masivo de Rumours, Buckingham empujó a la banda hacia un territorio post-punk y experimental. Canciones como la que da título al álbum, con su extraña marcha de banda, o la crudeza de “The Ledge”, demostraron que era un visionario que se negaba a repetirse.

La Tercera Voz: El Arquitecto de las Armonías

Además de su guitarra, Buckingham fue el arquitecto principal de las icónicas armonías de tres partes de Fleetwood Mac. Entendía la dinámica entre su propia voz, la mística de Stevie Nicks y la calidez de Christine McVie como nadie.

Él era el encargado de arreglar las complejas estructuras vocales que se convirtieron en una de las señas de identidad de la banda. Esas armonías celestiales que se elevan en canciones como “The Chain” o “Dreams” son producto de su meticuloso trabajo como arreglista, la “tercera voz” que unía las piezas.

El legado de Lindsey Buckingham en Fleetwood Mac es el de un visionario que tomó una gran banda y la hizo histórica. Fue el científico loco en el laboratorio, el arquitecto del sonido que construyó la banda sonora de una generación.

Nuevo video de “Sunday Bloody Sunday” de John Lennon y Yoko Ono

El patrimonio de John Lennon ha lanzado un nuevo y conmovedor video musical para la canción de protesta de 1972, “Sunday Bloody Sunday”, escrita por John y Yoko Ono. El video, que utiliza imágenes de archivo y estadísticas impactantes, transforma el himno en un poderoso llamado a la acción contra la violencia global.

La canción fue compuesta el 31 de enero de 1972, apenas un día después de la masacre del “Domingo Sangriento” en Derry, Irlanda del Norte, donde soldados británicos mataron a 13 civiles desarmados. Once años después, el mismo evento inspiraría la famosa canción de U2 del mismo nombre.

El nuevo video, dirigido por Simon Hilton y David Frearson y producido por Sean Ono Lennon, no se limita a la tragedia original. A través de un montaje de texto y cifras, ilustra el costo humano y financiero de guerras, violencia política y tiroteos masivos en todo el mundo, desde Vietnam hasta Gaza, pasando por el 11 de septiembre.

Un Mensaje Final Devastador

El video concluye con un dato particularmente personal y devastador: señala que 1.5 millones de personas han muerto por armas de fuego en Estados Unidos desde que el propio Lennon fue asesinado a tiros frente a su apartamento en Nueva York el 8 de diciembre de 1980.

La publicación del video en YouTube va acompañada de enlaces a docenas de organizaciones benéficas que luchan contra los efectos de la guerra y la violencia, reforzando su mensaje como un llamado a la acción.

Promocionando un Nuevo Box Set de su Era Más Política

“Sunday Bloody Sunday” apareció originalmente en el álbum de 1972 Sometime in New York City, un disco diseñado para funcionar como un “periódico sonoro”. La canción ahora formará parte de ‘Power to the People’, un nuevo y masivo box set de 12 discos que conmemora el legado de protesta no violenta de John y Yoko.

La colección, que se lanzará el 10 de octubre, incluye remezclas del álbum de 1972 y la grabación completa de los legendarios conciertos “One to One”, las únicas actuaciones en vivo completas de Lennon después de The Beatles. 

Subastan lentes de John Lennon de su “Lost Weekend”

Un par de los icónicos lentes redondos de John Lennon, saldrán a subasta el próximo mes. Los lentes, usados por el ex-Beatle durante su famoso “Fin de Semana Perdido”, se espera que alcancen un precio de hasta $396,000 dólares (más de 7.3 millones de pesos).

Los lentes son uno de los lotes principales de la “Music Memorabilia Live Auction” de la casa de subastas Propstore en Londres. Este par en particular tiene una historia única: son los lentes que Lennon llevaba puestos la noche del 12 de marzo de 1974, cuando tuvo un altercado en el famoso club Troubadour de Los Ángeles con el comediante Tom Smothers.

El “Fin de Semana Perdido”: Una Época de Excesos y Creatividad

El “Lost Weekend” fue un período de 18 meses, entre 1973 y 1975, en el que John Lennon se separó de su esposa, Yoko Ono, y se mudó a Los Ángeles. Esta etapa estuvo marcada por excesos y fiestas con otras estrellas de rock, pero también fue un período de inmensa creatividad en el que grabó tres álbumes.

Las gafas, con sus cristales tintados y su prescripción, se convirtieron en un símbolo de esa era en particular. Son, sin duda, uno de los objetos personales más reconocibles de la memorabilia de Lennon.

Una Subasta de Tesoros del Rock

La subasta de Propstore no solo incluirá este icónico par de gafas. También se pondrán a la venta otros objetos de gran valor para la historia de la música, como guitarras usadas en el escenario, letras manuscritas y artefactos personales de leyendas del rock.

Esta venta ofrece a los coleccionistas una rara oportunidad de poseer no solo un objeto que perteneció a un ícono, sino una pieza que fue testigo de uno de los capítulos más salvajes y fascinantes de la historia del rock and roll. 

‘Don’t Go Breaking My Heart’ de Elton John supera los mil millones de reproducciones

Casi 50 años después de su lanzamiento, el icónico dueto de Elton John y Kiki Dee, “Don’t Go Breaking My Heart”, ha demostrado su inmortalidad al unirse al prestigioso “Club de los Mil Millones” de Spotify. La alegre canción de 1976 ha superado la asombrosa cifra de mil millones de reproducciones en la plataforma de streaming, un hito que reafirma su lugar en el corazón de múltiples generaciones.

El tema, que fue un éxito número 1 en todo el mundo, fue escrito por Elton y su inseparable colaborador, Bernie Taupin, bajo los curiosos seudónimos de “Ann Orson” y “Carte Blanche”. Originalmente, la canción fue concebida como un dueto con la legendaria Dusty Springfield, pero finalmente fue la cantante británica Kiki Dee quien prestó su voz, creando una química perfecta y atemporal.

Un Éxito que no Pertenecía a Ningún Álbum

Curiosamente, “Don’t Go Breaking My Heart” nunca fue incluida en un álbum de estudio original de Elton John, a pesar de haber sido grabada durante las sesiones de su disco de 1976, Blue Moves. Fue lanzada únicamente como sencillo, una estrategia que demostró ser un éxito rotundo.

La canción se convirtió en el primer sencillo número 1 en el Reino Unido tanto para Elton John como para Kiki Dee, donde permaneció en la cima durante seis semanas. En Estados Unidos, fue el sexto número 1 para Elton. El éxito fue tal que en 1976, John y Taupin recibieron el prestigioso premio Ivor Novello a la Mejor Canción Musical y Lírica.

Un Clásico con Múltiples Vidas

A lo largo de los años, “Don’t Go Breaking My Heart” ha sido celebrado y reinventado en numerosas ocasiones.

  • En 1977, Elton John la interpretó en un memorable episodio de ‘The Muppet Show’ junto a Miss Piggy.
  • En 1985, Kiki Dee se unió a Elton en el escenario del histórico concierto Live Aid para una interpretación inolvidable.
  • En 1994, una nueva versión en colaboración con la drag queen RuPaul y producida por el genio del disco, Giorgio Moroder, se convirtió en un éxito en las pistas de baile.

El logro de los mil millones de streams demuestra que, sin importar la década, la alegría contagiosa de este dueto sigue rompiendo corazones (de la mejor manera posible).

Cartel y boletos para Remind GNP 2025 en el Estadio Alfredo Harp Helú

El festival que celebra los sonidos dorados de los 60, 70 y 80 está de vuelta. Remind GNP ha anunciado su regreso a la Ciudad de México con un cartel de leyendas que promete una explosión de funk, disco, pop y surf rock. The Beach Boys, Earth, Wind & Fire y KC and The Sunshine Band encabezarán esta celebración intergeneracional que tendrá lugar en el Estadio Alfredo Harp Helú.

Después de su exitosa edición en Guadalajara, el festival regresa a la capital para ofrecer una experiencia que va más allá de la música, invitando al público a festejar la vida con una oferta que incluye arte, gastronomía de primer nivel y espacios recreativos para toda la familia. La preventa de boletos comenzará el 30 de septiembre a las 2:00 PM.

The Beach Boys: Un Regreso Emotivo y Trascendental

Con más de 60 años de historia, The Beach Boys son una pieza esencial de la música popular. Su regreso a México cobra un significado especial este año, tras el fallecimiento de su legendario líder y cofundador, Brian Wilson. Será una oportunidad para honrar su memoria y celebrar la trascendencia de sus sofisticadas composiciones y armonías vocales, que definieron el sonido californiano.

Earth, Wind & Fire: La Revolución del Funk y el Soul

La pista de baile vibrará con los revolucionarios del funk, Earth, Wind & Fire. Reconocidos por su ecléctica mezcla de R&B, música disco, jazz y ritmos africanos, EWF promete un espectáculo lleno de energía y mensajes positivos. Con más de 90 millones de discos vendidos y seis premios Grammy, himnos como “September” y “Let’s Groove” demostrarán por qué son miembros del Salón de la Fama del Rock and Roll.

KC and The Sunshine Band: Los Reyes del Disco

La tríada de leyendas se completa con los indiscutibles reyes de la música disco, KC and The Sunshine Band. Liderados por Harry Wayne Casey (KC), la banda que dominó las listas de popularidad en los 70 hará sonar sus éxitos atemporales como “Give It Up” y “That’s The Way (I Like It)”. Con su música presente en más de 200 bandas sonoras, su legado es sinónimo de fiesta y celebración.

Más que un festival, Remind GNP es un testimonio vivo de que la buena música nunca muere y de que los recuerdos son la mejor excusa para celebrar el presente. 

The Rolling Stones anuncian reedición de lujo de ‘Black and Blue’

Casi medio siglo después de que The Rolling Stones abriera un nuevo y audaz capítulo en su carrera, la banda ha anunciado una reedición súper de lujo de su álbum de 1976, ‘Black and Blue’. El lanzamiento, programado para el 14 de noviembre, celebrará el 50º aniversario del disco con una gran cantidad de material de archivo e inédito.

El box set estará disponible en ediciones de 5 LPs y 4 CDs, ambos formatos acompañados de un disco Blu-ray, un libro de tapa dura de 100 páginas y una réplica de un póster de la gira. También se lanzarán ediciones limitadas en vinilo marmoleado y zoetrope.

Black and Blue es un álbum crucial en la historia de la banda. Marcó la incorporación definitiva de Ronnie Wood como guitarrista, un puesto que ocupa hasta el día de hoy. Las sesiones de grabación funcionaron como una especie de audición, con contribuciones de guitarristas legendarios como Harvey Mandel, Wayne Perkins y Jeff Beck.

Tesoros Inéditos y Jams Legendarios

Además de consolidar su nueva alineación, el álbum encontró a la banda experimentando con nuevos sonidos, añadiendo a su rock and roll característico dimensiones de reggae, funk y soul, como se escucha en clásicos como “Hot Stuff” y el éxito “Fool to Cry”.

La reedición de 2025 incluirá un disco de seis pistas con grabaciones inéditas, entre ellas:

  • La composición original de Jagger/Richards, “I Love Ladies”.
  • Una energética versión del éxito de Shirley & Company, “Shame, Shame, Shame”, que ya ha sido lanzada como adelanto.
  • Cuatro jams instrumentales de las sesiones de 1975 con los guitarristas invitados.

Un Concierto Mítico y Sonido Envolvente

El box set también desentierra una joya en vivo: la grabación completa de uno de los conciertos de la residencia de seis noches de la banda en el Earls Court de Londres en 1975, con apariciones de Billy Preston y Ollie Brown.

El disco Blu-ray llevará la experiencia a otro nivel, con una transmisión de TV inédita de su actuación de 1976 en Les Abattoirs en París, además de mezclas en Dolby Atmos tanto del álbum de estudio como del concierto de Earls Court. El paquete se completa con un libro que incluye un nuevo ensayo del experto en los Stones, Paul Sexton, y fotografías exclusivas.

La canción de David Bowie que se convirtió en un símbolo de libertad

Un día como hoy, 23 de septiembre, pero de 1977, David Bowie lanzó como sencillo una de las canciones más emblemáticas y conmovedoras de su carrera: “Heroes”. Nacida durante su exilio creativo en Berlín, la canción se convertiría en un himno universal de amor desafiante y esperanza en tiempos de división.

Coescrita junto al genio de la música ambient, Brian Eno, “Heroes” fue la pieza central del álbum del mismo nombre, el segundo de su aclamada “Trilogía de Berlín”. La canción es famosa por su sonido único, construido sobre capas de sintetizadores y, sobre todo, por la inconfundible y penetrante línea de guitarra interpretada por Robert Fripp, el legendario guitarrista de King Crimson.

La Historia de un Beso junto al Muro

La inspiración para la letra, una de las más poéticas de Bowie, provino de una imagen real que el artista presenció desde la ventana del estudio de grabación Hansa, que daba directamente al Muro de Berlín. Bowie vio a su productor, Tony Visconti, besándose con su amante junto a la imponente estructura que dividía la ciudad.

“Podemos ser héroes, solo por un día”, canta Bowie, convirtiendo ese momento íntimo y clandestino en un símbolo universal de amor triunfando sobre la opresión. La emoción en su voz, que pasa de un susurro a un grito desesperado, es una de las interpretaciones vocales más poderosas de su carrera.

Un Legado Inmortal

Aunque “Heroes” no fue un gran éxito comercial en su lanzamiento inicial, su estatura ha crecido con el tiempo hasta convertirse en, posiblemente, la canción más querida de Bowie. Su interpretación en el concierto Live Aid de 1985 y, sobre todo, en un legendario concierto en 1987 frente al Reichstag en Berlín Occidental, donde miles de alemanes del Este se congregaron al otro lado del Muro para escuchar, cimentaron su estatus de himno de libertad.

Hoy, 48 años después, “Heroes” sigue siendo un recordatorio del poder de la música para encontrar belleza y esperanza en los lugares más oscuros, un testamento del genio del “Camaleón del Rock”.