El hombre que inventó la elegancia en el rock: La historia de Bryan Ferry

Bryan Ferry consolidó su imagen como el principal referente de la elegancia en el rock británico tras la formación de Roxy Music en la década de los 70. Su enfoque integró elementos de las artes plásticas y el diseño de modas con un sonido que transitó del glam rock hacia un pop altamente estilizado. El músico utilizó trajes de alta costura y portadas de discos conceptuales para elevar el estatus visual de la música popular de su tiempo. 

El estilo interpretativo de Ferry se alejó de los gritos convencionales del rock para adoptar un tono de crooner moderno y melancólico. Esta transición permitió que álbumes como Avalon (1982) establecieran los estándares de producción para el género conocido como sophisti-pop. La crítica internacional destaca su capacidad para fusionar la vanguardia con el romanticismo clásico, influyendo directamente en el surgimiento del movimiento New Romantic en los años 80. 

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Bryan Ferry y la estética del “Art School” en el rock internacional 

La formación académica de Ferry en artes visuales bajo la tutela de Richard Hamilton influyó en la construcción de su identidad artística. El cantante proyectó una imagen de distanciamiento irónico y sofisticación que contrastaba con la crudeza del punk emergente en Londres. Esta visión estética se extendió a su carrera como solista, donde reinterpretó clásicos del cancionero estadounidense con arreglos de sintetizadores y guitarras atmosféricas de alta fidelidad. 

En términos comerciales, la edición de lujo de su reciente caja recopilatoria Retrospective: Selected Recordings 1973-2023 alcanzó un valor de mercado de aproximadamente 3,515 pesos mexicanos (190 dólares estadounidenses). Esta cifra refleja el interés de los coleccionistas por un catálogo que abarca cinco décadas de innovación sonora y visual. El legado de Ferry incluye haber colaborado con figuras como Brian Eno y Nile Rodgers, expandiendo los límites técnicos de la grabación en estudio. 

El legado de Avalon y la permanencia del estilo crooner contemporáneo 

La vigencia de Bryan Ferry se mantiene en 2026 a través de constantes reediciones y su influencia en las nuevas generaciones de artistas de indie rock y synth-pop. Su impacto trasciende la música, siendo reconocido por publicaciones de estilo como uno de los hombres más influyentes en la moda masculina global. La longevidad de su carrera demuestra que la elegancia y la experimentación sonora pueden coexistir dentro de una industria en constante cambio. 

La Ciudad de México ha sido testigo de la lealtad de su audiencia, la cual abarca un rango generacional de los 25 a los 64 años. Bryan Ferry permanece como el símbolo definitivo del rock que no necesita estridencia para comunicar poder y distinción sobre el escenario. 

El álbum de David Bowie que fracasó al principio (y ahora es considerado una obra maestra)

Un día como hoy, 17 de diciembre de 1971, llegó a las tiendas de discos un álbum que, sin hacer mucho ruido inicial, contenía las semillas de una revolución. David Bowie lanzó Hunky Dory, su cuarto álbum de estudio. Aunque no fue un éxito comercial inmediato, con el tiempo ha sido reconocido como una de sus obras maestras y, quizás, el disco más importante de su carrera.

Hunky Dory es el sonido de un artista encontrando su voz. Después de años de experimentar con el folk, el rock psicodélico y el hard rock, este fue el álbum donde Bowie abrazó el piano, las melodías pop y una diversidad de estilos que sentarían las bases para el resto de su camaleónica carrera.

Una Colección de Himnos Inmortales

Este álbum es, en esencia, un compilado de “grandes éxitos” antes de que lo fueran. Contiene algunas de las canciones más queridas y perdurables del repertorio de Bowie, temas que demuestran una madurez lírica y melódica asombrosa:

  • “Changes”: El himno a la reinvención personal que se convirtió en su manifiesto.
  • “Oh! You Pretty Things”: Una oda a la juventud y al advenimiento de una nueva especie de “superhombre”.
  • “Life on Mars?”: Una obra maestra cinematográfica, con su épico arreglo de cuerdas y su letra surrealista sobre el escapismo.
  • “Queen Bitch”: Un homenaje directo al rock crudo de The Velvet Underground, que presagiaba la energía glam que estaba por venir.

El Nacimiento de los ‘Spiders from Mars’

Hunky Dory no solo fue importante por sus canciones, sino también por el equipo que Bowie reunió. El álbum destaca por las deslumbrantes contribuciones del pianista Rick Wakeman (quien, poco después, se uniría a la legendaria banda de rock progresivo Yes), cuyo piano es el corazón de “Life on Mars?”.

Pero la pieza clave fue el guitarrista Mick Ronson. Su trabajo en este álbum marcó el inicio de una de las colaboraciones más legendarias de la historia del rock. Ronson no solo aportó su increíble talento con la guitarra, sino que también se convirtió en el arquitecto sónico de la próxima y más famosa encarnación de Bowie: Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

El Calmo Antes de la Tormenta Glam

En retrospectiva, Hunky Dory es el “calmo antes de la tormenta”. Es el álbum donde David Bowie, el artista, finalmente se puso al día con su propia y vasta imaginación. Apenas seis meses después, lanzaría The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, el disco que lo convertiría en un ícono intergaláctico.

Pero fue en Hunky Dory donde todo comenzó de verdad. Fue aquí donde Bowie nos advirtió que nos preparáramos para los cambios, sin saber que el cambio más grande de todos era él mismo. 

Roxy Music anuncia edición 50 Aniversario de “Love Is The Drug”

Roxy Music, la legendaria banda británica de art rock, ha anunciado una edición especial para conmemorar el 50º aniversario de su icónico sencillo de 1975, “Love Is The Drug”. La canción será lanzada por primera vez en formato de EP de 12 pulgadas en vinilo, una pieza de colección que estará disponible a partir del próximo 12 de diciembre a través de Virgin/UMR.

Esta edición de aniversario incluirá, además de la mezcla original, una versión extendida del aclamado DJ y productor Greg Wilson, un “Disco Dub” del renombrado Todd Terje, y el B-side original del sencillo, la pieza instrumental “Sultanesque”.

“Love Is The Drug” fue el primer sencillo del quinto álbum de estudio de la banda, “Siren”, y se convirtió en un éxito inmediato, alcanzando el número 2 en las listas del Reino Unido y convirtiéndose en su sencillo más exitoso en Norteamérica. Su irresistible línea de bajo y la sofisticada interpretación de Bryan Ferry la consolidaron como un clásico atemporal.

Un Formato que Llega 50 Años Tarde

El remixer Greg Wilson explicó la importancia de este lanzamiento en vinilo de 12 pulgadas: “El sencillo de 12 pulgadas no apareció como formato comercial hasta 1976, por lo que ‘Love Is The Drug’ solo se publicó en 7 pulgadas. Al editar esta pista, imaginé cómo podría haber sonado una versión extendida si se hubiera lanzado un poco más tarde.” Wilson recordó que la canción fue un “éxito masivo en las pistas de baile”, incluso más popular que su éxito disco “Angel Eyes”.

La Magia en el Estudio

El miembro fundador de la banda, el saxofonista Andy Mackay, recordó cómo supieron que tenían algo especial desde el momento de la grabación. “Como la mayoría de los sencillos exitosos, ‘Love Is The Drug’ pareció elegirse a sí misma y siempre sonó como algo especial,” dijo a The Quietus.

Este lanzamiento no solo celebra una de las canciones más importantes de los años 70, sino que también rinde homenaje al espíritu innovador de Roxy Music, una banda que sentó las bases para gran parte del new wave y el pop sofisticado de los años 80.

Ridley Scott dice que prefiere ver sus propias películas que las actuales

El legendario director Ridley Scott, conocido por ser tan brillante como franco, ha lanzado una dura crítica contra el estado actual del cine, afirmando que la mayoría de las películas modernas son “mierda” y que, en su lugar, ha comenzado a volver a ver sus propias obras.

En una reciente charla en el BFI Southbank, el director de clásicos como Blade Runner, Alien y Gladiator no se guardó nada. “La cantidad de películas que se hacen hoy en día, literalmente a nivel global, son millones. No miles, millones… y la mayor parte es mierda”, sentenció.

Scott, de 87 años, sugirió que los efectos digitales se utilizan para “salvar y encarecer” películas que no tienen “una gran idea sobre el papel primero”. Su diagnóstico fue contundente: “Ahora mismo, estoy encontrando mediocridad, nos estamos ahogando en la mediocridad”.

“Son Bastante Buenas y no Envejecen”

La solución del director a este panorama desolador ha sido recurrir a su propio y aclamado catálogo. “Así que lo que hago —es algo horrible— es que he empezado a ver mis propias películas, ¡y en realidad son bastante buenas! Y además, no envejecen”, afirmó.

“Vi Black Hawk Down la otra noche y pensé: ‘¿Cómo demonios me las arreglé para hacer eso?'”, continuó. A pesar de su pesimismo, Scott admitió que “ocasionalmente, sale una buena [película], y es un alivio que haya alguien ahí fuera haciendo un buen cine”.

Su Visión sobre ‘Alien’ y el Fin de una Era

Scott también aprovechó para hablar de Alien, la franquicia de ciencia ficción que él mismo inició. A principios de este año, descartó volver a dirigir una película de la saga, argumentando que ya ha “hecho suficiente”.

Su opinión sobre el rumbo que tomó la franquicia también es dura. “Creo que la mía fue bastante buena, y creo que la de [James] Cameron fue buena, y tengo que decir que el resto no fueron muy buenas”, declaró. “Y pensé: ‘Joder, ese es el final de una franquicia que debería ser tan importante como Star Trek o Star Wars'”.

Las declaraciones de Ridley Scott, un maestro que ha definido géneros enteros, son un llamado de atención a una industria que, según él, ha priorizado la cantidad sobre la calidad.

La historia de “The Jean Genie” de David Bowie

Un día como hoy, 6 de octubre, pero de 1972, en medio de su primera y caótica gira por Estados Unidos, David Bowie entró a los estudios RCA en Nueva York y grabó en una sola toma uno de los riffs más crudos y pegajosos de la historia del rock: “The Jean Genie”. La canción no solo se convertiría en el primer sencillo de su próximo álbum, Aladdin Sane, sino en una de las piedras angulares del movimiento glam rock.

“The Jean Genie” es un rock and roll directo, sucio y con una energía arrolladora, construido sobre un riff de guitarra bluesero y potente interpretado por su legendario guitarrista, Mick Ronson. La canción fue escrita en el autobús de la gira, y su letra, llena de imágenes surrealistas y decadentes, estaba inspirada en dos figuras clave de la cultura estadounidense: Iggy Pop y la socialité Cyrinda Foxe.

Un Homenaje a Iggy Pop y la “Chica de Nueva York”

Bowie mismo describió la canción como “un pastiche de la América de los ‘sleazy diners’ y las groupies”. El personaje de Jean Genie era, en esencia, una versión ficcionalizada de Iggy Pop, un “chimpancé con un pene de nieve” y “pelo tan largo como el de una chica”.

La canción captura la energía cruda y el peligro que Bowie admiraba en su amigo. Fue su intento de crear un rock and roll directo y sin adornos, una respuesta a la escena estadounidense que lo estaba fascinando.

El Nacimiento de Aladdin Sane

“The Jean Genie” fue la primera canción grabada para el álbum Aladdin Sane (1973), un disco que Bowie describió como “Ziggy Stardust va a América”. Si Ziggy Stardust era sobre la fantasía de una estrella de rock alienígena, Aladdin Sane era sobre la realidad fracturada y a menudo violenta de la fama en Estados Unidos.

El sonido más duro y agresivo de “The Jean Genie” marcó la pauta para un álbum que se alejaría del pop para adentrarse en un rock más afilado, con influencias de The Rolling Stones y el blues.

Hoy, 53 años después de su grabación, “The Jean Genie” sigue siendo un torbellino de energía, el sonido de un genio en la cima de su poder creativo, absorbiendo el mundo a su alrededor y transformándolo en tres minutos de rock and roll inmortal.