La guía imprescindible para revivir el Mundial 2026

Cuando el balón deje de rodar y la Copa del Mundo 2026 pase a la historia, habrá una publicación que permitirá a los aficionados conservar todos los detalles de la mayor edición del torneo jamás organizada. Se trata de Copa Mundial de la FIFA 2026. La Guía Oficial, editada por Trillas y escrita por el reconocido periodista británico Keir Radnedge.

La obra se presenta como la guía oficial y definitiva del torneo celebrado en México, Estados Unidos y Canadá, una edición histórica por ser la primera en contar con 48 selecciones participantes y desarrollarse en tres países anfitriones. A lo largo de sus 128 páginas, el libro reúne información sobre las ciudades sede, el camino de las selecciones durante las eliminatorias, perfiles de los equipos clasificados, estadísticas, récords y análisis de las principales figuras del campeonato.

Entre sus capítulos destacan los dedicados a las ciudades anfitrionas, las selecciones participantes, las superestrellas del torneo y los récords históricos de la Copa del Mundo. Además, incluye calendarios, resultados y datos que permiten seguir o revivir cada etapa de la competencia.

El autor, Keir Radnedge, es considerado una de las máximas autoridades en futbol internacional. A lo largo de varias décadas ha cubierto Copas del Mundo, Eurocopas y otros grandes eventos deportivos, participando en numerosas publicaciones especializadas relacionadas con la FIFA. Su experiencia convierte a esta guía en una referencia valiosa tanto para aficionados casuales como para coleccionistas y estudiosos del futbol.

Más que un simple compendio estadístico, el libro funciona como una cápsula del tiempo de un Mundial que marcó un antes y un después en la historia del futbol. Para quienes vivieron la emoción de la Copa del Mundo 2026, esta publicación representa una oportunidad de conservar en un solo volumen los protagonistas, las sedes, las cifras y los momentos que definieron el torneo.

Con el Mundial llegando a su desenlace, Copa Mundial de la FIFA 2026. La Guía Oficial se perfila como una de las publicaciones indispensables para recordar la fiesta futbolística que reunió al planeta en Norteamérica y que abrió una nueva era para la máxima competición de la FIFA.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

EL MISTERIO DE LA LAVANDERÍA DE YEONNAM-DONG: UNA HISTORIA SOBRE LA SOLEDAD, LA AMISTAD Y EL PODER DE ESCUCHAR

En una época en la que las ciudades son cada vez más grandes y las personas parecen estar más conectadas que nunca gracias a la tecnología, la novela El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong, de la escritora surcoreana Kim Jiyun, plantea una pregunta sencilla pero profunda: ¿qué pasaría si los desconocidos encontraran una forma de compartir sus preocupaciones y ayudarse mutuamente?

Publicada en español por Editorial Planeta, esta novela se ha convertido en uno de los títulos más destacados de la llamada “healing fiction”, un género literario que ha ganado popularidad en Corea del Sur y que se caracteriza por ofrecer historias cálidas, optimistas y profundamente humanas. La obra se desarrolla en Yeonnam-dong, un barrio de Seúl donde una pequeña lavandería funciona como mucho más que un negocio: es un refugio para quienes buscan un momento de calma en medio del ritmo frenético de la ciudad.

La historia comienza cuando uno de los clientes olvida un cuaderno en el establecimiento. Lo que parece un simple descuido termina convirtiéndose en el corazón de la novela. Poco a poco, distintas personas empiezan a escribir en sus páginas de manera anónima. Allí dejan confesiones, preocupaciones, sueños, miedos y reflexiones que difícilmente compartirían cara a cara. A través de esas palabras, vecinos que apenas se conocen comienzan a establecer vínculos inesperados y a descubrir que no están tan solos como pensaban.

Uno de los grandes aciertos de Kim Jiyun es construir personajes comunes y corrientes. No hay héroes extraordinarios ni grandes aventuras. La autora se concentra en personas que enfrentan problemas cotidianos: relaciones familiares complicadas, dificultades económicas, incertidumbre laboral, ansiedad y el sentimiento de aislamiento que muchas veces acompaña la vida moderna. Precisamente por eso resulta tan fácil identificarse con ellos.

Aunque el título promete un misterio, la novela no es un thriller tradicional. El elemento de intriga aparece cuando en el cuaderno surge una historia inquietante que rompe la tranquilidad del grupo y obliga a los personajes a descubrir qué ocurre realmente. Sin embargo, el misterio funciona más como un motor narrativo que como el tema central de la obra. Lo verdaderamente importante es la transformación emocional de quienes participan en esta singular comunidad.

La autora retrata con sensibilidad una realidad muy presente en la sociedad coreana contemporánea: la soledad en las grandes ciudades. Sin caer en el dramatismo, muestra cómo pequeños actos de empatía pueden cambiar la vida de una persona. Un mensaje escrito en el momento adecuado, una palabra de aliento o la simple sensación de ser escuchado pueden convertirse en el punto de partida para una nueva etapa.

Otro aspecto destacable es la atmósfera que rodea la historia. La lavandería se convierte en un personaje más. Entre el aroma del café, el sonido de las máquinas y las conversaciones silenciosas que nacen en las páginas del cuaderno, Kim Jiyun crea un espacio acogedor que invita al lector a quedarse. La lectura transmite la misma sensación que una tarde tranquila en un lugar donde todos son bienvenidos.

El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong confirma por qué la literatura coreana vive un momento de enorme popularidad internacional. Al igual que otros éxitos recientes surgidos en Corea del Sur, la novela demuestra que las historias más sencillas pueden ser también las más conmovedoras. Su fortaleza no radica en los giros inesperados ni en los grandes acontecimientos, sino en la capacidad de recordarnos algo esencial: que detrás de cada persona existe una historia que merece ser escuchada.

Más que una novela de misterio, este libro es una celebración de la empatía, la amistad y la importancia de crear comunidad. Una lectura reconfortante que invita a hacer una pausa, observar a quienes nos rodean y recordar que, incluso en medio de las grandes ciudades, nadie debería sentirse completamente solo.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

¿Quién es Julian Barnes? El genio de la ironía gana el Premio Princesa de Asturias 2026

La literatura contemporánea tiene pocos autores capaces de combinar inteligencia, humor, sensibilidad y profundidad con la elegancia de Julian Barnes. Por ello no sorprende que el escritor británico haya sido distinguido con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026, uno de los reconocimientos culturales más prestigiosos del mundo hispano.

El jurado destacó su extraordinaria trayectoria como narrador y ensayista, así como una obra que ha explorado durante más de cuatro décadas temas universales como la memoria, el amor, la identidad, la pérdida y el paso del tiempo.

Una trayectoria marcada por la memoria y la ironía

Nacido el 19 de enero de 1946 en Leicester, Inglaterra, Julian Barnes estudió Lenguas Modernas en la Universidad de Oxford antes de iniciar una carrera en el periodismo y la crítica literaria. Su irrupción en la escena literaria británica se produjo en los años ochenta como integrante de la llamada “Generación Granta”, grupo de escritores que renovó la narrativa inglesa junto a nombres como Salman Rushdie, Martin Amis y Kazuo Ishiguro.

Desde sus primeras novelas, Barnes demostró una habilidad excepcional para jugar con las fronteras entre la ficción, la historia y la reflexión filosófica. Su consagración internacional llegó en 1984 con El loro de Flaubert, una obra inclasificable que mezcla biografía, crítica literaria y novela para explorar la vida del escritor francés Gustave Flaubert. El libro se convirtió rápidamente en una referencia de la narrativa posmoderna y consolidó a Barnes como una de las voces más originales de su generación.

Del “Loro de Flaubert” a su última obra de ficción

A lo largo de su carrera ha construido una bibliografía diversa y ambiciosa. Títulos como Una historia del mundo en 10 capítulos y medio, Arthur & George, Inglaterra, Inglaterra, El ruido del tiempo y La única historia muestran su capacidad para abordar desde acontecimientos históricos hasta las complejidades de las relaciones humanas.

Sin embargo, fue El sentido de un final, publicada en 2011, la novela que le otorgó el Premio Booker y lo confirmó como uno de los grandes escritores de nuestro tiempo. Uno de los rasgos más admirados de Barnes es su capacidad para reflexionar sobre la memoria. Sus personajes suelen enfrentarse a los recuerdos, las versiones contradictorias del pasado y la fragilidad de las certezas personales.

En sus libros, la memoria no es simplemente un archivo de hechos, sino una construcción que define quiénes somos. Este tema aparece constantemente acompañado por una mirada irónica, elegante y profundamente humana.

El legado de un maestro de la narrativa contemporánea

La muerte de su esposa, la agente literaria Pat Kavanagh, en 2008, marcó profundamente su obra posterior. De esa experiencia surgieron algunos de sus textos más emotivos, especialmente Niveles de vida, una conmovedora reflexión sobre el duelo, el amor y la ausencia que muchos consideran una de las obras más personales de su carrera.

Además de novelista, Barnes ha desarrollado una importante faceta como ensayista. Sus textos sobre literatura, arte, música y cultura europea reflejan una curiosidad intelectual inagotable y una defensa constante del pensamiento crítico. Esa mirada europeísta y cosmopolita fue uno de los elementos destacados por el jurado del Premio Princesa de Asturias al reconocer una obra que dialoga permanentemente con la historia, el arte y la cultura occidental.

A sus 80 años, Barnes atraviesa uno de los momentos más significativos de su carrera. Recientemente anunció que Despedidas, publicada este año, será su última obra de ficción, lo que convierte este reconocimiento en una especie de homenaje a toda una vida dedicada a la literatura.

Aunque ha señalado que continuará escribiendo ensayos y artículos, el libro funciona como una reflexión final sobre los temas que han acompañado toda su trayectoria: el amor, la memoria, las despedidas y la condición humana.

Con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026, Julian Barnes se suma a una lista de autores fundamentales que han marcado la cultura contemporánea. Más que un narrador brillante, es un observador excepcional de la experiencia humana, capaz de encontrar belleza, humor y significado incluso en los momentos más inciertos de la vida.

SUS LIBROS MÁS POPULARES

  • Metroland (1980)
  • El loro de Flaubert (1984)
  • Una historia del mundo en 10 capítulos y medio (1989)
  • Hablando del asunto (1991)
  • Inglaterra, Inglaterra (1998)
  • Arthur & George (2005)
  • Nada que temer (2008)
  • El sentido de un final (2011)
  • Niveles de vida (2013)
  • El ruido del tiempo (2016)
  • La única historia (2018)
  • Elizabeth Finch (2022)
  • Despedidas (2026)

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

TACOS QUE NUNCA DUERMEN: LA RUTA DE LOS MEJORES TACOS 24 HORAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO

Pocas cosas representan mejor a la Ciudad de México que sus tacos. Son parte de la identidad de la capital, un punto de encuentro para amigos, familias, trabajadores, estudiantes y visitantes de todo el mundo. Y si hay algo que distingue a la gastronomía chilanga es que siempre existe una taquería lista para recibir clientes, sin importar la hora.

Ya sea después de un concierto, una fiesta, una jornada de trabajo, un partido de futbol o simplemente porque apareció el antojo a medianoche, la Ciudad de México cuenta con una amplia oferta de taquerías abiertas las 24 horas que se han convertido en auténticas instituciones para quienes saben que nunca hay una mala hora para disfrutar unos buenos tacos.

Uno de los nombres más emblemáticos es Los Cocuyos, una auténtica leyenda del Centro Histórico. Con más de medio siglo de tradición, este establecimiento es famoso por sus tacos de suadero, lengua, cachete y tripa. A cualquier hora del día es posible encontrar clientes formados esperando probar alguna de sus especialidades.

En la colonia Roma se encuentra El Gato Volador, uno de esos lugares que parecen cobrar vida cuando cae la noche. Sus tacos preparados al momento y su ubicación estratégica lo han convertido en una parada obligada para quienes buscan cerrar una noche de diversión con una buena cena.

Otra institución capitalina es El Borrego Viudo. Durante décadas ha sido el refugio favorito de miles de noctámbulos. Su característica más conocida es el servicio directamente al automóvil, una tradición que ha convertido la experiencia de comer tacos en algo único dentro de la ciudad. Para muchos capitalinos, una salida nocturna simplemente no está completa sin una visita a este clásico establecimiento.

Al sur de la ciudad aparece otro de los grandes favoritos: Tacos Chupacabras. Generaciones enteras han pasado por sus mesas después de conciertos, reuniones familiares, celebraciones o largas jornadas de trabajo. Su mezcla especial de carnes y su característico sabor lo han convertido en uno de los puntos de referencia gastronómicos más conocidos de la capital.

La lista también incluye a Paisa Chilaquil, un lugar que ha ganado popularidad gracias a sus generosas porciones y a una propuesta que combina dos de las grandes pasiones culinarias de los mexicanos: los tacos y los chilaquiles. El resultado es una parada frecuente para quienes buscan una comida abundante sin importar la hora.

Lo interesante de estas taquerías es que cada una refleja una parte distinta de la personalidad de la Ciudad de México. Algunas mantienen la esencia de los puestos tradicionales de barrio, mientras que otras se han transformado en auténticos referentes gastronómicos conocidos incluso por turistas internacionales.

Más allá de las recetas, estos lugares forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. Son escenarios donde coinciden músicos después de un concierto, amigos que prolongan una conversación hasta el amanecer, trabajadores que terminan un turno nocturno o simplemente personas que descubren que el hambre no entiende de horarios.

Porque si algo han demostrado los capitalinos a lo largo de los años es que siempre existe una buena razón para comer tacos. Después de una celebración, una noche de fiesta, una función de teatro, una reunión con amigos o incluso durante una madrugada cualquiera, la respuesta suele ser la misma: encontrar una taquería abierta.

Y afortunadamente, en la Ciudad de México siempre hay una esperando.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

DONDE TERMINA EL VERANO: LA NOVELA MEXICANA QUE CONQUISTÓ EL PREMIO BIBLIOTECA BREVE 2026

La literatura mexicana celebra uno de sus momentos más importantes del año con la publicación de Donde termina el verano, la nueva novela de la escritora bajacaliforniana Elma Correa, ganadora del Premio Biblioteca Breve 2026, uno de los reconocimientos más prestigiosos de las letras en español.

Publicada por Seix Barral, la obra transporta a los lectores a Mexicali, una ciudad fronteriza donde el calor extremo parece impregnar cada rincón y donde las historias personales se entrelazan con las complejas realidades sociales de la región. Sin embargo, lejos de ser únicamente una novela sobre la frontera, el libro se convierte en una profunda exploración de la amistad, la memoria y las heridas que el paso del tiempo no siempre consigue cerrar.

La historia gira en torno a Elisa y Aimé, dos amigas que durante su infancia comparten un acontecimiento que marcará sus vidas para siempre. Lo que comienza como una relación inseparable termina fragmentándose con el paso de los años, hasta que dos décadas después el destino las obliga a reencontrarse y confrontar los secretos que permanecían ocultos desde aquel verano que cambió todo.

A través de esta trama, Elma Correa construye una narración que explora cómo los acontecimientos de la niñez continúan moldeando la vida adulta. La autora se adentra en temas como la culpa, la pérdida, la lealtad y el perdón, mientras retrata con sensibilidad las complejas relaciones humanas que sobreviven al paso del tiempo.

Uno de los grandes logros de la novela es la forma en que convierte a Mexicali en un personaje más de la historia. El desierto, las altas temperaturas, la cercanía con Estados Unidos y las tensiones propias de la frontera norte aparecen constantemente en la narración, creando una atmósfera intensa que acompaña a los personajes en cada una de sus decisiones.

Aunque la violencia y las desigualdades sociales forman parte del contexto, Donde termina el verano evita los lugares comunes asociados a la llamada literatura de frontera. En lugar de centrarse exclusivamente en el crimen o el narcotráfico, la autora dirige la mirada hacia las experiencias cotidianas de quienes habitan estos territorios, especialmente las mujeres, cuyos vínculos afectivos se convierten en una herramienta de resistencia frente a la adversidad.

La novela también destaca por la calidad de su prosa. Correa combina una escritura precisa con una notable sensibilidad para construir personajes complejos y creíbles. Cada capítulo avanza entre recuerdos y revelaciones que permiten al lector reconstruir poco a poco los acontecimientos que marcaron la vida de las protagonistas.

El reconocimiento obtenido con el Premio Biblioteca Breve confirma el creciente prestigio de Elma Correa dentro de la narrativa mexicana contemporánea. La autora, conocida por su trabajo como cronista y cuentista, consolida con esta obra una voz literaria capaz de abordar temas profundamente locales sin perder su resonancia universal.

Donde termina el verano es una novela sobre la amistad y la memoria, pero también sobre los silencios que acompañan a las familias, las comunidades y las ciudades. Una historia que recuerda que algunas heridas permanecen abiertas durante años y que, en ocasiones, la única forma de seguir adelante consiste en regresar al lugar donde todo comenzó.

Con esta obra, Elma Correa entrega una de las novelas mexicanas más relevantes de 2026 y confirma que las mejores historias no siempre hablan de grandes héroes o acontecimientos extraordinarios, sino de personas comunes que intentan comprender quiénes son y cómo llegaron hasta donde están.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

Donas Americanas: el sabor que marcó los recreos de toda una generación y que sigue vivo en la Ciudad de México

Antes de que existieran las cafeterías de moda, las aplicaciones de entrega a domicilio o las cadenas internacionales de donas en cada centro comercial, hubo una marca que conquistó a miles de capitalinos con una fórmula mucho más sencilla: una caja llena de donas recién hechas.

Para quienes crecieron en la Ciudad de México durante las décadas de los ochenta y noventa, el nombre Donas Americanas evoca de inmediato una serie de recuerdos que forman parte de la vida cotidiana de toda una generación. El recreo en la primaria, la cooperativa escolar, la junta de oficina, la celebración improvisada de cumpleaños o la visita de alguien que llegaba con una caja de donas para compartir.

Era una época en la que la ciudad tenía otros ritmos y otros sabores. En los patios de las escuelas, muchos estudiantes esperaban la hora del descanso para comprar una dona cubierta de chocolate, maple o coco. En las oficinas, las cajas aparecían sobre las mesas de juntas para acompañar el café de media mañana. En las casas, eran el detalle perfecto para una reunión familiar de domingo.

A diferencia de muchas marcas que dependían de grandes tiendas o franquicias, Donas Americanas construyó su popularidad a través de la distribución directa. Sus camionetas recorrían colonias, escuelas, negocios y centros de trabajo llevando sus productos prácticamente a cualquier rincón de la ciudad.

Por eso, para miles de personas, el recuerdo de la marca no está ligado a una sucursal específica, sino a la llegada de aquellas unidades de reparto que parecían aparecer justo en el momento indicado.

Fundada en 1980, la empresa logró convertirse en parte del paisaje urbano de la capital mexicana. Mientras desaparecían muchas marcas emblemáticas de aquellos años, Donas Americanas logró mantenerse vigente gracias a una combinación de tradición, calidad y una receta que ha permanecido prácticamente intacta durante más de cuatro décadas.

Donas Americanas sigue operando actualmente en la Ciudad de México y el área metropolitana. La compañía continúa produciendo y distribuyendo miles de piezas diariamente, manteniendo vivo un negocio que para muchos forma parte de la memoria emocional de la ciudad.

En tiempos donde la nostalgia se ha convertido en una poderosa herramienta cultural, la permanencia de Donas Americanas resulta particularmente significativa. No se trata solamente de una empresa que ha sobrevivido al paso del tiempo; se trata de una marca que ha logrado conservar una conexión emocional con varias generaciones de consumidores.

Los niños que compraban una dona durante el recreo en los años ochenta hoy son padres e incluso abuelos. Muchos de ellos siguen reconociendo los mismos sabores que los acompañaron durante su infancia y continúan compartiéndolos con nuevas generaciones.

En el marco del Día de la Dona, que se celebra cada primer viernes de junio, pocas historias representan mejor la relación entre gastronomía y memoria colectiva que la de Donas Americanas. Una empresa mexicana que sobrevivió a los cambios de la ciudad, a las nuevas tendencias de consumo y a la llegada de competidores internacionales.

Porque a veces un simple antojo puede convertirse en un recuerdo imborrable.

Y para miles de capitalinos, basta con ver una dona cubierta de chocolate para regresar, aunque sea por un instante, a aquellos recreos escolares, a las oficinas de otra época o a las tardes familiares en una Ciudad de México que sigue viva en la memoria.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO.

El Día de la Dona: la dulce historia detrás de uno de los postres más populares del mundo

Cada primer viernes de junio, millones de personas alrededor del mundo celebran el Día de la Dona, una fecha dedicada a uno de los antojos más irresistibles de la gastronomía moderna. Aunque hoy está asociada con promociones, sabores extravagantes y vitrinas llenas de glaseados coloridos, la historia de esta celebración tiene un origen mucho más profundo y emotivo de lo que muchos imaginan.

Este 2026, el Día de la Dona se celebra el 5 de junio y representa una oportunidad perfecta para rendir homenaje a un alimento que ha trascendido generaciones, culturas y fronteras.

Una historia que comenzó en tiempos de guerra

La celebración nació oficialmente en 1938 gracias a la organización benéfica The Salvation Army, que buscaba reconocer el trabajo de las llamadas “Donut Lassies”, un grupo de mujeres voluntarias que durante la Primera Guerra Mundial ofrecían apoyo a los soldados estadounidenses destacados en Francia.

Además de brindar ayuda emocional y compañía a los jóvenes combatientes, estas voluntarias preparaban café y donas para levantar la moral de las tropas. Debido a las limitaciones de recursos en los frentes de batalla, muchas veces las donas eran elaboradas en improvisadas cocinas de campaña.

Con el paso del tiempo, aquellas mujeres se convirtieron en un símbolo de solidaridad y esperanza. Décadas después, la creación del Día Nacional de la Dona buscó preservar su legado y recordar la importancia de su labor humanitaria.

Mucho más antigua de lo que parece

Aunque la dona suele asociarse inmediatamente con Estados Unidos, sus raíces se encuentran en Europa.

Los historiadores gastronómicos coinciden en que sus antecedentes más directos son los “olykoeks”, una especie de pastel frito preparado por inmigrantes holandeses que llegaron a Norteamérica durante los siglos XVII y XVIII.

Aquellas primeras versiones no tenían agujero en el centro. Eran masas redondas fritas en aceite que solían rellenarse con frutas o nueces.

La leyenda más popular cuenta que el característico agujero fue introducido en 1847 por un marinero llamado Hanson Gregory, quien buscaba una forma de lograr una cocción más uniforme de la masa. Aunque existen varias teorías sobre el origen exacto, lo cierto es que aquella modificación terminó convirtiéndose en el sello distintivo de la dona moderna.

La conquista del mundo

Durante el siglo XX, la popularidad de las donas creció de manera exponencial gracias a la industrialización de su producción y al surgimiento de grandes cadenas especializadas.

Lo que comenzó como un sencillo pan dulce terminó transformándose en un fenómeno global con miles de variantes.

Actualmente es posible encontrar donas cubiertas de chocolate, caramelo, maple, crema de cacahuate, galleta triturada, tocino, frutas, rellenos de crema pastelera, cajeta, dulce de leche o incluso versiones gourmet elaboradas por reconocidos chefs.

En países como Japón, Corea del Sur y Francia se han desarrollado interpretaciones locales que mezclan ingredientes tradicionales con la receta clásica estadounidense.

México y su amor por las donas

En México, las donas se han convertido en parte habitual de la cultura gastronómica urbana. Desde las panaderías de barrio hasta las cadenas internacionales, este postre forma parte del desayuno, la merienda o el antojo de media tarde de millones de personas.

Además de las versiones tradicionales cubiertas de azúcar o chocolate, las panaderías mexicanas han desarrollado propuestas propias con ingredientes como cajeta, chocolate artesanal, canela, café, rompope e incluso sabores inspirados en dulces típicos nacionales.

Las nuevas generaciones también han impulsado una auténtica revolución creativa, dando origen a establecimientos especializados que elaboran donas artesanales con ingredientes premium y diseños que muchas veces parecen auténticas obras de arte comestibles.

Un ícono de la cultura popular

La dona también ha encontrado un lugar privilegiado dentro del cine, la televisión y la cultura pop.

Personajes como Homer Simpson ayudaron a convertirla en un símbolo universal del placer culinario. Su famosa obsesión por las donas rosas con chispas de colores es reconocida prácticamente en cualquier rincón del planeta.

Además, la dona ha aparecido en innumerables películas, series, videojuegos y campañas publicitarias, consolidando su imagen como uno de los postres más populares y reconocibles del mundo.

Más que un simple postre

Detrás de cada dona existe una historia que combina tradición, inmigración, creatividad culinaria y hasta episodios de solidaridad en tiempos de guerra.

Por ello, el Día de la Dona es mucho más que una excusa para disfrutar un antojo dulce. También es una oportunidad para recordar cómo un alimento sencillo logró acompañar a soldados en momentos difíciles, evolucionó a través de distintas culturas y terminó convirtiéndose en un fenómeno gastronómico global.

Este 5 de junio, ya sea con una clásica dona glaseada, una rellena de crema o una sofisticada versión gourmet, millones de personas volverán a celebrar un pequeño placer que, generación tras generación, sigue conquistando paladares alrededor del mundo.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

DUA LIPA Y SU AMOR POR LA CIUDAD DE MÉXICO: LOS RESTAURANTES Y BARES QUE RECOMIENDA LA ESTRELLA DEL POP

Ni la boda más comentada del fin de semana la detiene. Entre música, giras y nuevos proyectos, Dua Lipa encuentra tiempo para recomendar los rincones gastronómicos de la Ciudad de México que han conquistado su paladar.

Dua Lipa no sólo ha conquistado al público mexicano con su música. La cantante británica también se ha convertido en una auténtica embajadora de la Ciudad de México, una urbe que ha visitado en numerosas ocasiones y por la que ha demostrado una fascinación especial gracias a su gastronomía, vida cultural y vibrante escena nocturna.

La intérprete de Houdini, Training Season y Levitating sorprendió recientemente a sus seguidores al compartir una selección de sus lugares favoritos en la capital mexicana como parte de “Dua’s Lists”, una iniciativa realizada en colaboración con Google Maps donde la artista recomienda sitios imperdibles de algunas de sus ciudades preferidas alrededor del mundo.

La lista confirma algo que muchos de sus seguidores ya sospechaban: cada vez que visita México, Dua Lipa aprovecha para explorar algunos de los espacios gastronómicos y culturales más interesantes de la ciudad.

Uno de los lugares que aparece en sus recomendaciones es el emblemático restaurante Contramar, considerado desde hace años uno de los referentes de la gastronomía mexicana contemporánea. Ubicado en la colonia Roma, el establecimiento es famoso por sus pescados, mariscos y su ya legendario pescado a la talla, uno de los platillos más solicitados tanto por locales como por visitantes internacionales.

La cantante también destaca Rosetta, uno de los restaurantes más reconocidos de la ciudad. Encabezado por la chef Elena Reygadas, galardonada como la Mejor Chef Femenina del Mundo en 2023, el lugar se ha convertido en una referencia obligada para quienes buscan una propuesta gastronómica que combina ingredientes mexicanos con técnicas e influencias europeas.

Entre sus recomendaciones figura además Máximo Bistrot, considerado uno de los restaurantes que ayudaron a transformar la escena culinaria de la Ciudad de México durante la última década. El establecimiento del chef

Eduardo García es reconocido por su cocina de temporada basada en ingredientes frescos y productores locales.

Pero la pasión de Dua Lipa por la ciudad no se limita a la alta cocina. La cantante también incluyó espacios más relajados y con una fuerte personalidad urbana. Entre ellos aparece el histórico Salón Covadonga, uno de los sitios más tradicionales de la colonia Roma y punto de encuentro de artistas, escritores y creativos desde hace décadas.

Otro de los espacios mencionados es el bar Hanky Panky, uno de los speakeasies más famosos de la capital. Su concepto inspirado en los bares clandestinos de la época de la prohibición en Estados Unidos lo ha convertido en una de las experiencias nocturnas más buscadas por quienes visitan la ciudad.

La lista también incluye el Café Nin, una de las panaderías y cafeterías más populares de la colonia Juárez, conocida por sus desayunos, panes artesanales y ambiente relajado. El lugar se ha convertido en un favorito tanto para habitantes de la ciudad como para turistas internacionales.

Dua Lipa también recomienda explorar espacios culturales como la Casa Pedregal, la obra maestra arquitectónica diseñada por Luis Barragán, considerada una de las construcciones más importantes de la arquitectura mexicana del siglo XX.

La selección deja ver una faceta distinta de la artista. Más allá de los escenarios y las giras mundiales, muestra a una viajera curiosa interesada en descubrir la esencia de los lugares que visita a través de su gastronomía, su arquitectura y su vida cotidiana.

No es la primera vez que Dua Lipa expresa su admiración por México. Durante sus visitas ha compartido fotografías recorriendo calles de la capital, visitando museos, disfrutando de la comida local y explorando algunos de los barrios más emblemáticos de la ciudad. Esa cercanía con la cultura mexicana ha fortalecido el vínculo con un público que la ha convertido en una de las artistas internacionales más queridas de los últimos años.

Para muchos viajeros, las listas de recomendaciones suelen ser una guía más. Sin embargo, cuando provienen de una de las estrellas más importantes del pop mundial, se convierten también en una invitación a redescubrir una ciudad que continúa consolidándose como uno de los grandes destinos gastronómicos y culturales del planeta.

Y si algo deja claro la selección de Dua Lipa es que la Ciudad de México sigue conquistando a quienes la visitan, ya sea por su música, su historia, sus sabores o esa capacidad única de sorprender en cada esquina.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

El futbol como literatura: Juan Villoro revive “Balón dividido” con una nueva edición de Seix Barral

Balón dividido regresa este 2026 con una nueva edición publicada por Seix Barral, recuperando uno de los libros más importantes de la literatura futbolística en español y confirmando el lugar de Juan Villoro como una de las voces que mejor han logrado unir la pasión por el futbol con la reflexión cultural y literaria.

Publicado originalmente en 2014, Balón dividido se convirtió rápidamente en una referencia para quienes entienden que el futbol puede explicarse más allá de los resultados, las estadísticas o las polémicas arbitrales. En sus páginas, Villoro transforma el juego en una excusa para hablar de memoria, identidad, infancia, emociones colectivas y la manera en que millones de personas encuentran en un estadio una extensión de sus propias vidas.

La nueva edición de 2026 aparece en un momento especialmente simbólico, con el mundo futbolístico preparándose rumbo a la Copa del Mundo que tendrá a México como una de sus sedes. En este contexto, el libro vuelve a cobrar relevancia como una obra capaz de explicar por qué el futbol sigue siendo uno de los grandes lenguajes emocionales de nuestra época.

Lejos de construir una enciclopedia deportiva tradicional, Villoro apuesta por un recorrido lleno de crónicas, ensayos y relatos donde conviven figuras como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Pep Guardiola, Gerard Piqué y Hugo Sánchez con recuerdos personales, anécdotas de aficionados y reflexiones sobre el impacto cultural del deporte más popular del planeta.

Uno de los mayores aciertos del libro es precisamente esa capacidad de mirar el futbol desde distintos ángulos. Para Villoro, un partido no sólo se juega dentro de la cancha: también ocurre en las conversaciones familiares, en la memoria de los barrios, en la nostalgia de la infancia y en la manera en que cada generación construye sus propios héroes.

El autor mexicano ha señalado en distintas ocasiones que el futbol representa “la recuperación de la infancia”, una idea que atraviesa gran parte de Balón dividido. Cada texto parece recordar que detrás del espectáculo multimillonario siguen existiendo emociones profundamente humanas: la ilusión, la derrota, la esperanza y el sentido de pertenencia.

La obra también funciona como una continuación natural de Dios es redondo, otro de los títulos fundamentales del escritor sobre futbol. Ambos libros consolidaron a Villoro como uno de los cronistas deportivos más

influyentes en lengua española, capaz de acercar el deporte tanto a lectores apasionados por el balón como a quienes normalmente no siguen un partido.

En tiempos donde el futbol suele consumirse a velocidad de redes sociales, polémicas instantáneas y debates televisivos, Balón dividido propone algo distinto: detenerse a pensar qué representa realmente este juego para millones de personas alrededor del mundo.

La reedición de Seix Barral no sólo recupera un libro importante; también confirma que las historias alrededor del futbol siguen teniendo un enorme valor literario. Porque para Juan Villoro, el futbol nunca ha sido solamente un deporte: es una forma de contar quiénes somos.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

La historia de la hamburguesa: un viaje entre queso, carne y cultura pop

La hamburguesa es hoy uno de los platillos más populares del planeta, símbolo de la comida rápida y también de la cultura gastronómica contemporánea. Sin embargo, detrás de este alimento existe una historia mucho más antigua y compleja de lo que muchos imaginan, una mezcla de migraciones, comercio y evolución culinaria que comenzó varios siglos antes de la aparición de las grandes cadenas de restaurantes.

Aunque comúnmente se asocia con Estados Unidos, los orígenes de la hamburguesa tienen relación con Europa y particularmente con la ciudad de Hamburgo, en Alemania. Durante el siglo XIX, marineros y comerciantes popularizaron el llamado “Hamburg steak”, un filete de carne molida condimentada que se servía sin pan y que ganó fama entre viajeros que cruzaban el Atlántico.

Con la llegada de inmigrantes alemanes a Estados Unidos, esta preparación comenzó a transformarse. A finales del siglo XIX y principios del XX aparecieron distintas versiones del platillo servidas entre dos panes, lo que permitía comerlo fácilmente en ferias, estaciones de tren y puestos callejeros. Varias ciudades estadounidenses disputan hasta hoy el título de haber creado la primera hamburguesa moderna.

Uno de los grandes momentos en la expansión de la hamburguesa ocurrió en 1904 durante la Feria Mundial de St. Louis, donde el alimento alcanzó enorme popularidad gracias a su practicidad y bajo costo. Décadas después, con el crecimiento de la industria automotriz y la cultura de carretera en Estados Unidos, comenzaron a surgir los primeros diners y cadenas especializadas.

La verdadera revolución llegó en la década de los 40 con el nacimiento de cadenas como McDonald’s, que perfeccionaron sistemas de producción rápida y estandarización. A partir de ese momento, la hamburguesa dejó de ser solo un platillo local para convertirse en un fenómeno global.

Con el paso de los años, la hamburguesa evolucionó mucho más allá de la receta tradicional de carne de res, queso y pan. Hoy existen versiones gourmet, vegetarianas, veganas, artesanales e incluso preparaciones inspiradas en cocinas de distintas partes del mundo. En países como México, por ejemplo, es común encontrar hamburguesas con ingredientes como chile, guacamole, pastor o quesos regionales.

Actualmente, la hamburguesa representa mucho más que comida rápida. Es un símbolo cultural ligado al cine, la música, el deporte y la vida urbana contemporánea. Desde pequeños restaurantes familiares hasta cadenas internacionales multimillonarias, este platillo continúa reinventándose y demostrando que su historia sigue escribiéndose todos los días alrededor del mundo.