La Guía Michelin México 2026 expande su presencia y reconoce nuevas propuestas gastronómicas del país

La gastronomía mexicana continúa viviendo uno de sus momentos más importantes a nivel internacional tras la presentación de la Guía Michelin México 2026, una edición que confirmó el crecimiento, diversidad y creatividad de la cocina nacional con la incorporación de nuevos restaurantes reconocidos y la expansión de la guía a más regiones del país.

La ceremonia de este año se llevó a cabo en Guadalajara, ciudad que recientemente también fue elegida como sede de la ceremonia Michelin para México, consolidándose como uno de los nuevos polos gastronómicos del país. La edición 2026 marcó además un momento clave para la cocina mexicana al ampliar oficialmente la cobertura de la guía a estados como Jalisco, Puebla y Yucatán, regiones que han fortalecido su presencia culinaria en los últimos años gracias a propuestas que combinan tradición, innovación y productos locales.

Uno de los aspectos más comentados de esta nueva selección fue la llegada de siete nuevos restaurantes con una Estrella Michelin, elevando a 27 el número total de establecimientos distinguidos con este reconocimiento en México.

Entre las incorporaciones más destacadas aparece Gaba, ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México. El proyecto encabezado por el chef Víctor Toriz comenzó como una pequeña cafetería de barrio y con el tiempo evolucionó hacia una propuesta gastronómica contemporánea que mezcla cocina mexicana, técnica moderna y una experiencia más íntima y relajada.

Otro de los nombres que llamó la atención fue La Once Mil, una taquería que logró captar la mirada de los inspectores Michelin gracias a una propuesta que lleva la cocina callejera mexicana hacia un terreno más creativo y cuidado, sin perder la esencia popular que caracteriza a los tacos en México.

La guía también reconoció proyectos gastronómicos fuera de la capital. En Yucatán destacaron restaurantes como Huniik, La Barra de Huniik e Ixi’im, este último conocido por integrar ingredientes regionales y una fuerte conexión con la cocina maya contemporánea. Mientras tanto, en Jalisco y Puebla comenzaron a figurar restaurantes que reflejan el crecimiento culinario de ambas entidades, donde cada vez es más común encontrar propuestas de autor enfocadas en productos locales y cocina sustentable.

Por otro lado, restaurantes que ya se han convertido en referentes internacionales de la alta cocina mexicana conservaron sus distinciones. Pujol, del chef Enrique Olvera, y Quintonil, encabezado por Jorge Vallejo, mantuvieron sus dos Estrellas Michelin, reafirmando su posición como algunos de los restaurantes más importantes de América Latina.

Sin embargo, uno de los movimientos que más sorprendió dentro de la edición 2026 fue la pérdida de la estrella de El Califa de León, la famosa taquería capitalina que había generado conversación mundial tras convertirse en uno de los establecimientos más mediáticos de la edición anterior.

Más allá de las estrellas, la Guía Michelin también continúa impulsando reconocimientos enfocados en sustentabilidad, cocina accesible y propuestas emergentes, reflejando cómo la escena gastronómica mexicana ha evolucionado hacia una oferta mucho más diversa y descentralizada.

La edición 2026 confirma además el creciente interés internacional por México como destino gastronómico. Actualmente, el país no solo es reconocido por su cocina tradicional declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, sino también por una nueva generación de chefs y restaurantes que reinterpretan ingredientes, técnicas y recetas locales con una visión contemporánea.

Con nuevos estados integrados, más restaurantes reconocidos y una escena culinaria en constante evolución, la Guía Michelin México 2026 deja claro que la cocina mexicana sigue consolidándose como una de las más influyentes, creativas y dinámicas del mundo.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

Turismo gastronómico: viajar a través del sabor

En la actualidad, viajar ya no se trata solo de conocer nuevos lugares… sino de vivirlos. Y en ese proceso, la gastronomía se ha convertido en uno de los principales motores del turismo. Hoy, cada vez más viajeros eligen su destino por lo que se come, por lo que se produce y por las historias que se cuentan alrededor de la mesa.

El turismo gastronómico es, en esencia, una forma de descubrir el mundo a través del sabor.

El destino también se elige por el paladar

Cada ciudad, cada región y cada país tiene una identidad culinaria que lo define. Desde mercados tradicionales hasta restaurantes de alta cocina, la oferta gastronómica se convierte en una carta de presentación cultural.

Así, destinos como Oaxaca, Lima o Bangkok han ganado relevancia internacional gracias a su riqueza culinaria, atrayendo a viajeros que buscan experiencias auténticas.

Comer como forma de entender la cultura

La gastronomía permite conocer la historia de un lugar. Cada ingrediente, cada receta y cada técnica reflejan tradiciones, influencias y formas de vida.

Probar un platillo típico no es solo una experiencia sensorial, es una forma de entender el contexto social y cultural de una región.

Mercados, calles y mesas: el recorrido completo

El turismo gastronómico no se limita a restaurantes. Incluye mercados, ferias, festivales y experiencias callejeras donde la comida se vive de manera más cercana.

Recorrer un mercado local, probar comida callejera o participar en una degustación se convierte en parte fundamental del viaje.

Experiencias que conectan

Cada vez más destinos ofrecen experiencias diseñadas alrededor de la gastronomía: rutas del vino, recorridos culinarios, clases de cocina o visitas a productores locales.

Estas actividades permiten al viajero involucrarse activamente, generando una conexión más profunda con el lugar.

Un motor económico y cultural

La gastronomía no solo atrae turistas, también impulsa economías locales. Restaurantes, productores, mercados y toda la cadena alimentaria se benefician de este tipo de turismo.

Además, contribuye a preservar tradiciones y a mantener vivas técnicas culinarias que forman parte del patrimonio cultural.

El viajero busca autenticidad

En un mundo cada vez más globalizado, los viajeros valoran lo auténtico. Buscan sabores originales, experiencias reales y propuestas que reflejen la identidad del destino.

La gastronomía se convierte así en un elemento diferenciador.

Viajar con todos los sentidos

El turismo gastronómico invita a recorrer el mundo de una forma distinta: probando, oliendo, observando y compartiendo.

Porque al final, los recuerdos de un viaje no solo están en las fotos… también están en los sabores que descubrimos.

Y en ese recorrido, cada platillo se convierte en una historia, cada ingrediente en un origen… y cada destino en una experiencia que se queda para siempre.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

Dormir en el Smithsonian: la experiencia que transforma la ciencia en una aventura nocturna

Imagina recorrer un museo cuando las puertas ya están cerradas, el silencio lo envuelve todo y cada sala adquiere una atmósfera completamente distinta. Esa es la propuesta del Smithsonian Institution, que ha convertido la ciencia y la historia en una experiencia inmersiva a través de sus famosas noches dentro del museo.

Lejos de una visita tradicional, esta actividad permite pasar la noche en espacios emblemáticos como el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, ofreciendo una forma única de acercarse al conocimiento.

Una noche en el museo… pero real

Cuando el museo cierra al público, comienza una experiencia completamente diferente. Los participantes tienen acceso exclusivo a las salas, donde pueden recorrer exhibiciones sin multitudes y en un ambiente más íntimo.

La noche se complementa con actividades interactivas, retos y dinámicas diseñadas para despertar la curiosidad, desde explorar el mundo de los dinosaurios hasta descubrir secretos del océano y la biodiversidad.

Aprender viviendo la experiencia

A diferencia de una visita convencional, aquí el aprendizaje es activo. Los asistentes no solo observan, participan. Juegos, desafíos y experiencias guiadas convierten el conocimiento en algo tangible y divertido.

El objetivo es claro: transformar la educación en una vivencia memorable que conecte emocionalmente con quienes la experimentan.

Dormir entre gigantes de la historia

Uno de los momentos más impactantes llega al final de la jornada. Los participantes instalan sus sacos de dormir dentro del museo, en medio de las exhibiciones.

Dependiendo del espacio, es posible dormir bajo la sombra de un enorme esqueleto de dinosaurio o bajo la imponente figura de una ballena suspendida, creando una escena difícil de olvidar.

Una experiencia para compartir

Estas noches están pensadas principalmente para familias, lo que las convierte en una opción ideal para vivir el conocimiento en conjunto. La convivencia, el descubrimiento y la emoción se combinan en una experiencia que va más allá del entretenimiento.

El turismo como experiencia inmersiva

En una época donde los viajeros buscan algo más que visitar lugares, iniciativas como esta reflejan una tendencia clara: el turismo se transforma en experiencias que se viven desde adentro.

Dormir en el Smithsonian no es solo una actividad, es una forma distinta de viajar, donde la cultura se convierte en protagonista.

Cuando la ciencia se convierte en recuerdo

El Smithsonian Institution demuestra que los museos pueden ir mucho más allá de la contemplación. Pueden ser espacios vivos, dinámicos y capaces de sorprender incluso cuando cae la noche.

Porque hay lugares que se recorren… y otros que se viven. Y en este caso, la ciencia no solo se aprende: se experimenta, se comparte… y también se sueña.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

El Banquete BEST 2025: Los Nuevos Restaurantes de la CDMX que Debes Conocer

Como cada año, la capital se renueva con propuestas gastronómicas que prometen conquistar hasta al paladar más exigente. La lista BEST 2025 reconoce a las aperturas más destacadas, aquellas que, por su técnica, el origen de sus insumos, el diseño de sus espacios o, simplemente, por su sabor inigualable, han marcado la pauta en la escena culinaria de la Ciudad de México. Si te consideras un foodie o simplemente buscas una experiencia memorable, esta es tu guía definitiva para saber cuándo, cómo y dónde disfrutar de las nuevas joyas gastronómicas.

La Vanguardia en tu Plato

La lista Best 2025, por Time Out México, es un mosaico de conceptos que van de lo sostenible a la fusión atrevida, pero todos comparten una visión de alta calidad y originalidad. Maleza, en la Condesa (Cuernavaca 4), ofrece cocina sostenible e innovadora, utilizando ingredientes orgánicos de pequeños productores mexicanos y técnicas europeas; es ideal para un brunch o una cena. Por otro lado, en el corazón del Centro Histórico, Charco (República de Guatemala 24, cerca del Metro Zócalo) es un roof que propone un “dining fine” de comercio justo con cocina de altura a precio democrático. No te puedes perder sus cebollas tempura.

Para los amantes de la fusión, Alfil (Guanajuato 114, Roma) domina la cocina de autor que combina con maestría la tradición árabe con ingredientes mexicanos de temporada; prueba su jocoque con salsa verde. Si buscas un ambiente más casual y trendy, Another en la Condesa es el sitio: de día es café y de noche, un spot con vinilos, vinos y su deliciosa Another Burger. Por último, si te raye el sabor fronterizo, La 89 (Colima 134, Roma) trae los auténticos sabores de Baja Norte, especializándose en birria y carne asada.

La Ruta para Explorar

La mayoría de estos nuevos éxitos se concentran en las colonias Roma, Condesa y Juárez. Por ejemplo, en la Roma Norte, el distinguido restaurante italiano Café Arixi (Zacatecas 87) abre sus puertas de miércoles a lunes, con horarios amplios para la comida y la cena. Cerca de ahí, en la Cuauhtémoc, Plumbago (Río Nilo 92) ofrece platillos inspirados en la cocina mediterránea de martes a sábado de 9:00 a 22:00, y domingos de 8:00 a 19:00.

Si la zona de Polanco te queda mejor, puedes visitar Mitemaki (Av. Emilio Castelar 44), un moderno bar de Hand Rolls japoneses, que opera de lunes a sábado hasta la medianoche (domingos cierra a las 19:00). En la Condesa, el omakase italo-mexicano Magazzino (Pachuca 51) es una opción innovadora para las noches, abriendo de martes a sábado de 19:00 a 00:00. Para un plan diurno, la heladería y wine bar Club Sorbet (Michoacán 81, Condesa) está abierta toda la semana, de 11:00 a 19:00.

Otros imperdibles son la pizzería Liona (Abraham González 93, Juárez), con su masa madre de 48 horas, disponible de miércoles a domingo en horario de comida y cena. O para coctelería y gastrobar con sazón mexicano, lánzate a Voraz (Aguascalientes 93, Roma), abierto de miércoles a sábado hasta la 1:00 am. En resumen, la CDMX tiene una nueva ola de sabores que te espera con horarios flexibles para que no te pierdas el BEST 2025. ¡Solo tienes que elegir tu próxima parada!