Hiperlocalidad: cuando la identidad del territorio define el plato

La gastronomía contemporánea está dando un paso más allá del ya conocido concepto “del productor a la mesa”. En 2026, la tendencia evoluciona hacia la hiperlocalidad: un enfoque que no solo privilegia lo local, sino que profundiza en el origen específico de cada ingrediente, la temporalidad exacta de su cosecha y la relación directa con quienes lo producen.

La diferencia es sutil pero poderosa. Mientras que lo “local” puede abarcar una región amplia, la hiperlocalidad se enfoca en comunidades, microclimas y territorios muy concretos. El menú deja de decir simplemente “producto nacional” para especificar, por ejemplo, maíz criollo de la Sierra Mixe, cacao de Tabasco de fermentación artesanal, camarón de pesca ribereña certificada o verduras cultivadas en un huerto urbano a pocos kilómetros del restaurante.

Este modelo implica alianzas directas con pequeños agricultores, cooperativas y pescadores independientes. El chef no solo compra insumos: establece una relación constante con el productor, comprende ciclos agrícolas, adapta el menú a la disponibilidad real del campo y, en muchos casos, visita personalmente los lugares de origen.

La hiperlocalidad también fortalece la narrativa culinaria. Cada platillo cuenta una historia concreta: quién sembró ese chile, en qué temporada se cosechó, bajo qué prácticas se cultivó. Para el comensal contemporáneo, esa trazabilidad genera confianza y valor añadido.

Otro eje fundamental es la pesca responsable certificada. Restaurantes que adoptan este enfoque priorizan especies de temporada, respetan vedas y trabajan con proveedores que garantizan prácticas sostenibles. Esto no solo protege ecosistemas marinos, sino que también educa al consumidor sobre consumo consciente.

En términos económicos, la hiperlocalidad impulsa el desarrollo regional. Al reducir intermediarios, se mejora la rentabilidad del productor y se fomenta una economía circular donde el beneficio permanece en la comunidad. Para destinos turísticos, esta estrategia fortalece la identidad gastronómica y se convierte en atractivo diferenciador.

Además, la hiperlocalidad obliga a la creatividad. El chef ya no puede depender de ingredientes importados todo el año; debe diseñar menús que evolucionen según el calendario agrícola. Esto genera propuestas dinámicas y auténticas, profundamente conectadas con el territorio.

En países como México, Perú o Colombia, donde la biodiversidad es amplia y las tradiciones culinarias están fuertemente ligadas a la tierra, esta tendencia adquiere especial relevancia. La cocina se convierte en herramienta de preservación cultural y rescate de variedades ancestrales.

La hiperlocalidad también dialoga con la sostenibilidad. Al acortar distancias de transporte se reduce la huella de carbono, se minimizan desperdicios y se promueve un consumo más consciente.

En 2026, la gastronomía más innovadora no necesariamente mira hacia lo lejano, sino hacia lo cercano. La sofisticación ya no está en la rareza exótica, sino en la profundidad con la que se entiende el propio territorio.

La mesa se transforma así en un mapa comestible donde cada ingrediente señala un origen específico, una comunidad y una historia que merece ser contada.

Sabor es Polanco: la consolidación de una experiencia culinaria que transformó la escena gastronómica en México

Desde su nacimiento, Sabor es Polanco se concibió como algo más que un festival gastronómico. Surgió con la intención de reunir, en un solo espacio, a lo más destacado de la cocina contemporánea, conectando al público con chefs, restaurantes y propuestas que estaban redefiniendo la forma de comer y de entender la gastronomía en México. Con el paso de los años, esa idea inicial evolucionó hasta convertirse en una de las citas culinarias más esperadas y reconocidas del país.

En sus primeras ediciones, el festival apostó por un formato cercano y cuidadosamente curado, donde la calidad estaba por encima de la cantidad. La experiencia se centraba en permitir que los asistentes probaran platillos emblemáticos, dialogaran con los cocineros y descubrieran nuevas tendencias gastronómicas en un ambiente relajado. Esa fórmula fue clave para generar confianza y fidelidad entre el público, sentando las bases de un crecimiento sostenido.

A lo largo de más de una década, Sabor es Polanco ha experimentado un crecimiento exponencial. Lo que comenzó como un encuentro selecto se transformó en un evento de gran escala, capaz de congregar a miles de asistentes durante un fin de semana, sin perder su esencia original. Cada edición ha ampliado su oferta culinaria, incorporando más estilos de cocina, técnicas innovadoras y una visión cada vez más diversa del panorama gastronómico nacional e internacional.

Este crecimiento no solo se refleja en cifras o convocatoria, sino en la evolución de la experiencia misma. Hoy, Sabor es Polanco es un recorrido sensorial que invita a explorar sabores, aromas y texturas en un entorno diseñado para disfrutarse sin prisas. Los espacios al aire libre, la disposición de los stands y la cercanía con los chefs convierten la visita en una experiencia dinámica, donde el comensal deja de ser un espectador para convertirse en protagonista.

Uno de los mayores aciertos del festival ha sido su capacidad para adaptarse a los cambios en la cultura gastronómica. Con el paso del tiempo ha integrado nuevas corrientes culinarias, ha dado mayor visibilidad al valor de los ingredientes, a las técnicas contemporáneas y a propuestas que entienden la cocina como una expresión cultural viva. Esta visión ha permitido que el evento se mantenga vigente, atractivo y en constante renovación.

Más allá de la degustación, Sabor es Polanco se ha consolidado como un espacio de encuentro. Un lugar donde la gastronomía dialoga con el estilo de vida, la convivencia y la celebración. Caminar entre los stands, compartir platillos, escuchar las historias detrás de cada receta y disfrutar del ambiente festivo forma parte de una experiencia que trasciende el acto de comer y se convierte en un recuerdo compartido.

Hoy, el festival es un referente dentro del calendario gastronómico de México. Su historia es la de un crecimiento construido con cuidado, visión y respeto por la cocina, demostrando que es posible escalar un evento sin perder identidad ni calidad. Sabor es Polanco no solo celebra la gastronomía, sino que la transforma en una vivencia colectiva, memorable y profundamente ligada a la cultura culinaria contemporánea del país.

La próxima edición de Sabor es Polanco se llevará a cabo los días sábado 14 y domingo 15 de marzo en los Jardines del Campo Marte, uno de los espacios al aire libre más emblemáticos de la Ciudad de México. El acceso al festival permite disfrutar de un recorrido de degustación por los distintos stands gastronómicos, pensados para vivir la experiencia de manera libre y continua. Los boletos están disponibles a través de Ticketmaster y en el sitio oficial del evento, saborpolanco.mx, donde se puede consultar información adicional sobre horarios y detalles. Además, no dejes de visitar stereociendigital.mx, ya que muy pronto te diremos cómo acompañarnos a este gran evento.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

ENERO 2026

Burgerlandia: la experiencia gastronómica de Burger Man en el Corona Capital 2025

Más allá de los escenarios, el Corona Capital ha logrado consolidar un espacio donde la gastronomía se convierte en parte esencial del espectáculo. Su zona culinaria refleja la diversidad y sofisticación de la Ciudad de México: desde propuestas gourmet hasta reinterpretaciones callejeras, cada puesto cuenta una historia tan sabrosa como la música que suena al fondo. Y este año se suma un experto, Burgerman, que con su concepto ha conquistado los corazones y barrigas de sus seguidores y dentro del Corona Capital surge un nuevo espacio: Burgerlandia.

Platícanos de esta nueva aventura que tienes ahora con Burger Man, en lo que es Burgerlandia para Corona Capital.

¡Claro que sí, estoy muy contento! Gracias por invitarme a hablar en Stereo Cien sobre Burgerlandia. Siempre es un honor hablar en su emisora. Básicamente, todo empezó con la idea del Burger Fest. Algunos ya conocían bien el Burger Fest, y en la última edición, durante el festival, hablé con uno de los creadores y organizadores de Corona Capital, quien me propuso llevar esto al festival. Una especie de festival dentro del festival, como una especie de festival de hamburguesas en ciernes. Y les dije: «Díganme dónde firmar», y lo hicimos. Porque, inicialmente, mi idea original para el Burger Fest era justo esta. Les pregunté: «¿Por qué no hacen esto? Hay muy buenas zonas para comer en los festivales».

La experiencia de los festivales ya no se limita a la música o a asistir a conciertos; un festival es una experiencia multidisciplinaria.

Implica muchas cosas. No se trata solo de ir a un concierto, o a muchos, sino que la experiencia debe enriquecerse para que el precio de la entrada valga la pena. Y una de las cosas que siempre ha sido muy importante para Corona Capital ha sido mejorar la oferta gastronómica. Y hoy se ha convertido en algo muy especial. Hay diferentes zonas de comida y una enorme oferta culinaria dentro del festival. Todo empezó intentando atraer a los food trucks. El festival cumple 15 años. Hace 15 años hubo un auge de food trucks, pero no sabían dónde ubicarlos. La legislación mexicana no veía con buenos ojos la idea de los food trucks, así que se creó un festival, y a partir de ahí todo empezó a crecer, ya que los food trucks ampliaron la oferta gastronómica. Ya no se trata solo de tacos, hamburguesas y tortas, sino que se ha especializado en muchos otros platillos.

Y así, el festival creció enormemente, convirtiéndose en un evento de tres días con cientos de artistas y experiencias. Entonces, lo que se nos ocurrió fue reunir todas las hamburguesas que ya participaban en el festival, añadir una selección de hamburguesas preparadas y juntarlo todo en un mismo espacio, creando una especie de mini Burger Fest dentro de Corona Capital. Así nació Burgerlandia.

En los últimos festivales, los stands están muy bien ubicados, tienen sus estructuras con luces LED, lo que les ha dado mucha importancia, y creo que puede ser muy llamativo. Sin darnos spoilers, ¿cuántos restaurantes habrá? ¿Tendrán algo en particular en Burgerlandia?

Sí, quiero decir, hay una gran diferencia con Burger Fest. Burger Fest es un evento promocional, y este es un evento de consumo total. Así pues, el número de puestos de hamburguesas en Burgerlandia se reducirá considerablemente. Habrá 10 hamburgueserías participantes. Los 10 espacios que habrían ocupado los demás puestos de comida del festival se concentrarán en una zona perfectamente delimitada, con una imagen totalmente distinta a la del festival.

Las 10 opciones de hamburguesas, están cuidadosamente seleccionadas por mí. Se encuentran entre las 10 que considero mejores opciones en la Ciudad de México. Además, elegí hamburguesas con diferentes tipos y presentaciones para que no se sintieran iguales. Es decir, no habría muchas hamburguesas del mismo tipo, o completamente iguales, ya que hoy en día existen varias formas de preparar hamburguesas que son las más populares en el mercado. Pero hoy elegí 10, las 10 que más me gustan en la Ciudad de México, incluyendo clásicas, algunas más económicas y pequeñas, e incluso una cadena local de hamburguesas. Así que hay para todos los gustos.

Has llevado a otro nivel a Burgerman. ¿Te lo imaginabas cuando lo planteaste, cuando dijiste: «Aquí hay algo»?

Fíjate que este auge ha ido de la mano del auge de popularidad de Burger Man. Me resulta muy curioso que hoy, por ejemplo, me reconozcan mucho por la calle, y no lo digo por ego, sino simplemente porque me parece muy curioso. Hasta hace dos años, si alguien me reconocía por la calle, era solo por Moderatto. Y hoy, nadie me pide fotos ni autógrafos ni me reconoce por ser el de Moderatto.

La imagen de Burger Man fue desarrollada por el diseñador gráfico que se encarga de todo en Burger Man, mi querido amigo El Chá, Javier Ramírez, y su estudio Ula Ula. Ellos crearon la imagen de Burgerlandia y de Burger Man. Hoy en día, Burger Man está por todas partes, lo cual me da mucha satisfacción. Nunca pensé que lo hiciera para hacerme famoso ni nada parecido, pero me viene de maravilla y me alegra mucho que la popularidad de Burger Man haya ido creciendo, al igual que la de las hamburguesas en nuestro país. En los últimos dos o tres años, ha habido una explosión de opciones y formas de comer hamburguesas, y hemos logrado sacarlas de ese ámbito único y exclusivo de las zonas de comida de los centros comerciales.

Por suerte, hoy en día, la hamburguesa no solo se asocia con la comida rápida de los centros comerciales o de las grandes cadenas, sino que es un plato consolidado, muy popular y perfecto para Instagram. Por eso, cuando empezamos con Burger Fest, quería que se convirtiera rápidamente en un festival autosostenible y en un negocio rentable, y desde la primera edición me sorprendió gratamente el resultado. Tras tres ediciones de Burger Fest, este es como el siguiente paso, como bien dices. No es gracias a la popularidad de Burger Man, sino a la popularidad de las hamburguesas, que se han convertido en un alimento básico de la vida moderna, no solo de los jóvenes, sino también de la vida online. Es como la comida. Ya tengo una teoría un tanto descabellada sobre por qué las hamburguesas se han vuelto tan populares: siento que internet, y especialmente Instagram, representa la idea de llevar la cultura estadounidense a un nivel global; es decir, la globalización de una cultura online basada en la norteamericana, pero tropicalizada en muchos sentidos. Así que probablemente haya muchos platos mucho más populares, que se consumen mucho más —arroces, currys, pan pita y cosas por el estilo— que se comen mucho más que las hamburguesas, pero ninguno de esos platos se ve tan bien en las fotos.

Parte de la idea del mundo online es poder fotografiarlo y presumirlo. He intentado fotografiar y presumir cuando como un curry delicioso o un arroz exquisito, pero las fotos de curry, con todo respeto, parecen vomitadas, incluso con buena iluminación. En cambio, una hamburguesa, la más fea que te puedas imaginar, con buena iluminación se ve increíble en internet y en Instagram. Creo que el auge de Instagram ha contribuido enormemente a

su popularidad actual. Por eso, las hamburguesas, además de ser un plato muy accesible, que se puede encontrar desde un puesto callejero hasta el restaurante más sofisticado del planeta, están presentes en todos esos ámbitos. Creo que eso es lo genial de cómo han evolucionado las hamburguesas.

¡Fantástico! Por último, algo que le quieras comentar a la familia Delfín.

Básicamente, todo aquel que visite Corona Capital debería pasarse por Burgerlandia. Es como entrar a un planeta o un país maravilloso donde encontrarás delicias. Elegí 10 hamburguesas de excelente calidad de mi hamburguesería favorita en la Ciudad de México, que incluye clásicos como Chazz y Rubens. Hay una gran variedad de hamburguesas y, créeme, las 10 que encontrarás en Burgerlandia son de excelente calidad.

PABLO EMILIO ISLAS MARQUEZ

NOVIEMBRE DE 2025