México se sirve completo: la gastronomía de los 32 estados será protagonista en el Tianguis Turístico 2026

La cocina mexicana está lista para ocupar el centro de la mesa… y del turismo. En el marco del Tianguis Turístico 2026, que se llevará a cabo del 28 de abril al 1 de mayo de 2026 en Acapulco, la gastronomía no será un complemento, sino uno de los ejes principales de la experiencia, con la participación de los 32 estados del país en una muestra que busca contar México a través de sus sabores.

Una vitrina nacional… a través del sabor

Este encuentro, considerado el más importante del sector turístico en México, reunirá a miles de profesionales, compradores y representantes internacionales. Pero más allá de las citas de negocio, la apuesta es clara: mostrar que la cocina mexicana es una de las grandes cartas de presentación del país.

La novedad para esta edición es contundente: cada estado llevará su propia identidad culinaria, lo que permitirá recorrer el país entero sin salir del recinto. Desde los sabores del norte hasta las cocinas tradicionales del sur, la gastronomía se convierte en un mapa vivo de México.

La gastronomía como motor del turismo

Hoy, viajar ya no es solo visitar un destino… es vivirlo. Y en ese contexto, la comida juega un papel fundamental. La experiencia gastronómica se ha convertido en uno de los principales motivos para elegir un lugar, y México lo tiene claro.

La estrategia detrás del Tianguis apunta justamente a eso: posicionar la cocina como un motor de atracción turística, capaz de generar derrama económica, fortalecer comunidades y proyectar al país a nivel internacional.

No es casualidad. Una parte importante del gasto turístico se destina a la comida, lo que convierte a la gastronomía en una industria clave dentro del ecosistema del viaje.

De la tradición a la experiencia

Uno de los elementos más relevantes de esta edición será la presencia de cocineras y cocineros tradicionales, quienes llevarán consigo no solo

recetas, sino historias, técnicas y saberes que han pasado de generación en generación.

Estados como Guanajuato, por ejemplo, apostarán por mostrar su identidad a través de rutas gastronómicas, bebidas tradicionales y la participación directa de quienes mantienen viva la cocina regional.

Este enfoque transforma la experiencia: ya no se trata solo de probar platillos, sino de entender su origen, su contexto y su significado cultural.

Acapulco: cocina, memoria y renovación

El regreso del Tianguis a Acapulco también tiene una carga simbólica importante. El puerto no solo busca reactivarse como destino turístico, sino también reencontrarse con su historia culinaria.

La cocina guerrerense —muchas veces opacada por otras tradiciones más mediáticas— tendrá un espacio relevante dentro del evento, con propuestas que buscan devolverle visibilidad y posicionarla nuevamente en la conversación nacional.

En este contexto, la gastronomía se convierte en una forma de reconstrucción, de identidad y de narrativa para el destino.

Una experiencia que recorre todo México

Uno de los grandes valores del Tianguis es su capacidad de condensar al país entero en un solo lugar. En pocos días, los asistentes pueden descubrir la diversidad turística de México… y ahora también su diversidad gastronómica.

Desde la cocina oaxaqueña hasta los sabores del norte, pasando por la riqueza culinaria de Puebla, Yucatán o Jalisco, el evento se convierte en una experiencia sensorial completa.

Es, en esencia, un viaje gastronómico sin necesidad de trasladarse.

Más que comida: una declaración cultural

La presencia de todos los estados en esta edición no solo responde a una estrategia turística, sino a una visión más amplia: reconocer a la gastronomía como un elemento central de la identidad mexicana.

Cada platillo cuenta una historia. Cada ingrediente habla de una región. Cada receta es una herencia.

Y en el Tianguis Turístico 2026, todas esas historias se pondrán sobre la mesa.

El sabor como destino

En un mundo donde los viajes buscan cada vez más autenticidad, México tiene una ventaja clara: su cocina.

Porque aquí, comer no es solo una necesidad… es una experiencia. Una forma de entender el territorio. Una manera de conectar con su gente.

Y en Acapulco, durante el Tianguis, esa experiencia se servirá completa: estado por estado, sabor por sabor.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

ABRIL DE 2026

IA en el día a día: la casa inteligente deja de ser futuro

La inteligencia artificial está saliendo del smartphone para instalarse en el entorno donde pasamos la mayor parte del tiempo: el hogar. Lo que antes era una colección de dispositivos independientes, hoy comienza a integrarse en un ecosistema capaz de aprender de nosotros, anticiparse a nuestras necesidades y simplificar la vida cotidiana.

Compañías como Samsung, Google y Amazon están liderando esta transformación, conectando televisores, bocinas, electrodomésticos y sistemas de seguridad en una misma red inteligente.

Un hogar que entiende tus hábitos

La gran diferencia de esta nueva etapa no es solo la automatización, sino la capacidad de aprendizaje. La casa comienza a reconocer rutinas: a qué hora despiertas, cuándo llegas, qué tipo de iluminación prefieres o incluso qué temperatura te resulta más cómoda.

Con esta información, los sistemas pueden ajustar automáticamente el ambiente: luces que se encienden de forma gradual por la mañana, persianas que se bajan al atardecer o aire acondicionado que se regula antes de que entres a casa.

No se trata de programar… sino de que el hogar se adapte por sí solo.

Asistentes que pasan de reaccionar a anticipar

Los asistentes de voz han evolucionado. Ya no solo responden a comandos, ahora pueden sugerir acciones. Por ejemplo, pueden recordarte salir con tiempo por el tráfico, proponerte tu playlist favorita al detectar que estás en casa o incluso recomendarte contenido en la televisión según tu estado de ánimo o hábitos recientes.

Esta evolución convierte al asistente en un verdadero centro de control inteligente.

Electrodomésticos que toman decisiones

La cocina y el área de lavado también están cambiando. Refrigeradores capaces de identificar alimentos, sugerir recetas o alertar sobre productos próximos a caducar; lavadoras que detectan el tipo de tela y ajustan automáticamente el ciclo; hornos que se configuran solos según la receta seleccionada.

Todo esto apunta a una experiencia más intuitiva, donde el usuario deja de preocuparse por los detalles técnicos.

Seguridad más precisa y personalizada

La inteligencia artificial también eleva el nivel de seguridad en casa. Las cámaras ya no solo graban: analizan. Pueden diferenciar entre una persona, una mascota o un objeto en movimiento, reconocer rostros familiares y enviar alertas solo cuando detectan situaciones inusuales.

Esto reduce falsas alarmas y permite un monitoreo mucho más confiable.

Ahorro energético inteligente

Otro de los beneficios clave es la eficiencia. Los sistemas inteligentes pueden optimizar el consumo de energía al aprender cuándo se utilizan los dispositivos, evitando desperdicios.

Por ejemplo, apagar automáticamente equipos que no están en uso, regular la iluminación según la luz natural o ajustar el consumo eléctrico en horarios estratégicos.

Esto no solo impacta en el bolsillo, también en la sostenibilidad.

El reto: privacidad y control

Sin embargo, este avance también abre nuevas preguntas. La recopilación de datos para aprender hábitos implica desafíos en términos de privacidad y seguridad digital.

Por ello, las empresas están enfocándose cada vez más en el procesamiento local de datos —es decir, dentro del propio dispositivo— para reducir riesgos y dar mayor control al usuario.

La casa que piensa… y evoluciona

La inteligencia artificial está transformando el hogar en un espacio dinámico, donde cada dispositivo deja de ser independiente para formar parte de un sistema que aprende y mejora con el tiempo.

Más que una tendencia, estamos frente a un cambio profundo en la forma en que vivimos: una casa que no solo responde… sino que entiende, anticipa y evoluciona contigo.

Escapadas gastronómicas de autor

Viajar para sentarse a la mesa

Hay viajes que se planean por una playa. Otros por un museo.

Y están los que comienzan con una reservación.

En 2026, el turismo gastronómico vive uno de sus momentos más sólidos. El nuevo viajero no solo quiere comer bien: quiere entender el territorio a través del sabor, conocer al chef, recorrer el mercado local y probar ingredientes que cuentan historias.

Estas son algunas escapadas en México donde la cocina es el destino.

Valle de Guadalupe

El laboratorio culinario del norte

Si hay un lugar donde la cocina mexicana contemporánea se reinventa constantemente, es el Valle de Guadalupe. Aquí, entre viñedos y paisajes semiáridos, chefs de autor han construido restaurantes que dialogan con el entorno.

El concepto “de la tierra a la mesa” se vive literalmente: vegetales de huertos propios, pescados del Pacífico y vinos locales maridan con propuestas creativas que combinan fuego abierto, técnicas ancestrales y presentación minimalista.

Además de la experiencia en restaurante, el visitante puede recorrer vinícolas boutique, participar en catas privadas y hospedarse en hoteles integrados al paisaje.

Ideal para: escapada gourmet de fin de semana largo.

Oaxaca

Tradición que evoluciona

Oaxaca no es solo mole y mezcal —aunque ambos son imperdibles—. Es uno de los destinos gastronómicos más complejos y ricos del país.

Aquí la experiencia comienza en el mercado: ingredientes endémicos, quesos artesanales, chapulines, cacao, hierbas locales. Luego continúa en

restaurantes de autor que reinterpretan recetas tradicionales con técnicas contemporáneas sin perder identidad.

Las experiencias pueden incluir visitas a palenques de mezcal, talleres de cocina tradicional y recorridos por comunidades que producen ingredientes emblemáticos.

Ideal para: quienes buscan profundidad cultural en cada platillo.

Ensenada

Mar, producto fresco y creatividad

Ensenada ha evolucionado hacia una cocina costera sofisticada. El producto fresco —ostiones, erizo, pescado del día— es protagonista.

Muchos restaurantes trabajan con pesca sustentable y ofrecen menús que cambian según la temporada. La experiencia suele ser informal pero impecable, con terrazas frente al mar y maridajes de vino regional.

Además, la cercanía con el Valle de Guadalupe permite combinar mar y vino en un mismo viaje.

Ideal para: escapada relajada con alta calidad culinaria.

Ciudad de Mexico

Capital de cocina de autor

La Ciudad de México se ha consolidado como una de las capitales gastronómicas del mundo. Desde restaurantes reconocidos internacionalmente hasta proyectos íntimos de chef, la oferta es tan diversa como la ciudad misma.

Aquí conviven cocina mexicana contemporánea, propuestas de rescate ancestral y fusiones internacionales de alto nivel. La experiencia puede complementarse con coctelería de autor, mercados gourmet y experiencias privadas de degustación.

Ideal para: viaje urbano enfocado en experiencias premium.

Mérida

Sabores del sureste con sofisticación

La cocina yucateca vive un renacimiento contemporáneo. Restaurantes de autor reinterpretan ingredientes como el achiote, el recado negro y la cochinita pibil con técnicas modernas.

La experiencia gastronómica se enriquece con arquitectura colonial, haciendas restauradas y hoteles boutique donde la hospitalidad es parte del ritual.

Ideal para: combinar historia, clima cálido y alta cocina regional.

El nuevo lujo está en el sabor

Las escapadas gastronómicas no se tratan solo de comer bien. Se tratan de entender el territorio a través de la mesa.

Viajar por un chef, por una receta o por una vendimia es una forma distinta de turismo: más sensorial, más íntima, más memorable.

Porque al final, los recuerdos más claros de un viaje suelen tener sabor.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

MARZO 2026