“Fat Bottomed Girls” y “Bicycle Race”: la historia del doble sencillo de Queen en 1978

El 13 de octubre de 1978, la discográfica EMI Records publicó el sencillo conjunto de doble cara A “Bicycle Race” y “Fat Bottomed Girls” de Queen. El lanzamiento funcionó como adelanto promocional de su séptimo álbum de estudio, Jazz, registrado en los estudios Mountain Studios de Montreux, Suiza, y Super Bear Studios en Francia bajo la producción de Roy Thomas Baker. 

Ambas canciones establecieron un diálogo temático directo entre sus autores a través de referencias cruzadas en sus letras. Mientras Freddie Mercury compuso “Bicycle Race” e incorporó el verso “Fat bottomed girls, they’ll be riding today”, el guitarrista Brian May concibió el hard rock de “Fat Bottomed Girls” cerrando con la exclamación recíproca “Get on your bikes and ride!”. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: A Kind of Magic: el álbum con el que Queen conquistó el cine y los estadios en 1986

La carrera de bicicletas en Wimbledon y la polémica visual 

Para promocionar el sencillo en video, la banda alquiló el estadio de atletismo y galgos de Wimbledon en Londres el 17 de septiembre de 1978. La filmación convocó a sesenta y cinco modelos profesionales que pedalearon desnudas alrededor de la pista, material que sirvió de base para el videoclip dirigido por Denis de Vallance y para el póster desplegable incluido en la primera tirada del álbum Jazz. 

La imagen promocional provocó restricciones en las cadenas de distribución minorista de Estados Unidos y Europa. En territorio estadounidense, la compañía Elektra Records censuró la fotografía de portada dibujando ropa interior sobre la ciclista e implementó un sistema de cupones por correo para que los compradores solicitaran el póster original por separado. 

Recepción en listas de popularidad y permanencia en vivo 

En el plano comercial, el sencillo de doble cara A alcanzó el puesto número 11 en el UK Singles Chart del Reino Unido y escaló hasta la posición 24 del Billboard Hot 100 en Norteamérica. Las estaciones de radio emitieron ambos temas de forma consecutiva, impulsando la preventa de Jazz previo a su llegada a las tiendas en noviembre de 1978. 

Tras su salida al mercado, ambas composiciones pasaron a formar parte del repertorio en directo del Jazz Tour de 1978 y 1979, donde Mercury solía utilizar timbres de bicicleta sobre el escenario durante el puente instrumental. Casi cinco décadas después de su publicación, este lanzamiento permanece como una de las estrategias de mercadotecnia musical más discutidas en la historia del rock clásico. 

Brian May anuncia el fin definitivo de las giras de Queen tras 50 años de carrera

En una entrevista concedida al periódico británico The Times, Brian May confirmó que Queen no volverá a realizar giras internacionales. El guitarrista de 79 años reveló que adoptó esta determinación hace dieciocho meses tras experimentar el fallecimiento de un amigo cercano durante un recorrido por Estados Unidos, momento en el que constató la imposibilidad de abandonar temporalmente la producción para atender su vida privada. 

Respecto a las exigencias de los traslados continuos, May puntualizó: “Me encanta tocar, me encanta viajar, pero la compensación es sacrificar tu libertad. Tengo esposa, nietos y mucha astrofísica que quiero hacer, así que estoy pensando que tal vez 50 años son suficientes”, marcando una postura más concluyente que las declaraciones emitidas a comienzos de año. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: ¿Freddie Mercury escribió “Crazy Little Thing Called Love” pensando en Elvis?

El cierre del Rhapsody Tour y la colaboración con Adam Lambert 

El proyecto Queen + Adam Lambert permanece sin actividad sobre los escenarios desde la conclusión del Rhapsody Tour, cuyo recital final tuvo lugar en Tokio en febrero de 2024. Aquella fecha marcó el punto de cierre para una alianza en directo que comenzó formalmente en 2011, tras la muerte de Freddie Mercury en 1991 y el retiro del bajista John Deacon a finales de los noventa. 

Aunque el músico descartó emprender giras en foros masivos de Norteamérica o Europa, aclaró que la decisión no implica la disolución artística del proyecto ni su alejamiento definitivo de los recintos de entretenimiento. De acuerdo con el guitarrista, la prioridad actual se orienta a explorar formatos de exhibición alternativos junto al baterista Roger Taylor. 

Espectáculos inmersivos y reservas sobre la inteligencia artificial 

Entre las posibilidades técnicas que evalúa la banda figura el desarrollo de un espectáculo inmersivo inspirado en Sphere, el domo multimedia de Las Vegas. May detalló que diseñó un bosquejo de producción tras visitar dicho recinto, buscando una propuesta diferente al concepto de avatares digitales utilizado en producciones como ABBA Voyage. 

No obstante, el instrumentista manifestó reparos técnicos frente al uso de inteligencia artificial en la reconstrucción visual: “Creo que una experiencia inmersiva todavía está en las cartas y podría conquistar el tiempo y el espacio, pero actualmente no se puede hacer sin IA y tengo serias dudas sobre eso”. Con estas declaraciones, el cuarteto británico da por concluido medio siglo de giras tradicionales por estadios. 

¿Freddie Mercury escribió “Crazy Little Thing Called Love” pensando en Elvis?

Compuesta en junio de 1979 por Freddie Mercury, la canción “Crazy Little Thing Called Love” nació como un homenaje directo al rockabilly de Elvis Presley. El vocalista estructuró la melodía en menos de diez minutos mientras tomaba un baño en el hotel Bayerischer Hof de Múnich, solicitando a su asistente Peter Hince que le alcanzara una guitarra acústica para fijar la progresión de acordes básica. 

En declaraciones a la prensa musical británica en 1981, Mercury reconoció sus limitaciones técnicas con el instrumento de cuerdas como un factor determinante en la simpleza rítmica del corte: “Hice eso en la guitarra, que no sé tocar para nada, y de cierta forma fue algo bueno porque estaba restringido a conocer solo unos pocos acordes”. La cadencia vocal emuló de forma deliberada el fraseo característico de Presley a finales de los años cincuenta. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: Back to the Light: el álbum con el que Brian May inició su carrera solista tras Queen

Las sesiones en Musicland Studios con Reinhold Mack 

El registro sonoro se concretó de manera inmediata en los estudios Musicland de Múnich junto al ingeniero y coproductor alemán Reinhold Mack. Para recrear la sonoridad acústica y percusiva de la era dorada del rock and roll, Mack utilizó una guitarra Fender Telecaster de 1967 en lugar de la habitual Red Special de Brian May, capturando la base rítmica antes de la llegada del guitarrista al recinto. 

La instrumentación prescindió de sintetizadores y redujo las capas de sobregrabación habituales en Queen a una sección de bajo ejecutada por John Deacon y palmas sincronizadas con la batería de Roger Taylor. Publicado como sencillo en octubre de 1979, el tema funcionó como primer adelanto de su octavo álbum de estudio, The Game (1980). 

El primer número uno en Estados Unidos y la guitarra en directo 

En el plano comercial, el corte otorgó a Queen su primer número uno en el Billboard Hot 100 de Estados Unidos en febrero de 1980, permaneciendo cuatro semanas en la posición de honor. En el Reino Unido, la pista escaló hasta el segundo escalafón del UK Singles Chart, consolidando la apertura del cuarteto hacia nuevos sectores de la audiencia norteamericana. 

Durante las giras promocionales correspondientes a The Game, Mercury incorporó una guitarra electroacústica sobre el escenario para interpretar las estrofas iniciales frente a la audiencia. Casi cinco décadas después de su registro en Alemania, “Crazy Little Thing Called Love” permanece como el tributo estilístico más reconocible que la banda británica dedicó a las raíces del rock estadounidense. 

A Kind of Magic: el álbum con el que Queen conquistó el cine y los estadios en 1986

Queen publicó el álbum A Kind of Magic en junio de 1986, aprovechando el impacto comercial y mediático derivado de su actuación en el festival Live Aid el año anterior. La duodécima producción de estudio del cuarteto británico funcionó como banda sonora no oficial para la película Highlander, dirigida por Russell Mulcahy y protagonizada por Christopher Lambert. 

El corte titular fue compuesto originalmente por el baterista Roger Taylor a partir de una línea de diálogo pronunciada en el filme por el personaje de Connor MacLeod. No obstante, Freddie Mercury reestructuró la base instrumental, añadiendo un patrón de bajo sincopado, efectos vocales y arreglos orientados al pop comercial que definieron la versión del sencillo oficial. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: El hit de Queen que Freddie Mercury escribió en 10 minutos mientras tomaba un baño

La integración con Highlander y las composiciones orquestales 

Seis de las nueve canciones de la placa formaron parte integral de la narrativa cinematográfica de Highlander, destacando temas como Princes of the Universe, Gimme the Prize y la balada Who Wants to Live Forever. En esta última composición, escrita por Brian May, intervino la Orquesta Filarmónica Nacional de Londres bajo la dirección del arreglista Michael Kamen. 

El repertorio incluyó además el tema One Vision, pieza desarrollada colectivamente tras las sesiones de Live Aid que figuró también en la película Iron Eagle. Con esta combinación de guitarras eléctricas y sintetizadores contemporáneos, el disco debutó en el primer lugar del UK Albums Chart en el Reino Unido, acumulando 63 semanas consecutivas en el conteo oficial. 

The Magic Tour y la despedida de Freddie Mercury en vivo 

La promoción del disco derivó en la realización de The Magic Tour durante el verano europeo de 1986, una serie de 26 conciertos por estadios multitudinarios. La gira congregó a más de un millón de espectadores en recintos como el estadio de Wembley en Londres y el Népstadion de Budapest, convirtiéndose en el recorrido de mayor concurrencia en la historia del ensamble. 

El último recital del tour tuvo lugar el 9 de agosto de 1986 en Knebworth Park frente a más de 120 mil asistentes, fecha que marcó la última presentación en directo de Freddie Mercury con sus compañeros de banda. La etapa de A Kind of Magic selló así el ciclo final de conciertos de su formación original antes del fallecimiento del vocalista en 1991. 

Back to the Light: el álbum con el que Brian May inició su carrera solista tras Queen

Publicado el 28 de septiembre de 1992 bajo el sello Parlophone, Back to the Light representó el primer álbum solista de larga duración de Brian May. Las sesiones de grabación se iniciaron en 1988 en sus estudios privados de Allerton Hill, Surrey, en un periodo marcado por su separación conyugal, el fallecimiento de su padre Harold May y la posterior muerte de Freddie Mercury en noviembre de 1991. 

El proyecto implicó para el guitarrista la asunción formal del rol de vocalista principal y productor en la totalidad de las pistas, dejando atrás su desempeño exclusivo como instrumentista en Queen. Para este material, May estructuró canciones que abordaron el duelo personal y la reconstrucción anímica a través de su distintivo sonido en la guitarra Red Special. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: Freddie Mercury: El perfeccionismo extremo que definió el sonido de Queen

El impacto de Driven by You y el tributo en Wembley 

El primer adelanto promocional, “Driven by You”, fue concebido originalmente para una campaña de la automotriz Ford y debutó en las listas británicas a finales de 1991, alcanzando la sexta posición del UK Singles Chart. Poco después, en abril de 1992, May presentó en directo “Too Much Love Will Kill You” ante más de 70 mil asistentes durante el concierto homenaje a Freddie Mercury en el estadio de Wembley. 

Tras dicha presentación multitudinaria, la versión en sencillo de “Too Much Love Will Kill You” escaló hasta el quinto lugar en el Reino Unido y se hizo acreedora al premio Ivor Novello a la Mejor Canción. El repertorio del disco integró además temas como “Resurrection” —pieza colaborativa con el baterista Cozy Powell— y el tema instrumental “Last Horizon”. 

Formación de The Brian May Band y giras internacionales 

Para trasladar el álbum a los escenarios mundiales, el guitarrista fundó The Brian May Band, convocando al bajista Neil Murray, al tecladista Spike Edney, al guitarrista Jamie Moses y al baterista Cozy Powell. El ensamble recorrió recintos de Norteamérica, Europa y Japón entre 1992 y 1993, participando adicionalmente como acto de apertura en las fechas de estadio del Use Your Illusion Tour de Guns N’ Roses. 

El material discográfico alcanzó el puesto número 6 en las listas británicas y obtuvo certificaciones de oro por sus volúmenes de venta física en Europa. Casi tres décadas después de su publicación original, la obra fue reeditada en 2021 dentro de la serie conmemorativa Brian May Gold Series, preservando su estatus como el debut solista que definió la carrera individual del músico británico. 

Freddie Mercury: El perfeccionismo extremo que definió el sonido de Queen 

Freddie Mercury estableció un estándar de excelencia profesional dentro de Queen al mantener el control absoluto sobre la producción de sus composiciones. El músico abordó el estudio como un laboratorio donde experimentó con armonías vocales complejas y arreglos precisos. Su metodología requirió jornadas de trabajo intensivo para alcanzar las texturas específicas que visualizaba durante el proceso de escritura de cada tema. 

La grabación de Bohemian Rhapsody en 1975 permanece como el ejemplo principal de su obsesión por el detalle y la fidelidad sonora. Mercury lideró a la banda durante tres semanas de sesiones, utilizando aproximadamente 180 pistas vocales separadas para la sección de ópera. Este nivel de dedicación resultó en el desgaste físico de las cintas originales de 24 pistas, que perdieron opacidad debido a la grabación constante de capas. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: Las canciones que Freddie Mercury llevó a Budapest: El setlist que desafió a la Cortina de Hierro

La arquitectura vocal y el uso de la innovación en el estudio 

La interacción entre Mercury y el equipo de producción durante las sesiones de Múnich definió el sonido de la banda en los años 80. El vocalista insistió en repetir tomas decenas de veces hasta que cada sílaba e inflexión alcanzara el estándar deseado. Esta disciplina permitió que el conjunto transitara desde el rock operístico hacia una producción más pulida y rítmica en álbumes exitosos como The Game. 

El músico evitó el uso de colaboradores externos para las capas vocales características de la agrupación, confiando exclusivamente en sus compañeros y en su propio rango. Su habilidad para arreglar polifonías complejas transformó el espacio de trabajo en una herramienta de composición activa. Las mezclas finales reflejaron una arquitectura planeada minuciosamente donde ningún elemento aparecía de forma accidental o por azar dentro de la estructura melódica. 

 El rigor en la etapa final y el legado de ingeniería sonora 

Durante la grabación de Innuendo en 1991, Mercury mantuvo sus estándares rigurosos a pesar de enfrentar complicaciones severas de salud. La toma vocal para The Show Must Go On destaca como un testimonio de su capacidad profesional y resistencia ante la fatiga física. Según los registros de la banda, el intérprete completó la grabación con una determinación que sorprendió a los ingenieros presentes en la sesión. 

El legado de su precisión en la ejecución continúa influyendo en la producción musical contemporánea y en los estándares de audio en 2026. Mercury demostró que el éxito de un himno de rock depende tanto de la inspiración inicial como del refinamiento exhaustivo en el proceso de registro. Actualmente, sus grabaciones son estudiadas como modelos de innovación estructural y maestría en la superposición vocal a nivel internacional. 

Queen Budapest: La histórica presentación de 1986 llega a los cines y salas IMAX en 4K

Sony Music Vision anunció el estreno global de la película de concierto Queen Budapest a partir del próximo 7 de octubre en más de 2000 salas de cine. La producción llegará a las pantallas internacionales y salas IMAX en 50 territorios mediante una colaboración estratégica con la distribuidora Trafalgar Releasing. Este lanzamiento conmemora el cuadragésimo aniversario de la histórica actuación de la banda detrás de la Cortina de Hierro. 

El evento original ocurrió el 27 de julio de 1986 en el Népstadion de Budapest durante la gira mundial The Magic Tour. Queen se consolidó como la primera agrupación de rock occidental en ofrecer un concierto en un estadio de un país perteneciente al bloque comunista. La filmación captura a Freddie Mercury en la cúspide de su carrera, apenas cinco conciertos antes de su última presentación en vivo con la alineación clásica. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: La historia detrás del clásico de Queen que cambió la carrera de John Deacon

Restauración en 4K y tecnología de Peter Jackson 

La película se registró originalmente en formato de 35 mm utilizando 17 cámaras y aproximadamente 25 millas de cinta bajo la dirección de János Zsombolyai. Para este reestreno, el material fue sometido a una restauración meticulosa en resolución 4K en las instalaciones de Park Road Post Production. El equipo técnico, bajo la supervisión de Sir Peter Jackson en Nueva Zelanda, trabajó con las grabaciones originales para optimizar la experiencia visual. 

El estreno cinematográfico incluirá una entrevista inédita con Brian May y Roger Taylor, quienes analizan el impacto cultural duradero de aquella noche en Hungría. Los músicos reflexionan sobre la logística sin precedentes que requirió la aprobación del gobierno húngaro para realizar la operación cinematográfica. El audio de la cinta fue remezclado totalmente a partir de las grabaciones multipista originales para asegurar una fidelidad sonora contemporánea. 

Lanzamiento de la banda sonora y formatos de colección 

La banda sonora de Queen Budapest estará disponible a partir del 30 de octubre a través de Columbia/Legacy Recordings en diversos formatos físicos y digitales. Los seguidores podrán adquirir el material en un set de 3LP por primera vez, además de ediciones en 2CD, DVD y Blu-ray. El repertorio incluye éxitos mundiales como Bohemian Rhapsody y Under Pressure, así como la interpretación acústica del tema folclórico húngaro Tavaszi Szél Vizet Áraszt. 

La preventa de los boletos para las funciones limitadas y la reserva de los productos discográficos inició de forma oficial a través del portal oficial del filme. Trafalgar Releasing proyecta una alta asistencia de seguidores interesados en presenciar la última actuación filmada de la banda con tecnología de última generación. Con esta iniciativa, Sony Music Vision reafirma el estatus de Queen como una de las instituciones más influyentes en la historia del rock de estadios. 

La historia detrás del clásico de Queen que cambió la carrera de John Deacon

El bajista John Deacon consolidó su estatus como compositor clave dentro de Queen gracias a la creación de “You’re My Best Friend”. Lanzada en el álbum A Night at the Opera de 1975, la canción surgió como una dedicatoria directa para su esposa Veronica Tetzlaff. A diferencia de las complejas estructuras armónicas que caracterizaban las producciones de Freddie Mercury, Deacon aportó una melodía pop sencilla y directa. La pista demostró la versatilidad del grupo para construir baladas efectivas sin perder la fuerza de su sonido característico. 

Durante las sesiones de grabación, Deacon introdujo un piano eléctrico Wurlitzer para darle un tono cálido y particular al tema. Mercury rechazó tocar dicho instrumento por considerar que carecía de la resonancia de un piano de cola, por lo que el propio bajista ejecutó las teclas. La combinación del groove del bajo con los arreglos vocales en capas de Brian May y Roger Taylor dio como resultado una producción impecable. El tema escaló rápidamente en los rankings británicos y estadounidenses durante el verano de 1976. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: ¿Cuál fue la mejor etapa de Queen? El duelo definitivo entre los 70 y los 80

El impacto de You’re My Best Friend en el catálogo de Queen 

La canción se convirtió en el segundo sencillo promocional del disco, precedida únicamente por el fenómeno global “Bohemian Rhapsody”. Su éxito comercial demostró que Queen poseía múltiples motores creativos capaces de generar clásicos para la radio internacional. Las estaciones de transmisión colocaron la pista en rotación continua, afianzando la presencia de la banda en el mercado americano. Este triunfo le otorgó a Deacon la confianza para firmar posteriores éxitos globales como “Another One Bites the Dust” y “I Want to Break Free”. 

Dentro de los conciertos de la agrupación, la composición se integró de forma permanente en los repertorios de finales de los años setenta. La interpretación en directo permitía a la banda conectar de manera íntima con la audiencia mediante una propuesta melódica amigable. La crítica especializada destacó la capacidad del bajista para equilibrar el dramatismo de las obras de Mercury con un pop refinado y accesible. El tema consolidó la dinámica interna de cuatro compositores prolíficos dentro de una misma alineación. 

El legado musical de John Deacon en la historia del rock 

El tema figura como un referente indispensable dentro de las listas de reproducción dedicadas al rock clásico mundial. La estructura del bajo eléctrico sostiene una línea melódica constante que complementa el solo de guitarra ejecutado por May. A través de los años, diversas producciones cinematográficas y televisivas han incluido la pista para ilustrar momentos de camaderías y afecto. La obra permanece como un testimonio del talento discreto pero efectivo del músico británico dentro de la industria. 

La trascendencia de la pista reafirma la importancia de las aportaciones individuales en el éxito colectivo de las leyendas del rock. Con esta composición, el bajista demostró que la sutileza melódica podía competir con las producciones más ambiciosas de su época. El catálogo de la banda conserva la obra como uno de sus pilares defensivos más sólidos frente al paso del tiempo. La vigencia del track continúa atrayendo a nuevas generaciones hacia la discografía esencial del conjunto británico. 

¿Cuál fue la mejor etapa de Queen? El duelo definitivo entre los 70 y los 80

Queen inició su trayectoria en 1970 con una propuesta arraigada en el rock progresivo y el hard rock británico. La agrupación consolidó su reputación técnica con el lanzamiento de A Night at the Opera en 1975, un álbum que desafió los estándares de producción de la época. Este periodo destacó por la experimentación extrema en el estudio y el uso de armonías vocales complejas que definieron su identidad sonora inicial. 

El éxito de Bohemian Rhapsody permitió que la banda dominara las listas de popularidad durante nueve semanas consecutivas en el Reino Unido. Las producciones de esta década priorizaron la narrativa épica y los arreglos instrumentales detallados de Brian May y Freddie Mercury. La crítica internacional reconoce esta etapa como el cimiento del virtuosismo musical que permitió al grupo diferenciarse de sus contemporáneos. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: El tijeretazo del rock: Las canciones famosas que fueron recortadas para poder sonar en radio

La transición al pop global y el impacto de Live Aid 

La década de 1980 marcó una evolución hacia ritmos más accesibles y la integración de sintetizadores en álbumes como The Game. Sencillos como Another One Bites the Dust otorgaron a la banda un éxito masivo en las listas de música disco y funk en el mercado estadounidense. Este cambio estratégico expandió la audiencia del grupo hacia sectores demográficos más amplios y diversificó su presencia en la radio comercial. 

El punto máximo de esta era ocurrió durante su presentación en el festival Live Aid de 1985 en el estadio de Wembley. Los especialistas califican esta actuación como una de las mejores ejecuciones en vivo de la historia del rock mundial debido al carisma de Mercury. El impacto mediático de este evento revitalizó la carrera comercial de la agrupación, asegurando el éxito de sus giras internacionales posteriores durante el resto de la década. 

Cifras récords y la permanencia del catálogo histórico 

La última gira de Mercury, el Magic Tour de 1986, generó ingresos brutos que hoy representarían una derrama superior a los 1,520,000,000 pesos mexicanos en la industria. La capacidad de convocatoria de la banda alcanzó su nivel más alto durante este periodo de presentaciones masivas en estadios europeos. Estas cifras confirman que la etapa de los 80 transformó a Queen de una banda de culto en un fenómeno cultural de estadios. 

La vigencia de Queen se mantiene en 2026 gracias al consumo constante de sus obras en las plataformas digitales de reproducción. El catálogo histórico de la agrupación fue valorado recientemente en cifras que superan los 24,700,000,000 pesos mexicanos tras acuerdos de adquisición corporativa global. Ambas décadas contribuyeron equitativamente a la construcción de un legado que trasciende las modas temporales y las fronteras geográficas de la industria. 

Brian May critica a la inteligencia artificial tras recrear la portada de The Game con Meta AI

Brian May utilizó Meta AI para recrear la portada del álbum The Game, publicado por Queen en 1980, y compartió el resultado en Instagram. La imagen generada no coincidió con la portada original, que muestra a Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon juntos. 

El guitarrista acompañó la publicación con una crítica al desempeño de la herramienta y preguntó si ese era el tipo de inteligencia que pronto gobernaría el mundo. Después afirmó que “en realidad no necesitamos IA” y aclaró que su mensaje abordaba un problema más amplio. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: El genio de la guitarra y la ciencia: Las historias reales de las canciones de Brian May

Brian May cuestiona el impacto de los centros de datos 

May señaló que el costo de la expansión de esta tecnología podría ser demasiado alto. También pidió impedir la construcción de centros de datos en Reino Unido, al considerar que podrían afectar el territorio y el entorno natural. 

En su publicación, el músico se dirigió a Andy Burnham, primer ministro del Reino Unido desde el 20 de julio de 2026, y le pidió detener estos proyectos “antes de que sea demasiado tarde”. May no presentó cifras sobre el impacto ambiental ni mencionó proyectos específicos en su mensaje. 

La postura de Brian May se suma al debate sobre la IA 

La crítica del integrante de Queen se relaciona con una discusión creciente entre músicos, cineastas y otros creadores sobre el uso de inteligencia artificial. El debate incluye el impacto de los centros de datos, el consumo de recursos y la reproducción de la imagen o el trabajo de artistas. 

Queen publicó The Game el 30 de junio de 1980 en Reino Unido. El álbum incluyó canciones como Play the Game, Another One Bites the Dust, Crazy Little Thing Called Love y Save Me, y fue producido por la banda junto con Mack. 

Queen no ha anunciado una nueva gira de gran escala. Roger Taylor declaró recientemente que la posibilidad de volver a los escenarios depende en buena medida de cómo se sienta May, quien sufrió un accidente cerebrovascular menor en 2024 y posteriormente informó que había recuperado la capacidad de tocar la guitarra.