¿QUÉ PUEDE SABER META DE TI A TRAVÉS DE UNAS GAFAS?

Las Ray-Ban Meta parecen unas gafas convencionales, pero en realidad son pequeños dispositivos tecnológicos equipados con cámaras, micrófonos, bocinas y acceso a inteligencia artificial. Y eso abre una pregunta cada vez más importante: ¿cuánta información puede obtener una empresa sobre nosotros a través de lo que vemos y escuchamos?

Cuando utilizas Meta AI en estas gafas, puedes preguntarle qué estás viendo, pedirle que identifique un objeto, traduzca un texto o te explique lo que aparece frente a ti. Para hacerlo, las gafas pueden capturar imágenes y enviar información a los sistemas de Meta para que la inteligencia artificial la procese.

Eso significa que, dependiendo de las funciones que utilices y de los permisos que hayas otorgado, el sistema puede recibir información relacionada con imágenes, voz, ubicación y el contenido de tus consultas.

Pero existe otro aspecto más delicado: las personas que aparecen alrededor del usuario también pueden quedar dentro del campo de visión de la cámara, aunque ellas no estén utilizando las gafas ni hayan solicitado ningún servicio de inteligencia artificial.

Meta incorpora un indicador luminoso para señalar cuando la cámara está activa, pero el crecimiento de estos dispositivos ya está generando debates sobre privacidad, consentimiento y grabaciones en espacios públicos.

La tecnología resulta práctica: puedes tomar una fotografía, escuchar música, hacer una llamada o preguntarle algo a una inteligencia artificial sin sacar el teléfono del bolsillo.

Pero el precio de esa comodidad podría ser entregar muchos más datos de nuestro entorno.

Porque con las gafas inteligentes, la inteligencia artificial ya no solamente está en nuestro teléfono: puede estar literalmente frente a nuestros ojos.

Y la pregunta para el futuro es inevitable: ¿qué estamos dispuestos a permitir que vea una IA a cambio de hacernos la vida más fácil?

Brian May critica a la inteligencia artificial tras recrear la portada de The Game con Meta AI

Brian May utilizó Meta AI para recrear la portada del álbum The Game, publicado por Queen en 1980, y compartió el resultado en Instagram. La imagen generada no coincidió con la portada original, que muestra a Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon juntos. 

El guitarrista acompañó la publicación con una crítica al desempeño de la herramienta y preguntó si ese era el tipo de inteligencia que pronto gobernaría el mundo. Después afirmó que “en realidad no necesitamos IA” y aclaró que su mensaje abordaba un problema más amplio. 

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Brian May cuestiona el impacto de los centros de datos 

May señaló que el costo de la expansión de esta tecnología podría ser demasiado alto. También pidió impedir la construcción de centros de datos en Reino Unido, al considerar que podrían afectar el territorio y el entorno natural. 

En su publicación, el músico se dirigió a Andy Burnham, primer ministro del Reino Unido desde el 20 de julio de 2026, y le pidió detener estos proyectos “antes de que sea demasiado tarde”. May no presentó cifras sobre el impacto ambiental ni mencionó proyectos específicos en su mensaje. 

La postura de Brian May se suma al debate sobre la IA 

La crítica del integrante de Queen se relaciona con una discusión creciente entre músicos, cineastas y otros creadores sobre el uso de inteligencia artificial. El debate incluye el impacto de los centros de datos, el consumo de recursos y la reproducción de la imagen o el trabajo de artistas. 

Queen publicó The Game el 30 de junio de 1980 en Reino Unido. El álbum incluyó canciones como Play the Game, Another One Bites the Dust, Crazy Little Thing Called Love y Save Me, y fue producido por la banda junto con Mack. 

Queen no ha anunciado una nueva gira de gran escala. Roger Taylor declaró recientemente que la posibilidad de volver a los escenarios depende en buena medida de cómo se sienta May, quien sufrió un accidente cerebrovascular menor en 2024 y posteriormente informó que había recuperado la capacidad de tocar la guitarra.