La historia detrás del nacimiento de la era “Bad” de Michael Jackson

En el verano de 1987, la industria fonográfica global se preparaba para el acontecimiento discográfico más esperado de la década. Tras haber roto todos los paradigmas comerciales imaginables con Thriller (1982) —el álbum más vendido de todos los tiempos—, Michael Jackson se enfrentaba al reto artístico más intimidante de su carrera: superar una obra maestra que había transformado la cultura pop y convertido a su creador en el rey indiscutible del entretenimiento. 

La gestación del álbum Bad no estuvo exenta de tensiones creativas y exigencias personales. Lejos de conformarse con replicar la fórmula que le había otorgado la gloria interplanetaria, el músico estadounidense pasó gran parte de 1985 y 1986 componiendo en su estudio privado de Encino, California, con la firme intención de adoptar una postura mucho más agresiva, independiente y urbana tanto en sus letras como en su propuesta sonora. 

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La redefinición en el estudio y la colaboración con Quincy Jones 

Para dar forma a esta nueva etapa, Jackson volvió a confiar en la dirección del legendario productor Quincy Jones, consolidando una dupla creativa que ya había hecho historia. Sin embargo, las dinámicas de trabajo experimentaron un cambio notable: de los treinta temas originales que compuso para el proyecto, el artista coescribió nueve de las once canciones que formaron parte del repertorio final, exigiendo un control creativo absoluto sobre los arreglos de estudio y la mezcla de audio. 

En el plano instrumental, la producción prescindió de parte del funk melódico tradicional para incorporar sintetizadores digitales de última generación, cajas de ritmos pesadas y guitarras de rock punzantes, invitando incluso a virtuosos de las seis cuerdas como Steve Stevens para imprimirle un músculo instrumental inédito a cortes como Dirty Diana. La búsqueda de un sonido más duro reflejaba la madurez de un artista que ya no cantaba desde la inocencia juvenil, sino desde la trinchera del escrutinio mediático constante. 

La consolidación de la estética visual y el éxito masivo 

El lanzamiento de Bad en agosto de 1987 vino acompañado de una estrategia multimedia sin precedentes. El videoclip del sencillo homónimo, dirigido por el aclamado cineasta Martin Scorsese en el metro de Nueva York, presentó una coreografía callejera impecable y una imagen de chico duro que rompió de manera definitiva con la estética angelical de su pasado. 

La respuesta comercial pulverizó cualquier atisbo de duda sobre su vigencia: el álbum debutó en la cima de las listas internacionales y hizo historia al colocar cinco sencillos consecutivos en el número uno del Billboard Hot 100, un récord absoluto que ratificó que la era Bad no fue un simple intento de sobrevivir a Thriller, sino la consolidación de un genio inalcanzable. 

Culture Club reedita su icónico álbum Colour By Numbers en formato de vinilo negro

Uno de los discos más representativos del pop británico de los años ochenta volverá a las tiendas especializadas mediante una nueva edición física en vinilo negro. Se trata de Colour By Numbers, el segundo álbum de estudio de Culture Club, publicado originalmente en 1983 y considerado de forma unánime como un lanzamiento fundamental en la trayectoria de la agrupación liderada por Boy George. 

Con más de diez millones de copias despachadas a escala global, el material discográfico consolidó de manera definitiva el estatus internacional de la banda gracias a una sofisticada combinación de pop, soul y reggae, arropada por la inconfundible y carismática tesitura vocal de su vocalista principal. 

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Los grandes éxitos que definieron la época dorada del grupo 

Entre los cortes que impulsaron la popularidad masiva de esta producción destaca de manera sobresaliente Karma Chameleon, sencillo que conquistó la primera posición de las listas de popularidad estadounidenses y británicas. A ello se sumaron temas imprescindibles como Church Of The Poison Mind y Miss Me Blind, los cuales transformaron el álbum en uno de los grandes referentes estéticos y musicales de aquella década. 

La vigencia de un clásico del pop británico a cuatro décadas de distancia 

La campaña de relanzamiento anunciada por el sello discográfico contempla que la nueva edición en vinilo negro comience a enviarse a partir del 4 de diciembre de 2026. Esta reedición ofrece a los coleccionistas y seguidores devotos del grupo la oportunidad de incorporar a su haber físico uno de los discos más celebrados de la historia del pop moderno. 

Más de cuarenta años después de su debut en las tiendas, Colour By Numbers conserva intacto el atractivo de un periodo donde Culture Club brilló tanto por su propuesta sonora innovadora como por su rompedora identidad visual. La permanencia de sus canciones en la memoria colectiva confirma que el legado de la banda continúa despertando un profundo interés en múltiples generaciones de oyentes. 

She’s So Unusual: el debut con el que Cyndi Lauper rompió récords en Billboard en 1983

El 14 de octubre de 1983, el sello Portrait Records publicó She’s So Unusual, el álbum debut en solitario de Cyndi Lauper. Tras la disolución de su proyecto previo Blue Angel, la cantante neoyorquina se trasladó a los estudios Record Plant de Nueva York junto al productor Rick Chertoff y los músicos de la banda The Hooters, Eric Bazilian y Rob Hyman, estructurando una mezcla de new wave, synthpop y ska. 

La producción cobró notoriedad inmediata mediante el sencillo “Girls Just Want to Have Fun”, composición grabada originalmente en maqueta por Robert Hazard desde una perspectiva masculina. Lauper reescribió parte de los versos para transformar la pieza en una declaración sobre la autonomía femenina, integrando a su propia madre y a figuras de la lucha libre como Lou Albano en el videoclip oficial emitido por MTV. 

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La composición nocturna de Time After Time y la censura de She Bop 

El segundo sencillo promocional, la balada “Time After Time”, fue compuesto por Lauper junto a Rob Hyman durante las sesiones nocturnas finales del disco, tomando el título de una película de ciencia ficción de 1979. La canción alcanzó la primera posición en el Billboard Hot 100 en junio de 1984, convirtiéndose en el primer número uno de la intérprete y acumulando versiones posteriores de figuras del jazz como Miles Davis. 

La difusión comercial sumó el impacto de “She Bop”, corte bailable que escaló hasta el tercer puesto de las listas estadounidenses. Su temática centrada en la sexualidad femenina derivó en su inclusión en la controvertida lista “Filthy Fifteen” del Parents Music Resource Center (PMRC), organismo que promovió la colocación de etiquetas de advertencia en las portadas discográficas en Estados Unidos. 

 El récord de cuatro sencillos en el Top 5 y la portada de Annie Leibovitz 

Con el ingreso de “All Through the Night” al quinto casillero del Billboard Hot 100, la placa estableció un récord inédito para una artista femenina en su debut, al colocar cuatro cortes de un mismo álbum dentro del Top 5 estadounidense. La identidad visual del empaque estuvo a cargo de la fotógrafa Annie Leibovitz, retratando a Lauper descalza sobre el paseo marítimo de Coney Island con un vestido rojo vintage. 

El material superó las dieciséis millones de copias vendidas en el mundo, asegurando la certificación séxtuple de Platino por la RIAA y el premio Grammy a Mejor Artista Nuevo en 1985. A más de cuatro décadas de su salida al mercado, She’s So Unusual permanece como una de las producciones que redefinió el pop anglosajón a través de una propuesta estética y vocal ajena a los convencionalismos de su época. 

Los secretos detrás de “Smooth Criminal” de Michael Jackson

Lanzada en octubre de 1988 como el séptimo corte promocional del álbum Bad, la canción “Smooth Criminal” de Michael Jackson surgió tras una extensa fase de maquetación en el estudio familiar de Encino, California. La composición evolucionó a partir de borradores previos titulados “Chicago 1945” y “Al Capone”, piezas donde el cantante exploró narrativas de crimen urbano y arreglos sincopados de viento. 

En las sesiones de grabación definitivas, el productor Quincy Jones y el ingeniero Bruce Swedien incorporaron sintetizadores Synclavier operados por Christopher Currell y líneas de bajo digital a cargo de John Barnes. La estructura rítmica integró el sonido amplificado de los latidos del corazón de Jackson, capturados con un micrófono especial y sincronizados con la percusión electrónica. 

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El origen del maniquí de primeros auxilios y la frase sobre Annie 

La lírica del tema relata la agresión sufrida por una mujer en su departamento, recurriendo a la insistente pregunta “Annie, are you OK?” en el estribillo. La frase provino directamente del muñeco de entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP) conocido como Resusci Anne, en el cual los socorristas aprenden a verificar los signos de conciencia de un paciente repitiendo dicha fórmula verbal. 

Jackson adoptó la expresión tras tomar cursos formales de primeros auxilios durante la preparación del álbum, adaptándola a la métrica rítmica del corte. La pieza escaló al séptimo puesto del Billboard Hot 100 en Estados Unidos y se posicionó en el primer lugar en España, además de ingresar al Top 10 oficial en el Reino Unido y diversos mercados europeos. 

El cortometraje Moonwalker y la patente de inclinación antigravedad 

La dimensión cinematográfica de la canción quedó establecida mediante un cortometraje de casi diez minutos dirigido por Colin Chilvers para la película Moonwalker (1988). Con una estética inspirada en el cine negro de la década de 1930, el rodaje se ambientó en el salón nocturno ficticio Club 30s, contando con la coreografía coordinada por Vincent Paterson y el propio cantante. 

La producción audiovisual introdujo la maniobra de inclinación de 45 grados hacia adelante, un efecto físico que Jackson trasladó a sus presentaciones en directo. Para replicar la rutina sobre el escenario sin cables, el cantante patentó un sistema de calzado con ranuras en el tacón que se aseguraban a clavijas retráctiles instaladas sobre el suelo, convirtiendo la coreografía en un referente técnico de sus conciertos de estadio. 

Enjoy Yourself: el disco con el que Kylie Minogue dominó las listas antes de reinventar su sonido

Publicado el 9 de octubre de 1989 por el sello PWL Records, Enjoy Yourself representó el segundo álbum de estudio de Kylie Minogue. Grabado en los estudios de Londres bajo la producción del trío de compositores Stock Aitken Waterman (Mike Stock, Matt Aitken y Pete Waterman), el proyecto dio continuidad a la fórmula de dance-pop y Hi-NRG que había catapultado a la cantante australiana un año antes con su debut homónimo. 

En esta etapa formativa, la intérprete dependía de la maquinaria de producción británica, combinando cajas de ritmos Linn, sintetizadores secuenciados y melodías de pop comercial. Las sesiones se realizaron a un ritmo acelerado entre las grabaciones de la telenovela Neighbours y sus primeros compromisos promocionales en Europa, consolidando una imagen juvenil orientada al público adolescente.

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El éxito masivo de Hand on Your Heart y Tears on My Pillow 

La difusión comercial del disco estuvo encabezada por el sencillo “Hand on Your Heart”, corte que debutó directamente en el número uno del UK Singles Chart en mayo de 1989. La racha en las listas británicas continuó con “Wouldn’t Change a Thing” en la segunda posición y “Never Too Late” en el cuarto puesto, consolidando la presencia de Minogue en la televisión europea y el programa Top of the Pops. 

Como cuarto sencillo oficial se seleccionó una versión de “Tears on My Pillow”, clásico de 1958 grabado originalmente por Little Anthony and the Imperials. La pista formó parte de la banda sonora de la película australiana The Delinquents (1989), protagonizada por la propia cantante, alcanzando nuevamente la cima de las listas del Reino Unido a comienzos de 1990. 

Récords en el Reino Unido y el salto hacia las giras de estadio 

En términos de rendimiento comercial, Enjoy Yourself debutó en el primer lugar del UK Albums Chart, permaneciendo varias semanas en la cumbre de ventas y logrando la certificación de cuádruple disco de Platino por la BPI al superar las 1.2 millones de copias vendidas. En Australia, la producción ingresó en el Top 10 oficial bajo el respaldo del sello independiente Mushroom Records. 

El material impulsó su primera serie formal de conciertos internacionales con el Enjoy Yourself Tour en febrero de 1990, recorriendo foros de gran formato en Australia, el Reino Unido y Asia. Aunque Minogue emprendería una radical transformación hacia la música electrónica y el pop sofisticado en décadas posteriores con placas como Fever, este trabajo de 1989 sentó las bases de su permanencia en el mercado internacional. 

El debut de Whitney Houston en 1985: el disco que rompió los récords femeninos en Billboard 

Publicado en 1985 por el sello Arista Records, Whitney Houston representó el álbum debut homónimo de la cantante estadounidense. El proyecto requirió dos años de preparación bajo la supervisión directa del ejecutivo Clive Davis, quien convocó a los productores Michael Masser, Kashif, Jermaine Jackson y Narada Michael Walden para seleccionar composiciones que pudieran cruzar las fronteras entre el R&B y el pop comercial. 

En el estudio de grabación, la intérprete combinó su formación vocal forjada en los coros góspel de la iglesia bautista New Hope de Nueva Jersey con arreglos de balada contemporánea. La estrategia inicial de la discográfica priorizó la difusión en estaciones de radio comunitarias con el corte “You Give Good Love”, el cual escaló hasta el tercer puesto del Billboard Hot 100 en el verano de 1985. 

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La racha histórica de tres números uno consecutivos 

El despegue masivo en el mercado global se consolidó con el lanzamiento de la balada “Saving All My Love for You”, corte que otorgó a Houston su primer número uno en Estados Unidos y el Reino Unido, además de su primer premio Grammy en 1986. La racha en la cima se extendió de forma ininterrumpida con el tema de dance-pop “How Will I Know” y la reinterpretación de “Greatest Love of All”. 

Con esta seguidilla de éxitos, Houston se convirtió en la primera solista femenina en colocar tres sencillos de un mismo álbum en el primer puesto de la lista de sencillos de Billboard. Paralelamente, el videoclip de “How Will I Know” logró alta rotación en la cadena MTV, abriendo espacios de programación regular para artistas afroamericanas en la televisión musical. 

Las catorce semanas en la cima y la certificación de Diamante 

Pese a su inicio comercial pausado, la producción discográfica tardó cincuenta y cinco semanas en alcanzar el número uno del Billboard 200, manteniéndose en la cúspide durante catorce semanas no consecutivas a lo largo de 1986. En las listas internacionales, la placa encabezó las ventas oficiales en Australia, Canadá y el Reino Unido. 

Con más de catorce millones de copias vendidas en Estados Unidos acreditadas con la certificación de disco de Diamante por la RIAA y veinticinco millones a nivel mundial, la placa fijó una nueva referencia de ventas para los lanzamientos debut. A cuatro décadas de su salida al mercado, Whitney Houston permanece como el documento sonoro que redefinió los estándares vocales de la música pop contemporánea. 

Por qué “You Make My Dreams” de Hall & Oates sigue siendo un éxito a 45 años de su estreno 

Grabada a inicios de 1980 en los estudios Electric Lady de Nueva York, You Make My Dreams surgió a partir de una sesión de improvisación liderada por Daryl Hall. El músico comenzó a ejecutar un patrón rítmico en tresillos sobre un piano electrónico Yamaha CP-30, tomando como base cadencias tradicionales del swing tejano y el boogie-woogie que el dúo solía tocar en camerinos antes de sus conciertos. 

La composición fue completada en menos de una hora con la intervención de John Oates y la letrista Sara Allen, integrando la guitarra rítmica percusiva de Oates y una base de bajo directo. La pista se incorporó en el noveno álbum de estudio de la dupla, Voices (1980), marcando la primera producción discográfica conducida y mezclada de manera autónoma por ambos músicos para el sello RCA Records. 

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El ascenso a los primeros puestos de Billboard en 1981 

Lanzada como cuarto sencillo promocional en abril de 1981, la pieza escaló en las radioemisoras estadounidenses hasta alcanzar el quinto lugar del Billboard Hot 100 en el verano de aquel año. La recepción comercial consolidó el sonido de soul de ojos azules con pop radial que definió la etapa de mayor rotación del dúo en Norteamérica, antecediendo al suceso de temas como “Maneater”. 

La estructura musical prescindió de sintetizadores complejos para depender de una cadencia bailable directa, coros repetitivos y la alternancia de palmas rítmicas. Esta simpleza armónica permitió que la grabación mantuviera una vigencia técnica que contrastó con las producciones sobreprocesadas que dominaron la segunda mitad de la década de 1980. 

El rescate en el cine y el récord de mil millones de reproducciones 

La permanencia cultural de la canción cobró un segundo auge a partir de su inclusión en el cine, destacando la escena musical del filme (500) Days of Summer en 2009. Su utilización posterior en largometrajes como Step Brothers, campañas publicitarias globales y celebraciones deportivas profesionales reintrodujo la grabación en los hábitos de consumo de nuevas generaciones. 

En las plataformas de música digital, el corte rebasó la cifra de mil millones de reproducciones en streaming, situándose como la pista con mayor audiencia acumulada en el catálogo histórico de Hall & Oates. A cuatro décadas y media de su concepción en Nueva York, “You Make My Dreams” permanece como un modelo de estudio sobre la rentabilidad de las composiciones pop en la era digital. 

Sin peleas ni rencores: qué pasó realmente entre George Michael y Andrew Ridgeley tras el fin de Wham! 

El 28 de junio de 1986, Wham! concluyó formalmente su trayectoria con el recital The Final ante 72 mil asistentes en el estadio de Wembley, Londres. A diferencia de las rupturas conflictivas habituales en el pop británico, la disolución del dúo se produjo por mutuo acuerdo al constatar que George Michael requería emprender una carrera solista enfocada en composiciones adultas y alejadas de la estética adolescente. 

Andrew Ridgeley respaldó la transición sin disputas legales ni reclamos de autoría, reconociendo el liderazgo compositivo de su compañero de secundaria desde los primeros éxitos de 1982. Con apenas cuatro años de actividad profesional conjunta, ambos decidieron cerrar el ciclo comercial en la cima de ventas internacionales para evitar el desgaste del concepto juvenil. 

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El intento solista de Ridgeley y la consagración de Faith 

Tras la separación, los caminos profesionales de ambos tomaron direcciones opuestas. Mientras Michael alcanzó la cumbre global con el álbum Faith (1987), Ridgeley se alejó temporalmente de la música para incursionar en las carreras automovilísticas de Fórmula 3 en Mónaco y posteriormente en la actuación en Los Ángeles, antes de regresar al Reino Unido. 

En 1990, Ridgeley editó su único trabajo de estudio solista, Son of Albert, a través del sello Columbia Records, producción que contó con coros de George Michael en el corte “Red Dress”. La escasa respuesta comercial de la placa motivó su retiro definitivo de los estudios de grabación, mudándose a una residencia en Cornualles para dedicarse al surf y actividades ecológicas. 

Reuniones sobre el escenario y el tributo tras 2016 

La amistad personal entre ambos se mantuvo intacta y en estricta reserva privada durante las siguientes tres décadas. En enero de 1991, Ridgeley subió sorpresivamente al escenario del festival Rock in Rio en Brasil para acompañar a Michael en las interpretaciones de “I’m Your Man” y “Careless Whisper”, desmintiendo los rumores sobre un distanciamiento definitivo entre los músicos. 

Tras el fallecimiento de George Michael el 25 de diciembre de 2016, Ridgeley encabezó los homenajes institucionales en la ceremonia de los premios Brit Awards de 2017 junto a las coristas Pepsi y Shirlie. En 2019, publicó el libro de memorias Wham! George & Me, documentando una sociedad que preservó el afecto personal fuera de las cámaras hasta el final de sus vidas. 

Cinco éxitos mundiales y el control del estudio: cómo True Blue transformó a Madonna en 1986 

Publicado el 30 de junio de 1986 bajo el sello Sire Records, True Blue representó el tercer álbum de estudio de Madonna. Tras el éxito comercial de Like a Virgin (1984), la cantante asumió por primera vez el rol de productora ejecutiva y coautora de la totalidad de las canciones, aliándose en los estudios de Los Ángeles con los compositores y tecladistas Patrick Leonard y Stephen Bray. 

El proyecto buscó desmarcarse de la imagen de estrella juvenil prefabricada para consolidar una faceta de compositora madura y con control creativo. Dedicado a su entonces esposo, el actor Sean Penn, el material exploró arreglos orquestales, percusiones latinas y estructuras de pop clásico inspiradas en las agrupaciones vocales femeninas de los años sesenta. 

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El impacto temático de Live to Tell y Papa Don’t Preach 

El lanzamiento del primer corte promocional, la balada cinematográfica “Live to Tell”, marcó un giro estilístico hacia interpretaciones vocales graves y texturas acústicas, integrándose como tema principal de la película At Close Range. La racha comercial se aceleró con “Papa Don’t Preach”, corte que combinó arreglos de cuerdas clásicas con una narrativa sobre el embarazo adolescente que dominó la radio en el verano de 1986. 

Ambos sencillos alcanzaron el primer lugar del Billboard Hot 100 en Estados Unidos, logro que repitió posteriormente “Open Your Heart”. La campaña sumó la retro-balada homónima “True Blue” y el corte con guitarras españolas “La Isla Bonita”, completando una seguidilla de cinco sencillos ubicados dentro del Top 5 internacional. 

La portada de Herb Ritts y el récord en veintiocho países 

La identidad visual del disco quedó fijada por una fotografía en blanco y negro tomada por Herb Ritts, tonificada en azul para la carátula oficial. Dicha imagen exhibió un cambio estético hacia el rubio platino y un perfil andrógino, alejándola de los encajes y accesorios callejeros que habían definido la moda juvenil de sus dos primeras grabaciones. 

En términos de rendimiento comercial, la placa discográfica ingresó en el Libro Guinness de los Récords tras alcanzar de manera simultánea el número uno en las listas oficiales de veintiocho países. Con más de veinticinco millones de copias vendidas en el mundo, True Blue permanece como el álbum más vendido por una artista femenina durante la década de 1980 y el trabajo que cimentó su estatus global. 

Inspirada en un amor platónico y Marvin Gaye: cómo Gary Kemp compuso “True” para Spandau Ballet 

En 1982, el guitarrista y compositor Gary Kemp concibió la melodía de True en la habitación de la casa de sus padres en Islington, al norte de Londres. Con una guitarra acústica básica, el músico buscó distanciarse de la electrónica bailable de los primeros trabajos de Spandau Ballet para estructurar una balada de soul blanco inspirada directamente en el sonido clásico de Marvin Gaye y Al Green. 

La letra tomó como referencia la atracción platónica que Kemp mantenía hacia la cantante escocesa Clare Grogan, vocalista de Altered Images y actriz del filme Gregory’s Girl. Versos como “listening to Marvin all night long” rindieron tributo explícito a la discografía de Gaye, mientras que otras frases adaptaron anotaciones del ejemplar de la novela Lolita de Vladimir Nabokov que Grogan le había obsequiado. 

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Las sesiones en Bahamas y el saxofón de Steve Norman 

El registro sonoro se llevó a cabo a finales de 1982 en los estudios Compass Point de Nassau, Bahamas, bajo la producción de Tony Swain y Steve Jolley. La instrumentación incorporó un piano eléctrico Fender Rhodes, coros de acompañamiento y el solo de saxofón tenor ejecutado por Steve Norman, elemento instrumental que sustituyó las guitarras distorsionadas por una textura de pop refinado. 

La voz principal fue grabada por Tony Hadley, quien adaptó su rango de barítono para proyectar la cadencia melódica requerida por los arreglos de soul contemporáneo. Al concluir las mezclas en Londres a inicios de 1983, el sello Chrysalis Records seleccionó la pista como la pieza central de la campaña del tercer álbum de estudio de la banda. 

El número uno británico y el salto al Top 5 de Billboard 

Lanzada como sencillo en abril de 1983, la canción escaló hasta la primera posición del UK Singles Chart en el Reino Unido, manteniéndose en la cumbre durante cuatro semanas consecutivas. En Estados Unidos, el corte alcanzó el cuarto casillero del Billboard Hot 100 durante el otoño de aquel año, marcando el mayor suceso comercial del quinteto londinense en el mercado norteamericano. 

La trascendencia de la obra se extendió en las décadas posteriores a través de sincronizaciones cinematográficas y adaptaciones en otros géneros, destacando el sampleo rítmico utilizado por el grupo de hip-hop P.M. Dawn en el tema número uno “Set Adrift on Memory Bliss” (1991). Cuatro décadas después de su publicación, “True” permanece como el himno definitorio de la transición del movimiento New Romantic hacia el pop global.