Lanzada en octubre de 1988 como el séptimo corte promocional del álbum Bad, la canción “Smooth Criminal” de Michael Jackson surgió tras una extensa fase de maquetación en el estudio familiar de Encino, California. La composición evolucionó a partir de borradores previos titulados “Chicago 1945” y “Al Capone”, piezas donde el cantante exploró narrativas de crimen urbano y arreglos sincopados de viento.
En las sesiones de grabación definitivas, el productor Quincy Jones y el ingeniero Bruce Swedien incorporaron sintetizadores Synclavier operados por Christopher Currell y líneas de bajo digital a cargo de John Barnes. La estructura rítmica integró el sonido amplificado de los latidos del corazón de Jackson, capturados con un micrófono especial y sincronizados con la percusión electrónica.
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El origen del maniquí de primeros auxilios y la frase sobre Annie
La lírica del tema relata la agresión sufrida por una mujer en su departamento, recurriendo a la insistente pregunta “Annie, are you OK?” en el estribillo. La frase provino directamente del muñeco de entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP) conocido como Resusci Anne, en el cual los socorristas aprenden a verificar los signos de conciencia de un paciente repitiendo dicha fórmula verbal.
Jackson adoptó la expresión tras tomar cursos formales de primeros auxilios durante la preparación del álbum, adaptándola a la métrica rítmica del corte. La pieza escaló al séptimo puesto del Billboard Hot 100 en Estados Unidos y se posicionó en el primer lugar en España, además de ingresar al Top 10 oficial en el Reino Unido y diversos mercados europeos.
El cortometraje Moonwalker y la patente de inclinación antigravedad
La dimensión cinematográfica de la canción quedó establecida mediante un cortometraje de casi diez minutos dirigido por Colin Chilvers para la película Moonwalker (1988). Con una estética inspirada en el cine negro de la década de 1930, el rodaje se ambientó en el salón nocturno ficticio Club 30s, contando con la coreografía coordinada por Vincent Paterson y el propio cantante.
La producción audiovisual introdujo la maniobra de inclinación de 45 grados hacia adelante, un efecto físico que Jackson trasladó a sus presentaciones en directo. Para replicar la rutina sobre el escenario sin cables, el cantante patentó un sistema de calzado con ranuras en el tacón que se aseguraban a clavijas retráctiles instaladas sobre el suelo, convirtiendo la coreografía en un referente técnico de sus conciertos de estadio.