Frank Beard, baterista de ZZ Top, muere a los 77 años

Frank Beard, baterista de ZZ Top durante 56 años, murió el lunes 17 de agosto de 2026 mientras recibía cuidados paliativos en su rancho de Richmond, Texas. Tenía 77 años y estaba acompañado por familiares, de acuerdo con el representante de la banda. 

La agrupación confirmó la noticia este martes 18 de agosto. No se ha informado la causa de muerte. Billy Gibbons describió a Beard como “uno de los bateristas más naturalmente innovadores” y destacó que su ritmo fue fundamental para el sonido de ZZ Top. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: Hayden Panettiere, actriz de “Heroes” y “Nashville”, fallece a los 36 años

Frank Beard formó la alineación clásica de ZZ Top 

Beard nació en Frankston, Texas, en 1949, y comenzó a tocar la batería durante su adolescencia. Antes de ZZ Top, compartió grupos con Dusty Hill, entre ellos The Cellar Dwellers, The Warlocks y American Blues. 

En 1969, Beard se unió a Billy Gibbons y ayudó a incorporar a Hill al proyecto que se convertiría en ZZ Top. La alineación permaneció junta durante más de cinco décadas, hasta la muerte de Hill en 2021; después, Elwood Francis se integró como bajista. 

El ritmo detrás de “La Grange” y “Sharp Dressed Man” 

El baterista participó en las grabaciones que definieron la mezcla de blues, boogie y rock de ZZ Top. Su ejecución sostuvo canciones como La Grange, Tush, Gimme All Your Lovin’, Sharp Dressed Man y Legs. 

La banda alcanzó una nueva etapa de popularidad durante los años 80 con Eliminator, álbum que incorporó sintetizadores, cajas de ritmos y una propuesta visual vinculada con autos, luces de neón y los videos musicales de MTV. 

ZZ Top continuará con su gira 

ZZ Top canceló sus conciertos del 18 de agosto en Salt Lake City y del 19 de agosto en Colorado Springs tras la muerte de Beard. La banda planea retomar la gira The Big One! con dos presentaciones en ACL Live at The Moody Theater, en Austin, el 22 y 23 de agosto. 

El recinto era uno de los lugares favoritos de Beard y Austin se había convertido en una segunda casa para el músico. Michael Monahan había sustituido al baterista durante las últimas fechas de la gira, después de que Beard se retirara por problemas de salud. 

ZZ Top vendió más de 50 millones de discos y recibió la inducción al Salón de la Fama del Rock and Roll en 2004. La muerte de Beard deja a Billy Gibbons como el único integrante de la alineación clásica, aunque el grupo comunicó que continuará tocando como él lo había deseado. 

Roger Taylor: El motor rítmico y creativo detrás de los éxitos de Queen

Roger Taylor consolidó una faceta compositiva fundamental que aportó un sonido más crudo y directo al catálogo de Queen. Desde los primeros años de la banda, el baterista inyectó una estética de hard rock con temas como I’m in Love with My Car y Sheer Heart Attack. Su capacidad para gestionar rimas rítmicas agresivas permitió que la agrupación explorara terrenos cercanos al punk y al heavy metal temprano. 

En producciones como News of the World, Taylor demostró su versatilidad técnica al grabar casi todos los instrumentos en pistas como Fight from the Inside. Esta independencia creativa definió su estilo, caracterizado por el uso de baterías potentes y letras que abordaban la rebelión juvenil y la velocidad. El músico estableció una identidad sonora que servía de contrapunto a las composiciones más operísticas de sus compañeros de grupo. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: Roger Taylor lanza el sencillo: “Chumps”

El legado del hard rock y la transición al pop electrónico 

La década de los 80 marcó la evolución de Taylor hacia un pop electrónico de gran alcance masivo con el lanzamiento de Radio Ga Ga. Este sencillo alcanzó la primera posición en 19 países y redefinió la presencia de Queen en la era de los videos musicales de MTV. Posteriormente, compuso A Kind of Magic, tema central de la película Highlander, el cual fortaleció el dominio comercial de la banda en las listas de popularidad globales. 

Las regalías generadas por estas composiciones representan una parte significativa del patrimonio del catálogo de la banda, valuado en aproximadamente 1,200 millones de dólares. Esta cifra equivale a 21 mil 840 millones de pesos mexicanos, según la cotización actual del mercado financiero. La gestión de estos derechos asegura la permanencia de su obra en bandas sonoras, publicidad y plataformas de reproducción continua a nivel internacional. 

Composiciones icónicas y el impacto en las listas mundiales 

En la etapa final de la alineación original, Taylor redactó la balada melancólica These Are the Days of Our Lives para el álbum Innuendo. La pieza obtuvo el premio Brit al Mejor Sencillo Británico en 1992 y se convirtió en un símbolo de la despedida de Freddie Mercury. El baterista también aportó temas con tintes futuristas como Invisible Man y colaboró con Brian May en la creación de Machines (or ‘Back to Humans’). 

Incluso fuera de Queen, el músico mantuvo su actividad creativa con su banda The Cross y el tema Heaven for Everyone, que luego fue regrabado para el disco póstumo Made in Heaven. Su inducción al Rock & Roll Hall of Fame en 2001 reconoció su doble rol como uno de los bateristas más influyentes y un compositor capaz de generar éxitos mundiales. Taylor continúa gestionando el legado del grupo mientras produce material solista que mantiene su esencia rockera original. 

Por qué Charlie Watts fue el músico más respetado de la banda

Charlie Watts se integró a The Rolling Stones en enero de 1963, aportando una formación técnica cimentada estrictamente en el jazz y el rhythm and blues. A diferencia de otros bateristas de su generación, Watts basó su estilo en la economía de movimientos y una precisión metronómica que definió el sonido de la agrupación. La crítica especializada señala su capacidad para generar un “swing” distintivo que permitió la flexibilidad melódica de las guitarras de Keith Richards y Brian Jones. 

La técnica de Watts destacó por omitir el golpe del platillo hi-hat al momento de ejecutar la tarola, un recurso que otorgó un espacio sonoro único a las grabaciones de la banda. Este sello rítmico es perceptible en piezas fundamentales como Honky Tonk Women y Brown Sugar, donde la batería dicta el pulso sin saturar la mezcla. El músico mantuvo el uso de un kit básico de la marca Gretsch durante décadas, rechazando las configuraciones extensas populares en el rock de estadio. 

TAMBIÉN PUEDES LEER: The Rolling Stones anuncian ‘Foreign Tongues’: Todo sobre su nuevo disco

La técnica rítmica y la formación jazzística de Charlie Watts 

Fuera de su labor con “Su Majestad Satánica”, Watts mantuvo una carrera activa en el jazz a través de proyectos como el Charlie Watts Quintet y The ABC&D of Boogie Woogie. Su educación formal en el diseño gráfico también desempeñó un papel relevante en la identidad visual de los Stones, colaborando en el diseño de escenarios y portadas de discos. Esta faceta creativa permitió que su influencia trascendiera la ejecución instrumental para abarcar la dirección artística del grupo en sus giras mundiales. 

La personalidad de Watts contrastó sistemáticamente con el arquetipo del exceso asociado a las estrellas de rock de las décadas de los setenta y ochenta. El baterista mantuvo un matrimonio de 57 años con Shirley Shepherd y manifestó frecuentemente su desinterés por la atención mediática masiva. Su estilo personal se caracterizó por la elegancia de los trajes confeccionados a medida en Savile Row, convirtiéndose en un referente de la moda británica clásica más allá de los escenarios. 

El estilo personal y la sobriedad fuera de los escenarios 

Keith Richards describió a Watts como el verdadero motor de la banda, asegurando que sin su presencia el sonido de The Rolling Stones carecería de estabilidad. Su fallecimiento en agosto de 2021 marcó el cierre de una era para la percusión contemporánea, generando tributos de músicos como Paul McCartney y Elton John. El legado de Watts reside en la sofisticación de su interpretación y en su capacidad para adaptar la sensibilidad del jazz a las estructuras masivas del rock and roll. 

A pesar de su estatus como leyenda global, Watts nunca dejó de considerarse un estudiante del instrumento y un coleccionista apasionado de la historia de la música. Su presencia en el escenario se mantuvo discreta pero esencial, funcionando como el contrapunto perfecto para el histrionismo de Mick Jagger. La trayectoria de Charlie Watts demuestra que la solidez interpretativa y la integridad personal son componentes fundamentales para la longevidad de cualquier institución musical de alcance mundial. 

Muere Terry Cox, el baterista detrás del éxito de “Space Oddity” de David Bowie

El músico británico Terry Cox falleció a los 89 años de edad, según confirmaron sus antiguos compañeros de la agrupación de folk-rock Pentangle. Cox, quien celebró su último cumpleaños el pasado 13 de marzo, destacó en la industria por su capacidad técnica y su instinto para la percusión en grabaciones fundamentales del rock de los años 60 y 70. Los integrantes de su banda describieron al baterista como un ejecutante de imaginación inusual, cuyo estilo se basaba en la economía de recursos y el respeto por el silencio dentro de la composición musical.

Nacido en 1937 en Buckinghamshire, Inglaterra, Cox desarrolló una carrera que fusionó el jazz con el rock y el folk. El deceso ocurrió en España, país donde el músico residía y donde administraba un restaurante de su propiedad tras su retiro parcial de los escenarios. Aunque la noticia de su muerte se difundió este miércoles 25 de marzo, las fuentes oficiales no proporcionaron una causa inmediata del fallecimiento. Su formación en el jazz influyó directamente en su manera de abordar la batería, priorizando la paciencia y la colocación precisa de cada golpe sobre la velocidad.

Terry Cox participó de manera intermitente en Pentangle desde su formación inicial en 1967 hasta su primera disolución en 1973. Posteriormente, formó parte de las diversas reuniones del grupo que comenzaron en la década de los 80. Durante el apogeo de la banda a finales de los años 60, lograron posicionar el álbum Basket of Light en el puesto número 5 de las listas del Reino Unido. Sin embargo, su mayor impacto mediático ocurrió a través de sus colaboraciones como músico de sesión para solistas que definieron la época.

La percusión en “Space Oddity” y su alianza con David Bowie

En 1969, Terry Cox grabó la batería para la versión del sencillo “Space Oddity” de David Bowie. Esta sesión de grabación reunió a una alineación de músicos que incluía al bajista Herbie Flowers, también integrante de Pentangle, y al tecladista Rick Wakeman, quien más tarde alcanzaría la fama con el grupo Yes. La canción, incluida originalmente en el álbum homónimo de Bowie, no alcanzó su máximo potencial comercial sino hasta su relanzamiento años después, cuando llegó al número 1 en el Reino Unido y al puesto 15 en las listas de Estados Unidos.

La filosofía técnica de Cox se centraba en dejar espacios dentro de la rítmica. En diversas entrevistas, el baterista manifestó que el secreto de su ejecución residía en el uso del espacio, citando a Miles Davis como su principal referencia. Para Cox, lo que el músico decide no tocar resulta tan importante como lo que efectivamente ejecuta. Esta aproximación permitió que temas como “Space Oddity” mantuvieran una atmósfera etérea y expansiva, característica esencial del sonido de Bowie durante esa etapa de su carrera.

Te puede interesar: Muere Fred Smith, bajista de Television y fundador de Blondie

El trabajo de Terry Cox en las producciones clásicas de Elton John

Tras su colaboración con Bowie, Cox participó en dos álbumes fundamentales de Elton John. El primero fue el disco homónimo de 1970, el cual alcanzó el Top 5 de ventas y obtuvo la certificación de oro. En esta producción, el baterista grabó los temas “The Greatest Discovery” y “The King Must Die”. Su precisión y sutileza rítmica sirvieron como soporte para las composiciones de John y las letras de Bernie Taupin, estableciendo un estándar de calidad para las baladas de piano de principios de los 70.

Posteriormente, en 1971, Terry Cox contribuyó en tres canciones del álbum Madman Across the Water. Este material discográfico alcanzó la certificación de triple platino y se ubicó en el Top 10 de las listas de popularidad. Cox ejecutó la batería en la canción que da título al disco, una pieza de corte épico donde nuevamente coincidió en el estudio con Rick Wakeman. La presencia de Cox en estas sesiones aseguró una base rítmica sólida que permitía el lucimiento de los arreglos orquestales y las interpretaciones vocales de John.

Además de su trabajo con Bowie y John, el baterista reemplazó a Colin Petersen en el álbum Cucumber Castlede los Bee Gees en 1970. También registró créditos en el disco Comic Book Heroes de Rick Springfield en 1974 y participó en múltiples grabaciones de Alexis Korner, pionero del blues británico. Korner lideró bandas que incluyeron a figuras como Charlie Watts, Jack Bruce y Ginger Baker, situando a Cox en un círculo selecto de músicos que construyeron los cimientos del rock en Inglaterra. Su capacidad para escribir canciones también se manifestó en su trabajo con Lenny Zakatek, vocalista conocido por sus éxitos con The Alan Parsons Project.