El 31 de diciembre de 1984, el baterista Rick Allen sufrió un accidente automovilístico mientras conducía su automóvil deportivo en la carretera A57 cerca de Sheffield, Inglaterra. El vehículo volcó tras impactar contra un muro de contención, provocando que el músico saliera despedido de la cabina y sufriera el desprendimiento total de su brazo izquierdo debido a la presión del cinturón de seguridad.
Aunque los cirujanos del hospital Royal Hallamshire lograron reimplantar la extremidad en una intervención quirúrgica de urgencia, una infección severa obligó a los médicos a realizar la amputación definitiva días después. A sus veintiún años de edad y con dos álbumes de éxito internacional con Def Leppard, el instrumentista encaró un periodo de reclusión médica ante el aparente final de su actividad sobre los escenarios.
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El diseño de la batería electrónica con pedales Simmons
Frente a la negativa de sus compañeros de banda de buscar un reemplazo formal, Allen colaboró con el ingeniero Dave Simmons, fundador de la compañía Simmons Drums, para diseñar un equipo electrónico personalizado. El sistema técnico trasladó los golpes que realizaba habitualmente con la mano izquierda hacia un conjunto de pedales electrónicos ubicados en el suelo, operados íntegramente con su pie izquierdo descalzo.
El dispositivo conectó los pulsadores a módulos digitales de muestreo, permitiendo disparar el sonido de la caja (snare) y los toms mediante impulsos eléctricos mientras su pie derecho continuaba controlando el bombo y el contratiempo. Durante 1985, el músico se sometió a sesiones de entrenamiento diario en los estudios Wisseloord de los Países Bajos para reeducar su coordinación motriz y sincronización rítmica.
El regreso en Donington y la grabación de Hysteria
El retorno formal a los escenarios masivos se produjo el 16 de agosto de 1986 durante el festival Monsters of Rock en Castle Donington, Inglaterra. Tras realizar una breve serie de conciertos de calentamiento en Irlanda, Allen ejecutó el repertorio completo en solitario frente a más de sesenta mil espectadores, consolidando su puesto antes del inicio formal de las sesiones definitivas de estudio.
La técnica desarrollada con el kit electrónico quedó plasmada en el álbum Hysteria (1987), producción que superó las veinte millones de copias comercializadas en el mundo y colocó siete sencillos en listas oficiales. Cuatro décadas después del percance en Sheffield, la trayectoria de Rick Allen permanece como un precedente de adaptación biomecánica aplicada a la ejecución de instrumentos de percusión en el rock contemporáneo.