El Lynk & Co 900 combina potencia híbrida, diseño minimalista y tecnología avanzada para ofrecer una experiencia de lujo contemporáneo. Llegará a México en 2026.
Con 686 hp de tecnología híbrida enchufable, minimalismo escandinavo y una cabina concebida como extensión del hogar, el nuevo buque insignia de Lynk & Co llega a redefinir lo que significa moverse con lujo. Su arribo a México está previsto para 2026.
Existen objetos que gritan su valor y objetos que lo susurran. Un gran reloj, por ejemplo, pertenece a la segunda categoría: no necesita ostentar para ser reconocido por quien sabe mirar. El Lynk & Co 900, nuevo buque insignia de la firma, nace de esa misma filosofía. Durante décadas, el lujo automotriz se midió en opulencia; hoy, las nuevas generaciones lo miden en experiencias, en tiempo compartido y en espacios que se integran con naturalidad a la vida. Este SUV es la respuesta a esa nueva conversación.
El nuevo buque insignia Lynk Co 900 minimalismo escandinavo y hasta 686 hp de potencia híbrida enchufable bajo la arquitectura SPA Evo
Ingeniería que se siente, no que se exhibe
Bajo su carrocería trabaja la nueva arquitectura SPA Evo, acompañada de la tecnología híbrida enchufable EM-P®. El resultado impresiona incluso sobre el papel: hasta 686 hp de potencia combinada y una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 4.6 segundos, cifras dignas de un superdeportivo en el cuerpo de un SUV familiar. La batería de iones de litio de 52.38 kWh permite recorridos eléctricos silenciosos y refinados, mientras que seis modos de manejo –Sport, Comfort, Eco, Off-Road, Nieve y Personalizado– adaptan el carácter del vehículo a cada momento, como quien cambia de correa según la ocasión. Los rines de 21 pulgadas completan una presencia elegante sin estridencias.
Pero la mayor proeza de la 900 es hacer que toda esta ingeniería resulte casi imperceptible. La conectividad y los sistemas avanzados de asistencia que operan en segundo plano, como el calibre de un reloj de alta manufactura: la complicación está ahí, trabajando con precisión, pero lo que el usuario percibe es fluidez, intuición y calma.
Lujo habitable La cabina del 900 convierte cada trayecto del aeropuerto al campo de golf en tiempo bien vivido
Minimalismo escandinavo, lujo contemporáneo
En el diseño exterior habla el lenguaje del norte de Europa: superficies limpias, proporciones equilibradas y líneas donde cada trazo responde a un propósito. Nada sobra. Es la misma disciplina estética que distingue a la relojería más depurada, donde la belleza atemporal nace de la contención, no del exceso.
En el interior, el lujo adquiere un significado distinto. La cabina fue pensada para acompañar los momentos que realmente importan: el trayecto hacia el partido del fin de semana, el viaje familiar por carretera, la salida temprana rumbo al aeropuerto o esa tarde de golf que corona una semana de trabajo. La amplitud del espacio, la selección de materiales y la integración de tecnología inteligente responden a una sola idea: que el tiempo dentro del vehículo sea tan valioso como el destino.
Un calibre invisible La tecnología EM P® y los sistemas de asistencia trabajan en segundo plano como el movimiento de un reloj de alta manufactura precisión que se siente no que se exhibe
El gusto personal…
Porque la 900 no se compra para impresionar a otros, sino para disfrutar mejor el propio tiempo. Su propietario ideal encuentra inspiración en la arquitectura, el diseño y la cultura contemporánea; valora la autenticidad por encima de lo convencional y elige sus objetos –un destino de fin de semana, una pieza de diseño, un guardatiempo– con criterio propio. Para él, este SUV ofrece potencia de referencia, eficiencia híbrida real y un refinamiento que enriquece la rutina diaria en lugar de interrumpirla.
Con su llegada a México, el Lynk & Co 900 se incorpora al mercado como una propuesta que interpreta las aspiraciones de una generación que ya no busca conducir el vehículo más ostentoso, sino el espacio que mejor refleje quién es. Más que un nuevo modelo, representa el siguiente paso en la evolución de la movilidad de lujo: sofisticación silenciosa, tecnología humana y tiempo bien vivido. Exactamente lo que los conocedores siempre han sabido apreciar.
Volkswagen eligió a Puebla para producir el nuevo Golf tras una preparación de más de dos años, consolidando a México como un actor clave en la manufactura automotriz global.
En el marco del VW Day, Holger Nestler confirma que México fue la opción número uno del Grupo para producir el nuevo Golf, tras más de dos años de preparación silenciosa en la planta de Puebla.
Volkswagen de México dio el golpe sobre la mesa. Durante el VW Day de agosto de 2026, de tuve oportunidad de encontrar a Holger Nestler, Presidente de Volkswagen de México, quien me detalló los alcances del Proyecto Golf: la producción en Puebla de uno de los modelos más emblemáticos en la historia del automóvil. La decisión no fue casualidad ni golpe de suerte –cuando el Grupo Volkswagen evaluó dónde fabricar el nuevo Golf–, México resultó el número uno porque el equipo demostró estar preparado y listo para entregar.
Dos años de trabajo antes del anuncio
Lo que no está en el folleto es esto: Volkswagen de México preparó sus instalaciones y operaciones durante más de dos años para estar lista en el momento en que se tomara la decisión de producción. No se trató de levantar la mano al final, sino de construir la candidatura desde adentro: infraestructura, proveedores, producción local de motores y talento especializado conformaron el ecosistema industrial que inclinó la balanza.
Nestler subrayó que el proyecto demuestra la preparación y el compromiso de todo el equipo, y refuerza la competitividad de Puebla dentro de la región –un mensaje con peso en un momento en que las plantas del mundo compiten ferozmente por cada asignación de producto.
Memo Lira y Holger Nestler Presidente de Volkswagen de México
¿Por qué Puebla?
La respuesta de la marca fue contundente: Puebla es una de las operaciones de manufactura más importantes del Grupo Volkswagen a nivel global, con un equipo altamente motivado y una sólida cantera de talento en ingeniería que sostiene el desarrollo futuro de la planta.
Hay además un componente emocional que ningún otro sitio podía ofrecer: la conexión histórica entre el Golf y Puebla. El modelo ya se fabricó aquí durante décadas, y este proyecto abre un nuevo capítulo en una relación construida a lo largo de generaciones. El Golf regresa a una casa que conoce.
Lo que significa para México
El Proyecto Golf fortalece el papel de Volkswagen de México dentro del Grupo al sumar al portafolio de Puebla uno de los modelos más icónicos de la marca. Pero el impacto va más allá del prestigio:
En exportación crea nuevas oportunidades para abastecer mercados internacionales adicionales, particularmente Europa –un flujo inverso poco común que habla del nivel de la manufactura mexicana.
A largo plazo ofrece una perspectiva duradera para la planta y respalda la evolución continua de sus operaciones.
Para el futuro el trabajo en marcha para el Golf forma parte de la preparación de la compañía para próximos productos y proyectos de manufactura, ya viendo hacia 2030 y más.
Desde la perspectiva de la marca, el Golf sigue siendo uno de los modelos que definen a Volkswagen, conectando generaciones de clientes con un producto que no deja de evolucionar. Su regreso a México muestra cómo la marca combina su herencia con inversión continua en productos y manufactura del futuro.
Conclusión
El anuncio del VW Day no es solo una buena noticia para Volkswagen: es una declaración sobre el lugar de México en la industria automotriz global. Cuando el Grupo tuvo que elegir dónde fabricar su modelo más representativo, eligió Puebla –no por costos, sino por capacidad demostrada. El Golf no llega a México; regresa. Y lo hace a una planta que se ganó el proyecto trabajando dos años antes de que alguien preguntara. Esa, y no otra, es la verdadera historia detrás del folleto.
La Generación Z está cambiando la compra de autos: suscripciones, financiamiento, conectividad, redes sociales y personalización redefinen al nuevo comprador.
Durante décadas, vender un automóvil parecía tener una fórmula bastante clara: diseño atractivo, precio competitivo, una buena campaña publicitaria y una visita a la agencia para cerrar el trato. Hoy esa ecuación está cambiando.
La llegada de la Generación Z o centennials al mercado automotriz está obligando a las marcas a replantearse no solamente qué automóvil quieren vender, sino cómo quieren relacionarse con quienes lo van a comprar. Recordemos que esta generación agrupa a la personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2012, es decir, los jóvenes que hoy tienen entre 14 y 29 años de edad.
Para esta generación, el auto ya no necesariamente comienza en una agencia. Puede aparecer en TikTok, en Instagram, en una reseña de YouTube o en una conversación digital. Puede compararse durante semanas desde el teléfono, financiarse desde una plataforma y, en algunos casos, incluso dejar de verse como una propiedad permanente para convertirse en un servicio.
Y aquí está el verdadero reto para la industria: la Generación Z no está eliminando el automóvil; está cambiando la relación que tiene con él.
Los consumidores jóvenes utilizan las plataformas digitales de manera particularmente intensa para investigar y descubrir productos
Del propietario al usuario: el auge de la suscripción
Uno de los cambios más interesantes está en la manera de entender la propiedad. Para algunos consumidores jóvenes, comprometerse durante años con un automóvil no necesariamente resulta tan atractivo como tener acceso a él bajo condiciones más flexibles. La suscripción aparece entonces como una alternativa que puede incluir servicios como seguro, mantenimiento o la posibilidad de cambiar de vehículo.
Deloitte ya identificaba en México un mayor interés por modelos de suscripción entre los consumidores de 18 a 34 años, precisamente por la flexibilidad y disponibilidad que ofrecen frente a la propiedad tradicional.
No significa que la compra vaya a desaparecer. De hecho, el precio sigue siendo uno de los factores determinantes. Pero sí revela algo importante: para una nueva generación, tener un automóvil no necesariamente es el objetivo; lo importante es resolver la movilidad de una manera conveniente.
Financiar también forma parte de la experiencia
El otro gran tema es el dinero. Los precios de los vehículos y el costo del financiamiento han colocado la asequibilidad en el centro de la decisión de compra. Deloitte señala que los consumidores están poniendo mayor atención en el valor, la confianza y la transparencia, mientras que el aumento de precios y los costos de financiación han llevado a replantear qué significa realmente obtener valor por un automóvil.
En México, además, el financiamiento tiene un peso enorme en el mercado. Durante enero y febrero de 2026, 75.1% de las compras al menudeo de vehículos nuevos fueron financiadas, de acuerdo con AMDA.
Para las marcas, esto significa que venderle a la Generación Z no solamente consiste en ofrecer un precio atractivo. Hay que explicar mensualidades, plazos, enganches, seguros y costo total de propiedad de una manera sencilla y transparente.
El crédito deja de ser una conversación que ocurre al final del proceso y se convierte en parte de la experiencia desde el principio.
El automóvil que también es una plataforma
Después viene la tecnología. Para el nuevo comprador, un automóvil no termina en el motor, la transmisión o el equipamiento físico. También importa lo que puede hacer conectado a internet.
Aplicaciones móviles, navegación, actualizaciones remotas, asistentes digitales, diagnóstico del vehículo, seguridad, entretenimiento y funciones que pueden evolucionar mediante software están convirtiendo al automóvil en una plataforma tecnológica.
Interior con dos pantallas de 123 pulgadas y una pantalla adicional de 5 pulgadas
El Estudio Global del Consumidor Automotriz 2026 de Deloitte muestra precisamente que los consumidores valoran especialmente las funciones conectadas relacionadas con seguridad, protección y mantenimiento, aunque al mismo tiempo mantienen preocupaciones sobre el uso y la privacidad de sus datos.
Y esto plantea una condición fundamental para la industria: conectar no es suficiente; hay que generar confianza.
El usuario quiere que el automóvil le facilite la vida, no sentir que está entregando información personal sin saber para qué será utilizada.
Las redes sociales ya son parte del showroom
Aquí aparece quizá uno de los cambios más visibles. La primera conversación sobre un automóvil puede suceder mucho antes de que el consumidor pise una agencia.
Un video de TikTok puede mostrar cómo se ve el interior. Un creador de contenido puede explicar cuánto consume. Instagram puede convertirse en escaparate y YouTube en una prueba de manejo virtual.
Los consumidores jóvenes utilizan las plataformas digitales de manera particularmente intensa para investigar y descubrir productos. Deloitte encontró que 64% de la Generación Z utiliza redes sociales para investigar productos y 35% para descubrirlos, tasas superiores a las de generaciones mayores.
En el sector automotriz, esto obliga a las marcas a entender que ya no basta con publicar una fotografía impecable del automóvil. Hay que contar una historia.
Y también aceptar que la conversación ya no pertenece exclusivamente a la marca. Los usuarios, creadores, especialistas y comunidades tienen una enorme capacidad para construir –o destruir– la percepción de un modelo.
Personalización: el auto como extensión de quien lo conduce
La última pieza de esta transformación es la personalización. La Generación Z creció acostumbrada a elegir cómo se ve su perfil, qué contenido consume, qué aplicaciones utiliza y qué servicios recibe. Es lógico que esa expectativa llegue también al automóvil.
La personalización puede comenzar con el color, los materiales y los accesorios, pero va mucho más allá: perfiles de conductor, configuraciones digitales, preferencias de navegación, asistentes de voz, entretenimiento y funciones que se adaptan a los hábitos de cada usuario.
Deloitte señala que existe una creciente apertura de los consumidores hacia la personalización mediante inteligencia artificial y las mejoras habilitadas por actualizaciones OTA, capaces de ampliar la utilidad del vehículo con el paso del tiempo.
En otras palabras, el automóvil comienza a parecerse menos a un producto terminado y más a un dispositivo que puede evolucionar.
La nueva batalla no es solamente por vender un auto
La industria automotriz está entrando en una competencia diferente. Ya no se trata únicamente de quién tiene el mejor diseño, el motor más eficiente o la pantalla más grande. La batalla por la Generación Z pasa por quién entiende mejor su forma de comprar, financiar, utilizar y relacionarse con un automóvil.
Y México ofrece una señal interesante. La digitalización avanza, pero el consumidor todavía quiere tocar el producto. EY encontró que 89% de los compradores mexicanos utiliza sitios web, redes sociales y aplicaciones para investigar un vehículo, mientras 67% todavía visita la agencia para verlo físicamente. Es decir, no estamos ante el fin de la agencia, sino ante su transformación.
El comprador puede descubrir el automóvil en redes sociales, compararlo desde su celular, calcular el financiamiento en línea, personalizarlo digitalmente y después acudir a una agencia para manejarlo. La experiencia se volvió híbrida.
Y quizá esa sea la mejor manera de entender a la Generación Z: no quiere necesariamente menos automóvil, quiere opciones, información clara, tecnología que tenga sentido, flexibilidad financiera y una experiencia que se adapte a su vida.
Para las automotrices, el desafío apenas comienza ya que conquistar a esta generación no será cuestión de hablarle como joven, sino de entenderla como consumidor. Y esa diferencia puede terminar definiendo cuáles serán las marcas que logren construir lealtad en los próximos años.
Ford lanza el Fathom, un eléctrico que apuesta por entender al conductor antes que las especificaciones técnicas, con espacio y tecnología para la vida diaria.
Más que un nombre, Fathom representa una nueva filosofía para entender la movilidad eléctrica
En la industria automotriz es común que un nuevo modelo llegue acompañado de cifras de autonomía, potencia o aceleración. Ford decidió recorrer un camino distinto. Antes de hablar de baterías o pantallas, quiso responder una pregunta mucho más sencilla: ¿quién será la persona que conducirá este vehículo todos los días?
Esa reflexión dio origen al Ford Fathom, el primer modelo desarrollado sobre la nueva Plataforma Universal de Vehículos Eléctricos de la marca. Un vehículo eléctrico mediano pensado para quienes buscan una movilidad práctica, conectada y accesible, pero también para quienes esperan que su automóvil entienda el ritmo de su vida.
Un eléctrico diseñado alrededor de las personas
Ford explica que el proyecto nació tras años de estudiar los hábitos, desafíos y aspiraciones de un nuevo perfil de conductor. Ya no se trata únicamente del comprador tradicional de un automóvil, sino de usuarios que buscan tecnología útil, flexibilidad y soluciones para el día a día.
Por ello, el Fathom competirá en el segmento de los vehículos eléctricos asequibles ofreciendo una combinación difícil de ignorar: espacio interior superior al de muchas SUV medianas, capacidad para cinco pasajeros, una pantalla táctil de alta resolución, llave digital, energía bidireccional y soluciones inteligentes de carga como un amplio frunk y una caja trasera que incrementan la versatilidad del vehículo.
La idea es que el mismo automóvil acompañe al conductor durante la jornada laboral y, horas más tarde, sea el aliado perfecto para una escapada de fin de semana.
¿Por qué Fathom?
Detrás del nombre también existe una historia. Ford rompió con la tradición de utilizar códigos alfanuméricos o denominaciones técnicas para construir una identidad mucho más cercana. El proceso tomó nueve meses y pasó por cientos de propuestas antes de llegar al nombre definitivo.
La palabra «Fathom» tiene una riqueza poco común. Originalmente hacía referencia a la distancia entre los brazos extendidos de una persona, aproximadamente 1.8 metros. Posteriormente fue utilizada por los marineros para medir la profundidad del mar y, con el paso del tiempo, adquirió un significado mucho más abstracto: comprender algo profundamente.
Ese concepto encajó perfectamente con la esencia del proyecto. Más que medir distancias, Ford buscaba comprender al conductor antes de diseñar el vehículo.
Un nombre que sobrevivió a cientos de opciones
Curiosamente, el nombre surgió de forma independiente entre dos redactores de Ford. Sin embargo, todavía debía superar un largo proceso de selección.
Durante meses, ingenieros, diseñadores y especialistas revisaron cientos de alternativas. En cada reunión la lista se hacía más pequeña hasta que Fathom comenzó a destacar una y otra vez, tanto en las votaciones internas como en los grupos de enfoque.
No fue casualidad. El nombre transmitía exactamente lo que el vehículo quería comunicar: profundidad, inteligencia y cercanía con las personas.
Un nuevo capítulo para Ford
Más allá de sus especificaciones, el Ford Fathom representa una declaración de intenciones. La marca busca demostrar que la siguiente generación de vehículos eléctricos no solo debe ser eficiente o tecnológica, sino también capaz de conectar emocionalmente con quienes la conducirán.
En un mercado donde la electrificación avanza a gran velocidad, Ford apuesta por recordar que detrás de cada innovación siempre hay una persona. Y, quizá, ese sea el verdadero significado de Fathom.
Geely Auto Group alcanzó un récord histórico al vender 106 mil 663 vehículos fuera de China durante julio, consolidando cinco meses consecutivos de crecimiento.
Ventas globales y crecimiento en nuevas energías
En total, las ventas globales del grupo sumaron 250 mil 161 unidades en julio, lo que representa un crecimiento anual del 5%. El impulso principal provino de su portafolio de vehículos de nuevas energías, que registró 160,165 unidades vendidas, un aumento del 23% respecto al año anterior.
Las marcas Geely, Lynk & Co y Zeekr contribuyeron significativamente a estos resultados. Geely vendió 197,942 vehículos, Lynk & Co alcanzó 16,382 unidades y Zeekr reportó 35,837 unidades comercializadas.
Exportaciones y desempeño internacional
Las exportaciones del grupo crecieron un 202% en comparación con julio de 2025, con 62,604 vehículos de nuevas energías enviados al extranjero, lo que representa un incremento anual del 616% y el 59% del volumen total exportado.
El modelo Geely EX2 destacó como el vehículo eléctrico más vendido en Tailandia, segundo en Brasil y también el segundo BEV más vendido en México.
Geely EX2 es uno de los modelos más vendidos
Innovación y futuro tecnológico
Geely Auto Group anunció la creación del «2030 Lab», un centro de investigación dedicado a tecnologías clave para su estrategia de movilidad inteligente. Este laboratorio impulsará avances en acústica, óptica, seguridad vehicular, semiconductores, inteligencia artificial y ciencia de datos, entre otros campos.
Además, la empresa ampliará su estrategia de electrificación incorporando tecnologías híbridas HEV y desarrollando una nueva generación de tecnología híbrida de metanol, que permitirá mezclar metanol y gasolina en un mismo tanque. Esta innovación estará disponible pronto en dos nuevos modelos.
Presencia en eventos internacionales
Geely Auto Group participará en el Salón del Automóvil de París con sus tres marcas, donde mostrará su portafolio global, avances tecnológicos y su estrategia de expansión internacional.
Las ventas de autos eléctricos e híbridos crecieron 44% en México en 2026. Aprende a elegir la tecnología correcta y proteger tu inversión con estos consejos clave.
Comprar un auto es la segunda decisión financiera más importante de una familia mexicana, y el tablero acaba de cambiar. Las ventas de vehículos eléctricos e híbridos crecieron 44% en el primer semestre de 2026, con más de 95 mil unidades comercializadas, y ya representan más del 12% del mercado: uno de cada ocho autos nuevos vendidos en México incorpora tecnología electrificada. La pregunta ya no es si comprará uno, sino cuándo, y cómo hacerlo sin equivocar la inversión.
Primero, elija la tecnología correcta. Si no puede cargar en casa, un híbrido convencional; si tiene enchufe y su rutina es urbana, un enchufable o un eléctrico puro. Comprar la tecnología equivocada es el error financiero número uno.
Segundo, haga las cuentas completas. Según los analistas, un usuario de electrificado ahorra entre 35 mil y 55 mil pesos al año en combustible y mantenimiento frente a un auto tradicional. Sume exención de verificación y, en varios estados, beneficios de tenencia. Pero reste el cargador doméstico (15 a 35 mil pesos de instalación), nunca conecte a su registro de casa, ponga otra toma a CFE especificada como de cargador de auto. Si no su tarifa caerá en un nivel de consumo alto.
Tercero, proteja el valor de su dinero. Exija por escrito la garantía de batería –el estándar es 8 años o 160 mil kilómetros–, verifique cuántos centros de servicio tiene la marca en México y, en seminuevos, pida el reporte de salud de batería como pediría facturas.
Cuarto, sea realista con la autonomía. Reste por lo menos un 15% a la cifra del catálogo – igual que los de gasolina, pues los números oficiales son de condiciones estándar y no exactamente de cómo usa el vehículo usted– y revise la infraestructura de sus rutas frecuentes. La buena noticia: la red de carga pública creció 24.6% anual al primer trimestre de 2026, superando los 4,300 puntos de conexión. Pero no compre un enchufable sino tiene cargador de casa, los externos son solo para algunas ocasiones.
¿Y quienes ya dieron el paso? Las encuestas son contundentes: el 95% de los usuarios de eléctricos e híbridos conectables se declara satisfecho con su compra, y nueve de cada diez volverían a elegir una tecnología electrificada –una tendencia que también confirman los estudios de firmas especializadas como Goldfarb Consultants.
La conclusión para su bolsillo es simple: tarde o temprano, usted estará frente a esta decisión. Cuando llegue el momento, no será un salto al vacío: será una inversión que la mayoría de quienes ya la hicieron volverían a hacer. Infórmese, haga números y llegue preparado. Su cartera se lo agradecerá. Consejo final: ponga un cargador de casa, le cambiará la vida.
Ford Topaz revolucionó la gama media en los 80 con tracción delantera, eficiencia y diseño distintivo, convirtiéndose en un éxito hasta su retiro en 1994.
Ford en la década de los ochenta ya no la tenía tan fácil. Ante la demanda creciente de vehículos más amigables con el medio ambiente, un mejor desempeño de combustible y sedanes del segmento medio; la marca nos trajo Ford Topaz.
Sin embargo, la historia de este icónico vehículo, sobre todo en nuestro país, empieza justo en la revolución casi total de un fabricante que deseaba insertarse en el espacio ultra competitivo de los sedanes de tracción delantera. ¿Cómo sería su plan de acción ante semejante reto?
La lucha en el mercado internacional
Como hemos platicado antes la década de los ochenta representó una revolución total en el mundo automotriz, no solo para Ford Topaz sino para el resto de las marcas.
En Topaz todo estaba regido por dos factores principales: la necesidad de un coche con un buen desempeño de combustible y además que participara en el altamente demandado segmento de sedanes de gama media con cabinas bien equipadas.
Ford Topaz 1984
Aunque Ford contaba con Fairmont y Maverick, ambos eran de tracción trasera y muy pesados. Y con la entrada a la gama alta de la marca hasta Crown Victoria y el LTD con una separación de precios brutal, se hacía evidente la necesidad de un vehículo de gama media con tracción delantera para el gigante azul.
Basado en otro grande
Sin embargo, antes de que llegáramos a Ford Topaz, la marca introdujo un vehículo clave: el Escort. A pesar de que los primeros pasos hacia la tracción delantera iniciaron en Europa con el Fiesta en los 70, Escort trajo una plataforma moderna compacta de las cuales muchos modelos más adelante se basarían.
A final de cuentas, la moda de la tracción delantera en sedanes de gama media estaba al tope. Por supuesto, gran parte de la razón era la gran ventaja de ahorrar costos al fabricante utilizando este tipo de construcción. Después de todo precios más bajos era una buena manera de competir.
Con la introducción de Ford Escort al mercado como un vehículo de gama de entrada, fue esta la oportunidad perfecta de introducir un modelo con tracción delantera y que estuviera colocado justo a la mitad en precio y capacidades: el Topaz.
Parte trasera de Ford Topaz 1985
Ficha Técnica Ford Topaz
Años de fabricación: 1983-1994
Motor: 4 cilindros en línea
Potencia: 84 HP
Velocidad máxima: 160 kilómetros por hora
Transmisión manual de 4 o 5 velocidades
Consumo medio de gasolina: 11 kilómetros por litro
Ford Topaz surge en 1983 en Estados Unidos conocido bajo el nombre Ford Tempo. Sin embargo la denominación Topaz sí existía bajo la insignia Mercury, ésta más asociada al lujo dentro de los vehículos Ford pero que en México no tendría presencia hasta unos años después.
Así, tras 450 horas de pruebas en el túnel de viento y 950 cambios en diseño, la marca ya contaba con un vehículo intencionado como producto estrella.https://www.youtube.com/embed/5_zuY1qwp_k?si=diJHNL3IYdGCpDxp
El fabricante lanzó en dos carrocerías Topaz: de dos o cuatro puertas pero con idénticas dimensiones que se traducían en una longitud un poco menor a los 4.5 metros. Es decir, la extensión perfecta para el mercado tan peleado del sedán de tamaño medio.
Características de la primera generación
Ford Topaz en su primera generación (1984-1987) contó con motores 4 cilindros con la eficiencia en combustible siempre como prioridad. Con sus 2.3 litros y potencia de 84 caballos, además de sus opciones manuales contaba con una transmisión automática de 3 relaciones típica de la época.
Para los Estados Unidos se consideró desde antes adoptar una opción de 2 litros diesel debido a la hipótesis global de una posible explosión en popularidad de este motor sobre, todo en autos estilo grand tour. Pero al reducir los caballos a solo 52, esta versión no fue precisamente popular.
Publicidad Ford Tempo de los interiores 1984
En estética, Topaz se caracterizaba por una línea discreta en su frontal junto con su parrilla clásica de tres láminas horizontales. Todo esto combinado con una parte trasera con calaveras de gran tamaño le daban al vehículo una silueta que lo distinguía del resto de los sedanes. Un diseño muy particular que sin duda no era para todos.
Finalmente, en cuanto al interior, Topaz contaba con un amplio espacio tanto para conductor como pasajero y buenos acabados para dar mejores sensaciones al manejo. Su único detrimento fue la cajuela que no llegaba a los 400 litros y se quedaba corta respecto a otros automóviles del segmento.
La segunda generación (1988-1994)
Ford Topaz recibió un rediseño total en 1988 para alinear el estilo de Ford con Taurus y Sable. La parrilla con acentos cromados así como faros rectangulares y un diseño aerodinámico para muchos le daba una apariencia mucho más premium. Además del exterior, toda la cuestión de la cabina fue rediseñada totalmente también.
Ford Topaz 1988
Pero el cambio más notable de esta generación respecto a la pasada fue la inserción de un motor V6 a la oferta de hasta 3.0 litros Vulcan en las versiones más equipadas. Inclusive llegamos a hablar de una transmisión AWD para apostar a un sentimiento más deportivo.
Particularmente esta generación en México se consideró muy especial porque no sólo continuó su carrera comercial con éxito sino que trajo también el queridísimo Ford Ghia. Este coche era la alternativa de súper lujo de la marca en nuestro país también con un motor V6 y la carrocería del Mercury Topaz norteamericano.
Ford Topaz 1989
El fin de este vehículo llegaría en 1994 con la introducción de Ford Contour y Mercury Mystique como sus reemplazos oficiales. Eran productos del nuevo planteamiento de Ford de “automóviles globales” que también contribuirían a la producción de su coche global insignia: el Ford Mondeo.
Así, a pesar de la innovación y considerarse como un éxito de ventas, sobre todo en el continente americano, Ford Topaz abandonaría la escena y no veríamos un coche análogo en sus características hasta Ford Fusion mucho después.
Kia lanza en México su SUV eléctrico EV3 con hasta 605 km de autonomía y fabricación nacional en Pesquería, Nuevo León. Entregas comienzan hoy mismo.
Kia ya tiene listo el EV3, el SUV compacto totalmente eléctrico, para el mercado mexicano y las entregas de las primeras unidades comienzan… ¡hoy mismo!
Al subirnos, la aceleración es el primer golpe de sorpresa: El torque instantáneo del motor eléctrico entrega empuje inmediato desde el arranque, sin el retardo de un motor de combustión. El sistema de regeneración de frenado destaca por su calibración ya que se siente natural, permite manejo a un solo pedal en ciudad y ayuda a estirar la autonomía real sin sacrificar suavidad. Llega en dos versiones: EX de autonomía estándar, con batería de 54 kWh y hasta 436 kilómetros de autonomía y SXL de rango extendido, con batería de 81 kWh y hasta 605 kilómetros bajo ciclo WLTP. El precio oficial de la versión SXL es de $767,700 pesos; el de la EX, versión de entrada, aún no se anuncia.
Kia EV3
Interior: minimalismo con carácter
El habitáculo apuesta por líneas limpias y una arquitectura minimalista que no se siente vacía, sino intencional. Kia incorpora materiales reciclados en tapicería y paneles, una decisión que suma al discurso de sostenibilidad de la marca sin restar en percepción de calidad. La pantalla panorámica segmentada de casi 30 pulgadas y el sistema de audio Harman Kardon hacen del infoentretenimiento uno de los puntos más sobresalientes con una interfaz fluida, buena capacidad de personalización y la nueva capa de conectividad Kia Connect, con actualizaciones inalámbricas, ingreso con Digital Key 2.0 y la app Kia One.
El interior posee materiales materiales reciclados y pantalla panorámica de casi 30 pulgadas
En el exterior, se percibe la filosofía «Opposites United», lo que se traduce en una carrocería que mezcla trazos geométricos con superficies fluidas, la evolución de la parrilla Tiger Face y luces DRL tipo Star Map, además de manijas integradas a la carrocería que ayudan a la aerodinámica, otorgan esa imagen moderna. Es, sin duda, uno de los diseños más logrados del segmento eléctrico compacto. Multipremiado en diseño, hace el master en crossovers del segmento.
Hecho en México
Sí, la nota de la década, Pesquería en Nuevo León, se convierte en la primera planta fuera de Corea del Sur en producir el EV3, dentro de una inversión de 649 millones de dólares que Kia ejercerá entre 2026 y 2028, de los cuales más de 260 millones se destinan directamente a este modelo. El proyecto generará 500 empleos directos en 2026 y hasta mil 500 hacia 2030.
La Tiger Face evoluciona con luces DRL Star Map uno de los diseños más logrados del segmento
Si se sigue preguntando por qué elegir un Kia eléctrico, manéjelo, porque la aceleración contundente, regeneración bien calibrada y un interior que combina diseño minimalista con materiales sustentables. A eso se suma una de las autonomías más alta de su segmento, tecnología de punta y –ahora– el respaldo de ser fabricado en casa. Como consejo, siempre le diré que ponga un cargador en domicilio, si no, no lo compre, resulta que el EV3 incluye el cargador, la instalación y la gestión con la Comisión Federal de Electricidad o CFE, un combo ganador … difícil decirle que no.
Kia invierte 649 millones de dólares en México para producir su primer vehículo eléctrico fuera de Corea. La industria automotriz mexicana crece con inversiones de Audi, BMW y más
Mientras el ruido arancelario domina los titulares, los hechos cuentan otra historia: las armadoras globales siguen firmando cheques multimillonarios con destino a México. Y esta semana, el que firmó fue coreano.
Kia anunció el pasado 29 de julio una inversión de 649 millones de dólares en su planta de Pesquería, Nuevo León, para producir el EV3, el primer vehículo eléctrico de la marca fabricado fuera de Corea del Sur. La línea oficialmente arranca mañana 4 de agosto. Léalo de nuevo: el primer eléctrico global de Kia hecho en otro país será hecho en México e inicia en 24 horas su producción.
El anuncio corona una década extraordinaria. Cuando el Grupo Hyundai eligió a Pesquería en 2014 para su primera inversión en el país –3 mil millones de dólares junto con su clúster de proveedores, de los cuales mil millones puso directamente la armadora–, aquel municipio tenía 20 mil habitantes y ninguna tradición automotriz. Hoy supera los 140 mil, alberga la primera planta de producción automotriz completa de Nuevo León, exporta a más de 190 países, ha rebasado los dos millones de vehículos producidos y ha contribuido a generar más de 80 mil empleos directos e indirectos. Pocas inversiones extranjeras en la historia económica reciente de México han transformado tanto, y tan rápido, un territorio.
Audi, BMW y Kia refuerzan la confianza en México
Y Kia no está sola. Los alemanes premium construyeron aquí sus propias catedrales industriales: Audi levantó en San José Chiapa, Puebla, su primera planta en América con 1,300 millones de dólares, y en 2024 le sumó mil millones de euros para electromovilidad. BMW invirtió más de mil millones de dólares en San Luis Potosí y añadió 800 millones de euros para fabricar, desde 2027, los eléctricos de su Neue Klasse y baterías de alto voltaje: será una de las cuatro plantas del mundo –junto con Múnich, Debrecen y Shenyang– con esa encomienda. Súmense las apuestas históricas de Nissan en Aguascalientes, Honda en Celaya y Mazda en Salamanca, y el saldo de dos décadas supera cómodamente los 11 mil millones de dólares tan solo en estos proyectos. Más claro, las grandes que llevan décadas y décadas de Ford, General Motors y Stellantis.
La lectura económica es contundente: la segunda ola de inversión ya no es de gasolina, es eléctrica y México está en ella –Audi, BMW, Jeep, General Motors, Ford y Kia hacen sus 100% eléctricos aquí–. Las armadoras no colocan capital a 30 años en países en los que no confían; lo colocan donde hay talento, proveeduría, logística y un mercado norteamericano o de exportación a la puerta.
Pesquería es la metáfora perfecta. Donde hace diez años había llano, hoy hay robots, acero y, a partir de este lunes que usted lee estas líneas, muy pronto un eléctrico con etiqueta inconfundible: Hecho en México. La confianza, cuando es de miles de millones de dólares, no miente. Ahora el reto es que las grandes automotrices estudien el caso de las inversiones en México y cómo logran ser rentables en un entorno arancelario como el de hoy y el que se espera, y ver a México con dos océanos y no solo con una frontera al norte.
La tendencia en electrificación continúa y ahora llega a un segmento de moda, el de los SUV. Chevrolet Captiva es el primer SUV híbrido enchufable de la marca en el país. Otro de los modelos que ha sorprendido es Geely EX EM-i el cual fortalece el portafolio de la marca con gran equipamiento. Recientemente MG presentó su modelo HS PHEV. A esta competencia se agregan modelos como BYD Song Plus DM-i proveniente de China, lo que da cuenta de que buscarán colocarse como pioneros en este segmento.
Geely EX5 EM-i 2026
Geely EX5 EM i 2026
Destaca por su sistema híbrido enchufable que combina un motor a gasolina de 1.5 litros y 98 HP con un motor eléctrico de última generación que entrega 214 HP. En conjunto, el sistema alcanza una potencia total de 259 HP, ofreciendo un equilibrio ideal entre rendimiento y eficiencia.
Este SUV ofrece una autonomía 100% eléctrica de hasta 105 kilómetros, perfecta para trayectos urbanos sin emisiones, y una autonomía total superior a los mil kilómetros, ideal para viajes largos sin interrupciones.
El diseño exterior del EX5 EM-i 2026 se caracteriza por líneas aerodinámicas, faros LED, techo panorámico y cajuela eléctrica. En el interior, el confort y la tecnología se fusionan en un ambiente envolvente con pantalla central HD de 15.4 pulgadas, panel de instrumentos LCD de 10.2 pulgadas, sistema de sonido Flyme Sound con 16 bocinas, iluminación ambiental multicolor y Head-Up Display.
Su rendimiento es de 55 kilómetros por litro, en tanto que con un tanque completo y batería llena puede recorrer mil kilómetros.
Sus precios, GL $529,990 pesos y GF $599,990 pesos.
Chevrolet Captiva PHEV
Captiva PHEV
Combina dos motores: uno eléctrico de 150 kW (201 hp) y otro a gasolina de 78 kW (105 hp). Juntos ofrecen un desempeño ágil y una autonomía impresionante de hasta 1,075 km según la EPA.
Su sistema inteligente selecciona el modo de manejo ideal –ECO, ECO+, Normal o Deportivo– según el terreno, lo que garantiza eficiencia en ciudad y potencia en carretera, nosotros tuvimos oportunidad de probarla en modo Deportivo que nos dio gran estabilidad y emoción en el trayecto. La batería de 20.5 kWh se recarga fácilmente desde casa, en los 48 distribuidores EV de GM, o en más de 1,100 puntos Vemo y Evergo del país. Con carga rápida, pasa de 20 a 100% en solo 38 minutos.
Precios: LT $577,500 pesos y Premier en $608,000 pesos
JAC 6 PHEV
A diferencia de otras marcas, JAC mantiene su estrategia de ensamble en México, la cual le ha otorgado excelentes resultados. Ahora ingresa al segmento con su tecnología denominada Dual e-Drive, es decir sus modelos híbridos enchufables.
JAC 6 PHEV combina un motor de combustión de 1.5 litros que desarrolla 109 caballos de potencia en conjunto con un motor eléctrico de 201 HP; en conjunto el tren motriz desarrolla 310 HP.
Ambos motores son administrados por una transmisión DHT que permite una entrega de potencia suave y silenciosa.
Integra una batería NMC de 21.68 kWh con refrigeración líquida, capaz de cargarse del 30% al 80% en solo 26 minutos con carga rápida DC, o en 3.5 horas vía AC. Con esta configuración el SUV puede alcanzar una autonomía de 1,150 kilómetros, de los cuales 120 pueden ser en modo completamente eléctrico.
JAC 6 PHEV llega con un alto nivel de tecnología en seguridad como es Control Crucero Adaptativo (ACC), Freno Autónomo de Emergencia (AEB), Advertencia de Cambio y Mantenimiento de Carril (LDW/LKA), Alerta de Colisión Frontal y Trasera (FCW/RCW), Monitoreo de Punto Ciego (BSD), Tráfico Cruzado Trasero (RCTA), entre otros.
JAC 6 PHEV tiene un precio de $569,000 pesos.
MG HS PHEV
MG HS PHEV
Combina potencia, eficiencia y tecnología de vanguardia; con una configuración de un motor de combustión turbo, sumado a dos motores eléctrico para en conjunto desarrollar 274 HP. A ello se suma un banco de baterías de 21 kWh. La propuesta técnica se complementa con una transmisión Duo Drive híbrida con simulación de 10 cambios.
MG HS PHEV tiene una autonomía eléctrica es de 119 kilómetros y más de mil 200 km en modo combinado.
En materia de seguridad, posee el sistema MG Pilot con hasta 11 asistencias avanzadas; 6 bolsas de aire; estructura reforzada con 70% acero termoformado de alta resistencia, cámara 360 grados HD y sensores traseros. En el interior destaca su pantalla dual HD táctil de 24.6” + clúster digital de 12.3”, conectividad con Apple CarPlay y Android Auto. Cuatro modos de manejo: Eco, Normal, Deportivo y Personalizado
El nuevo SUV de MG está disponible en dos versiones: Excite en $619,900 pesos y Trophy en $699,900 pesos.
BYD Song Pro DM i
BYD Song Pro DM i
La firma china posee en su portafolio de productos el SUV Song Pro DM-i. integra un motor 1.5 litros naturalmente aspirado, sumado a un motor eléctrico, para en conjunto desarrollar 220 caballos de potencia.
Acompañado por la reconocida batería Blade de BYD, con una capacidad de 12.9 kWh. Gracias a esta configuración, el vehículo ofrece una autonomía eléctrica de hasta 71 kilómetros, ideal para recorridos urbanos diarios sin necesidad de consumir gasolina. En modo combinado, puede alcanzar hasta 1001 kilómetros de autonomía, lo que lo convierte en una alternativa versátil para trayectos largos.
Song Pro DM-i presume un consumo de 22.7 km/L cuando la batería se encuentra en bajo nivel de carga, lo que garantiza un ahorro significativo frente a modelos tradicionales.