Máximo goleador histórico de los Mundiales de futbol con 22 tantos y Bota de Oro con 10 goles de la Copa Mundial de la FIFA 2026 celebrada en México, Estados Unidos y Canadá. Mbappé sigue rompiendo récords. En 2026 celebra diez años de su primer gol como futbolista profesional. Y aquí tenemos el nuevo Hublot Big Bang Reloaded Kylian Mbappe: “Trust Yourself”, el lema del campeón francés, que también aparece grabado en la pieza.
Hublot Big Bang Reloaded Kylian Mbappe
Hublot Big Bang Reloaded Kylian Mbappe es una edición limitada de 200 relojes. Fabricado en cerámica blanca pulida de 44 mm y oro King Gold de 18 K,simboliza la mentalidad de Mbappé: intrépido, decidido y siempre un paso por delante. Su lema “Trust Yourself” está grabado en las 6 h en el bisel. Mbappé es embajador de Hublot desde 2018 y participa en el diseño de su pieza.
“Colaborar con Hublot en la creación de este reloj me ha brindado la oportunidad de reflexionar sobre mi trayectoria, cada partido, cada gol, cada momento importante. Lo que lo hace aún más especial es haberlo desarrollado junto a un socio que ha creído en mí desde 2018. Es más que un reloj. Transmite un mensaje que aplico en mi vida: confía en ti mismo, aprovecha las oportunidades y crea tu propio camino. El número 10 es mi número de la suerte, mi identidad en el campo”,explica Kylian Mbappé, embajador de Hublot.
Trust Yourself
“El blanco y el oro simbolizan la pureza y la ambición. Y con el grabado «Trust Yourself» (Confía en ti mismo) en las 6 h, esta pieza es un recordatorio de cómo siempre he jugado, con confianza, libertad y pasión. Se trata de perseguir sueños, superar límites e inspirar a la próxima generación a creer en sí misma y perseguir el éxito con el corazón. Ese es el poder de los sueños. Eso es lo que me impulsa”, asegura el jugador francés del Real Madrid.
La esfera es esqueletizada y luce un chapado en rutenio antracita mate con detalles en blanco. Un cronógrafo UNICO de diseño contemporáneo con un toque deportivo, técnico y elegante. En el fondo, gracias al cristal de zafiro, se revela el calibre de desarrollo interno Unico HUB1280, un cronógrafo flyback con rueda de columnas en la esfera, dotado de una reserva de marcha de 72 horas. Un movimiento con la masa oscilante en King Gold de 22 k con satinado circular.
Hublot Big Bang Reloaded Kylian Mbappé
Hublot Big Bang Reloaded Kylian Mbappe viste dos correas intercambiables One Click: una correa de tejido con Velcro® de color King Gold y una correa de caucho blanco y negro con líneas y el logotipo KM grabado de forma discreta en el interior de la correa.
Kylian Mbappé
“En una sola jugada, Kylian puede cambiar el rumbo de un partido. Encarna la aceleración explosiva, la precisión en la toma de decisiones y el coraje para asumir la responsabilidad cuando más importa. Campeón del mundo a los 19 años. Goleador en dos finales de la Copa Mundial. Autor de un triplete en el mayor escenario del fútbol. Sus goles son declaraciones de fe bajo la máxima presión”, comenta Julien Tornare, CEO de Hublot. “A través de nuestra asociación desde 2018 y con este primer reloj desarrollado junto a él, plasmamos su filosofía: «Trust Yourself». Son palabras que hablan a toda una generación, a quienes aceptan el desafío y se atreven a dar un paso adelante e intentarlo”.
La fase lunar no debe faltar en ninguna colección porque es la complicación que trasciende la utilidad: no decimos que simplemente mide el tiempo del hombre, sino el del cosmos.
Ninguna complicación despierta tanta poesía como la fase lunar. Presente en relojes de bolsillo desde el siglo XVI, cuando la agricultura y la navegación dependían del calendario lunar, dio el salto a la muñeca en los años veinte: Patek Philippe marcó el camino en 1925 con el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo y fase lunar, y consagró la fórmula con la referencia 1518 de 1941, el primer cronógrafo con calendario perpetuo producido en serie. Rolex firmó sus propias leyendas lunares con las referencias 8171 “Padellone” y 6062 a finales de los cuarenta.
Patek Philippe Ref 7340 Perpetual Calendar dos versiones bellamente complicadas
¿Cómo funciona? El secreto está en un disco que porta dos lunas y lleva 59 dientes en su perímetro. Cada medianoche, un dedo del mecanismo de calendario lo hace avanzar un diente. ¿Por qué 59? Porque el ciclo sinódico de la Luna —de luna nueva a luna nueva— dura 29.5 días, y 59 es exactamente dos ciclos: cuando la primera luna termina su recorrido por la ventanilla, la segunda entra en escena. Por eso los discos clásicos llevan dos lunas.
El enigma de los 28 y los 31. Aquí se resuelve la aparente contradicción: la rueda de fecha del calendario marca hasta 31 días, pero el disco lunar no depende de ella. Ambos reciben el mismo impulso diario, aunque cada uno gira sobre su propio tren de engranajes: el de la fecha completa su vuelta en un mes civil, mientras que el lunar avanza a razón de un diente por día sobre sus 59 posiciones. Son dos calendarios paralelos bajo la misma carátula.
Eso sí, el ciclo real dura 29 días, 12 horas y 44 minutos, así que la aproximación de 29.5 acumula un día de error cada dos años y medio. Las fases lunares astronómicas lo corrigen con ruedas de mayor dentado —como los 135 dientes que logran precisión de 122.6 años— e incluso existen mecanismos con desviación de un día en dos millones de años, el récord de Andreas Strehler.
El arte del disco. Las mejores técnicas para crear la luna (o las dos lunas) son un capítulo de métiers d’art: esmalte grand feu sobre discos azul profundo, lacado a múltiples capas, cristal de aventurina que simula el firmamento estrellado, oro grabado con láser para lunas fotorrealistas con cráteres, nácar, guilloché y hasta meteorito auténtico, como el disco lunar del Rolex Cellini Moonphase.
Cómo ajustarla. Primero se localiza el corrector (o la posición correspondiente de la corona). Se presiona hasta que la luna llena quede perfectamente centrada en la ventanilla. Luego se consulta un calendario lunar, se cuentan los días transcurridos desde la última luna llena y se presiona el corrector esa cantidad de veces. Regla de oro para los relojes que regularmente la muestran: nunca manipularla entre las nueve de la noche y las tres de la madrugada, cuando el calendario está engranado.
Las lunas de 2026. El año pertenece al A. Lange & Söhne Lange 1 Calendario Perpetuo “Lume”, presentado en Watches & Wonders: su fase lunar inclinada, precisa a 122.6 años, gira sobre un cielo luminiscente que rota cada 24 horas. Algunos otros importantes son el poético Van Cleef & Arpels Midnight Jour Nuit Phase de Lune y el nuevo Oris Artelier Complication.
Conclusión. La fase lunar no debe faltar en ninguna colección de alta relojería porque es la complicación que trasciende la utilidad: no decimos que simplemente mide el tiempo del hombre, sino el del cosmos. Es astronomía, arte y mecánica en dos centímetros de carátula: la prueba de que un reloj puede ser, literalmente, un pedazo de cielo.
BR-03 GMT Green Lum es una de las piezas más elegantes que ha lanzado la firma de Carlos Rosillo y Bruno Belamich recientemente. Bell & Ross ha rediseñado su BR-03 GMT con una esfera verde que destaca por su estética degradada vertical, que termina en una tonalidad negra muy equilibrada. Un juego sutil de color que combina a la perfección con las propiedades luminiscentes de la pieza. Bell & Ross BR-03 GMT Green Lum: viaje preciso al punto de destino.
BR-03 GMT Green Lum
La inspiración es la evocación de un cielo nocturno iluminado por el resplandor boreal. Este Bell & Ross BR-03 GMT Green ofrece una legibilidad máxima en cualquier circunstancia. La luminiscencia es realmente su poder oculto. Destaca por un tono verde intenso. Sus números, los índices y las manecillas están recubiertos de Super-LumiNova® C3 de color verde pálido, mientras que la escala de 24 horas del bisel giratorio (bidireccional) es también fotoluminiscente.
Bell & Ross BR-03
La esfera del nuevo Green Lum adopta las agujas inspiradas en la aviación del emblemático BR-03 Auto para las indicaciones de horas y minutos, mientras que el segundero negro presenta en su extremo una cruz con forma de ala de avión, otro rasgo distintivo de la identidad de Bell & Ross. La pieza emplea el calibre BR-CAL.303 automático con una reserva de marcha de 54 horas.
BR-03 GMT Green Lum cuenta con una caja de acero de 42 mm, hermética a 100 metros, y bisel de cerámica. Puede usarse con correa de caucho o de tela sintética ultrarresistente negra. Con lectura del segundo huso horario, destaca la aguja GMT con mayor punta triangular, y de ajuste rápido, independiente de las agujas de las horas y segundos. Dos zonas horarias simultáneas y diferentes bien marcadas para simplificar la legibilidad. BR-03 GMT Green Lum es una edición limitada de 500 piezas.
Todo comenzó junto a un arroyo. El 1 de junio de 1904, los relojeros Paul Cattin y Georges Christian compraron la fábrica cerrada de Lohner & Co en Hölstein, un pueblo del cantón de Basilea-Campiña, y bautizaron su empresa con el nombre del riachuelo vecino: Oris. Con 67 empleados iniciales, para 1911 ya eran el mayor empleador del pueblo con más de 300 trabajadores, construyendo incluso casas para su gente.
Pero el 12 de marzo de 1934, el gobierno suizo promulgó el “Uhrenstatut” o Estatuto Relojero: una ley de emergencia que, con el motivo de proteger a la industria, prohibía introducir nuevas tecnologías sin permiso oficial. Para Oris fue una condena. Sus competidores habían adoptado el preciso escape de áncora suizo antes de la ley; Oris quedó legalmente congelada en el escape de espigas tipo Roskopf, considerado de menor categoría. Había cuestiones ilógicas para nuestra época, como que quien fabricaba cajas de acero no podía hacerlas de oro sin autorización estatal.
En 1956, el director general Oscar Herzog contrató a un joven jurista con una única misión: derribar esa ley. El doctor Rolf Portmann dedicó sus primeros 10 años en la firma exclusivamente a esa batalla. Hizo lobbyen Berna y publicó incontables artículos denunciando la regulación. El punto de quiebre llegó en 1959, cuando logró que una delegación federal encabezada por el doctor Karl Huber, visitara Hölstein y comprobara que Oris podía fabricar prácticamente todos los componentes de un reloj… sin permiso para hacerlo. El informe reconoció el carácter proteccionista del estatuto, que comenzó a desmantelarse desde 1961 hasta la victoria definitiva de 1966.
Ese mismo año nació el símbolo de la libertad recuperada: el calibre automático 645, primer movimiento Oris con escape de áncora suizo, montado en un reloj llamado Star. La transformación fue meteórica: hacia 1969, Oris figuraba entre los 10 mayores fabricantes del mundo, con 800 empleados y 1.2 millones de relojes anuales. Y Portmann repetiría la hazaña: en 1982, ante el plan de cerrar la marca durante la crisis del cuarzo, ejecutó junto a Ulrich W. Herzog, el management buyout que devolvió a Oris su independencia, apostando por la mecánica accesible que la define hasta hoy.
El nuevo Star Edition 2026 honra esa gesta con fidelidad conmovedora: caja tonneau de acero de 35 mm, plexiglás abombado, carátula plateada con índices dobles aplicados y Super-LumiNova, fecha a las 3 h, las leyendas “Star”, “Automatic” y “26 Jewels”, y el escudo de los años sesenta grabado al fondo. Late con el calibre automático 733 y 41 horas de reserva de marcha.
Las tres cosas más sorprendentes de esta historia: primera, que Portmann libró parte de su guerra legal escribiendo artículos de prensa, y se dice que muchos fueron bajo seudónimos; segunda, que la marca era tan querida en sus mercados de exportación que en Etiopía hubo padres que bautizaron a sus hijos “Oris”; y tercera, que el abogado salvó a la casa dos veces —del estatuto y del cierre— y sigue siendo su presidente honorario pasados los 90 años de edad.
La transformación de la última década es dramática. Todavía en 2024 México contaba con apenas unos mil 400 cargadores para 58 mil vehículos electrificados en circulación -41 autos por cargador-, frente a un promedio global de 2.6. Apenas un año después, el panorama cambió por completo: la red de estaciones de carga creció 25.9 por ciento durante 2025 hasta alcanzar 56 mil 726 posiciones, de las cuales 52 mil 666 pertenecen a la red privada (cargadores residenciales, en agencias y corporativos) y 4 mil 60 a la red pública. El impulso continúa en 2026: al cierre de junio, las conexiones públicas y privadas sumaron 60 mil 934 posiciones, un aumento combinado de 55 por ciento frente a las 39 mil 257 del primer semestre de 2025, con la red pública llegando a 4 mil 655 conexiones, un 45 por ciento más.
Cargador de autos eléctricos en México
Aún así, se sigue expandiendo la red y con la venta de híbridos enchufables como los eléctricos, sigue creciendo en oferta y en ventas. El reciente anuncio de KIA con su EV3 donde inclusive incluye la conexión con CFE, además del cargador y 20 metros de instalación, seguramente llevará a muchos competidores a ofrecer lo mismo, creando una demanda cada día mayor y consolidando a la carga privada como la principal y dejando a la pública casi para trayectos de carretera o en centros urbanos para flotillas. Cada día más oferta y a mejor precio de autos enchufables de todas las marcas lleva el reto muy grande, de aquí al final de la década. México deberá invertir en el orden de mil 500 millones de dólares anuales para estaciones de carga públicas, tan solo para llegar a 112 mil cargadores para 2030; aunque estimaciones más ambiciosas hablan de que el país necesitará hasta 291 mil electrolineras en 2030. Algunas expectativas sobre los híbridos enchufables apuntan a que estarán en el orden del 50 por ciento para el 2030. Así que se ve un panorama de inversionistas en este rango.
Si analizamos, el salto es igualmente notable en el mercado.
En 2016 se vendieron apenas 8 mil 265 unidades electrificadas, equivalentes al 0.5 por ciento del mercado; en 2025 se comercializaron 146 mil 724 unidades, un 18 por ciento más que en 2024; la mayor participación histórica con 9.6 por ciento del total de autos ligeros. Enfocándonos en los enchufables puros, en 2025 se vendieron unos 54 mil eléctricos de batería, lo que representa el 3.3 por ciento del mercado y 60 mil híbridos enchufables un 3.8 por ciento. El segmento de los híbridos enchufables casi duplicó sus ventas con un crecimiento del 97 por ciento, mientras los eléctricos crecieron 26 por ciento. La tendencia se mantiene, en el primer semestre de 2026 se vendieron 22 mil 236 eléctricos puros y 31 mil 63 híbridos enchufables, con las marcas chinas como BYD y Geely, como grandes catalizadoras del fenómeno. En cuanto a dónde se venden más, las cuatro entidades líderes son Ciudad de México con 38 mil 155 unidades, el Estado de México sumó 20 mil 65; Nuevo León llegó a 14 mil 649 y Jalisco logro colocar 11 mil 843 unidades, es decir, los grandes polos urbanos donde se concentra también la infraestructura de recarga.
Kia EV3 nuevo auto eléctrico
Así que los dueños de los enchufables cada día serán más, los que compren este año tienen una red de carga en crecimiento, pero definitivamente no se recomienda comprarlos si no se instala un cargador en su casa o propiedad, se calcula que si no se recorren más de 70 kilómetros en promedio diarios, un enchufable es la mejor opción por economía y costo, si los trayectos en carretera son pocos o inexistentes. Mientras vemos nuevas energías llegar al consumidor, los enchufables serán más comunes y seguramente el primer escalón para uno totalmente eléctrico. ¿Le sigue preocupando el rango de funcionamiento?, Ponga un cargador y le cambiará la vida.
Spring Drive de Grand Seiko: la tecnología que borró la frontera entre la relojería mecánica y la electrónica.
Hay un segundero en el mundo que no salta ni tiembla: se desliza. Flota sobre la carátula con la misma continuidad silenciosa con que la Tierra gira sobre su eje. Es la firma inconfundible del Spring Drive de Grand Seiko, la tecnología que borró la frontera entre la relojería mecánica y la electrónica.
Su historia comenzó en 1977, cuando Yoshikazu Akahane, un joven ingeniero de Suwa Seikosha (hoy Seiko Epson), soñó con un reloj ideal: la energía de un muelle real con la precisión de un reloj electrónico. Le tomó 22 años y más de 600 prototipos. El Spring Drive debutó comercialmente en 1999 y, en 2004, llegó a Grand Seiko con el calibre 9R65, ya con cuerda automática y 72 horas de reserva de marcha.
¿Por qué es diferente a todo? Porque elimina el corazón tradicional del reloj mecánico: no hay áncora ni volante. El muelle real impulsa el tren de engranajes como en cualquier alta relojería, pero la regulación corre a cargo del Tri-Synchro Regulator, que armoniza tres energías —mecánica, eléctrica y electromagnética—.
Una rueda deslizante genera una corriente mínima que alimenta un circuito integrado y un oscilador de cuarzo que vibra a 32,768 Hz; con esa referencia, un freno electromagnético actúa 256 veces por segundo. Sin batería, sin motor, sin colisiones metálicas.
De ahí su exactitud: al no depender de la amplitud variable de un volante ni sufrir por temperatura, posición o golpes, alcanza ±1 segundo por día (±15 segundos al mes), más de 10 veces la precisión de un mecánico convencional, sostenida durante toda la reserva de marcha.
La familia 9R es su hogar: el 9R65 fundacional (que anima al célebre “Snowflake”), el 9R66 y 9R86 con GMT y cronógrafo, los exquisitos 9R01 y 9R02 del Micro Artist Studio, la generación 9RA5 y 9RA2 con cinco días de reserva y ±10 segundos al mes, y la cima absoluta: el calibre U.F.A. 9RB2, presentado en 2025, con una asombrosa precisión de ±20 segundos… al año.
De Japón para el mundo. Grand Seiko nació en 1960 en Shinshu como la búsqueda del reloj perfecto, pero durante medio siglo fue un secreto japonés: solo en 2010 cruzó fronteras y en 2017 se independizó de Seiko como marca autónoma.
Hoy, con boutiques de Nueva York a París y una legión de coleccionistas conquistados por sus carátulas inspiradas en la naturaleza y sus acabados Zaratsu, Grand Seiko se sienta en la mesa de la alta relojería mundial con pleno derecho: el rival oriental que las grandes casas suizas ya no pueden ignorar.
La historia de los relojes de la escudería Ferrari. De un Carrera de oro con el tipo de sangre grabado a un tourbillon de siete cifras: 55 años después, la relojería sigue corriendo con el corazón de Maranello.
Ningún fabricante de autos ha seducido tanto a la relojería como Ferrari, y ya es medio siglo de relojes del Cavallino. Para explicarnos el inicio, tenemos que revisar el pacto que podemos conocer como “Heuer-Enzo”. Corría 1971 y la Scuderia necesitaba cronometraje de precisión para su nuevo circuito de pruebas de Fiorano. Jack Heuer tenía la respuesta: el Centigraph, el primer sistema capaz de medir varios autos simultáneamente a la milésima de segundo.
Pero Enzo Ferrari no estaba dispuesto a pagar los 35,000 francos suizos que costaba. El acuerdo fue tan ingenioso como histórico: Heuer entregaría el sistema de cronometraje, pagaría una cuota a cada piloto y les regalaría un cronógrafo Carrera de oro de 18 quilates —la mítica referencia 1158 CHN, con el nombre y el tipo de sangre del piloto grabados al dorso—, a cambio de que el escudo Heuer luciera al frente de los monoplazas, bajo el parabrisas.
Siempre hay una primera vez…
Esta fue la primera ocasión en que una marca relojera patrocinó a una escudería completa. Los frutos llegaron pronto: con el Centigraph operado por Jean Campiche y Niki Lauda al volante del 312T, Ferrari conquistó los campeonatos de pilotos y constructores de 1975, celebrados por Heuer con el lanzamiento del Monza en 1976. Lauda repetiría título en 1977 y la sociedad se extendió hasta 1979, año en que Jody Scheckter cerró la era dorada con otro doblete mundial.
Tras la salida de Heuer, el Cavallino coqueteó con varias casas: los relojes “Ferrari Formula” bajo el sello de Cartier en los ochenta, la elegante década de Girard-Perregaux “pour Ferrari” (1994–2004), el músculo deportivo de Panerai (2005–2010) y la era Hublot (2011–2021), que dejó piezas extremas como el MP-05 LaFerrari y sus 50 días de reserva de marcha.
Así se llegó al 2021, y el socio relojero oficial de Ferrari es Richard Mille, alianza que ha producido el RM UP-01 Ferrari, que ostentó el récord de reloj mecánico más delgado del mundo, y el RM 43-01 Tourbillon Split-Seconds, desarrollado durante tres años junto al Centro Stile de Ferrari y limitado a 150 piezas con precio de 1.5 millones de dólares.
El acuerdo fue renovado, y para la temporada 2026 de la Fórmula 1 —la nueva era técnica de la categoría, con Charles Leclerc y Lewis Hamilton defendiendo el rojo—, Richard Mille sigue siendo el aliado relojero de la Scuderia, presente tanto en las muñecas de los pilotos como en el patrocinio del equipo.
De un Carrera de oro con el tipo de sangre grabado a un tourbillon de siete cifras: 55 años después, la relojería sigue corriendo con el corazón de Maranello. Porque en Ferrari, hasta el tiempo tiene que ser el más rápido.
Del 2 al 18 de octubre de 2026, se llevará a cabo la séptima edición de las Grandes Exposiciones de Patek Philippe en Italia. Con casi 2,900 m2, será la mayor exposición organizada hasta la fecha por la Manufactura, donde los visitantes podrán descubrir ediciones limitadas, lanzamientos y piezas emblemáticas. Este concepto de entrada gratuita y abierta al público, que inició hace catorce años con la visión de acercar a los visitantes al universo relojero de la Casa, ha reunido en total 165 mil visitantes.
Ahora, será el renovado Palazzo delle Scintille, ahora conocido como CityOval, en CityLife, Milán, el que albergará los 15 espacios temáticos con cerca de 500 relojes y objetos, incluyendo una selección de piezas de Alta Artesanía realizada exclusivamente para esta exposición.
Reloj de bolsillo “Burano” Ref. 992/193J-001
Entre las piezas más sobresalientes se encuentra el reloj de bolsillo “Burano” Ref. 992/193J-001, una pieza de oro amarillo que combina esmalte cloisonné, flinqué y paillonné con grabado a mano para rendir homenaje a la isla veneciana de Burano, en la cual destaca un guilloché a mano con motivo de “olas”, sobre el que se aplica después esmalte cloisonné en 70 colores.
¿Cómo ha logrado la Casa que los reflejos del agua parezcan reales? Esto es gracias a la incorporación de láminas de oro y plata bajo el esmalte, realizado con la técnica del esmalte paillonné.
Reloj de sobremesa Dôme “Oranges de Sicile” Ref. 20179M-001
Por su parte, el reloj de sobremesa Dôme “Oranges de Sicile” Ref. 20179M-001 exhibe el esmalte Grand Feu cloisonné que ofrece dos planos visuales que aportan profundidad a la escena: los naranjos en primer plano y la ciudad de Palermo, realizada en pintura en miniatura sobre esmalte, en segundo plano.
Un detalle extraordinario son los árboles y los frutos que se han perfilado utilizando alrededor de 15 metros de hilo de oro. Asimismo, para los matices de los naranjos, se utilizó una paleta de 49 colores de esmaltes transparentes, opalescentes y opacos, mientras que la pintura en miniatura sobre esmalte incorpora 4 o 5 colores pastel. El resultado es extraordinario: se puede apreciar la distancia entre los dos planos mediante efectos de desenfoque y sombreado.
Comencemos explorando cómo los relojes mecánicos cobran vida. Precisemos, primero, que el secreto radica en la energía potencial. Pues bien, la energía es la capacidad de los sistemas para realizar un trabajo y, en particular, la energía potencial es aquella que se almacena en un objeto o sistema, dada su posición o configuración. Entiéndase, por ejemplo, un peso, cuya masa le hace descender por efecto de la gravedad, o un resorte que tiende a desenrollarse. Aprovechada y transformada en energía cinética, esta pone en marcha los componentes del reloj, impulsando sus manecillas y sus distintas complicaciones.
¿Cuándo nacieron los relojes mecánicos? Un poco de historia
Los primeros relojes mecánicos fueron construidos en los monasterios europeos en torno al año 1000, dada la necesidad de los monjes de determinar las horas de los rezos a lo largo del día. De ahí se extendieron rápidamente a las ciudades, principalmente a iglesias y centros de trabajo, donde el sonido de las campanas ayudaba a marcar las horas. Los carillones de campanas eran movidos por un mecanismo que echaba mano de la energía potencial de un peso que colgaba de una cuerda enrollada en un vástago, el cual giraba al irse desenrollando la cuerda.
¿Cómo medir el tiempo? Los fundamentos de la tecnología del escape
Hasta acá, todo bien. Sin embargo, era indispensable controlar la velocidad a la que se desenrollaba esa cuerda. Para ello, debió inventarse un mecanismo que fuera interrumpiendo ese movimiento continuo, fragmentándolo en pequeños pasos, dando lugar a las unidades de tiempo, es decir, los minutos y los segundos.
Dicho mecanismo es el regulador o escape, un sistema oscilante que alterna entre frenar y liberar la caída del peso, al controlar el giro de un engranaje, llamado rueda de escape, cuyos dientes tienen forma de triángulos colocados en ángulo. Cada oscilación, por ejemplo, de un péndulo (o en relojes posteriores, de un volante), mueve el foliot (una barra transversal con pesos ajustables) o un áncora, lo que libera un diente de la rueda de escape, permitiendo que el tren de engranajes avance (o “escape”) un paso, antes de frenarse en el siguiente diente. El escape y frenado, dados por ese vaivén, dan lugar al conocido “tic-tac” de los relojes. El vaivén, o alternancia, es controlado, a su vez, por el péndulo y los pesos, en el caso del foliot y, por el volante y la espiral, en el caso del áncora.
Todo lo que sube tiene que bajar y, una vez que la cuerda que sostenía el peso se desenrollaba por completo, habiendo transformado toda su energía potencial en la energía cinética que diera vida al reloj, no quedaba sino enrollarla manualmente, llevando de nuevo el peso hacia arriba mediante un sistema de cuerdas, poleas y un contrapeso. ¿Ingenioso? – Sí. ¿Práctico? – Bueno, pues, no tanto. ¿Preciso? – No mucho.
¿Cómo mejorar su desempeño? En búsqueda de mayor precisión y portabilidad
Pues bien, ya en las etapas tempranas del siglo XV, los relojeros europeos comenzaron a emplear resortes (muelles) para sustituir los pesos como forma de propulsión para los componentes del reloj, con diversas fuentes de la época mencionando relojes portátiles sin pesos. Estos muelles espirales de torsión, al ser enrollados y dada su elasticidad, guardan energía potencial, la cual van liberando conforme regresan a su forma original. Dado que está encargado de propulsar el reloj, este resorte es llamado el muelle real.
A fin de liberar su energía de manera controlada, el resorte debe ser contenido dentro de un cilindro aplanado y dentado por el exterior, llamado barrilete. Al centro del barrilete se encuentra el mandril, al cual se fija el muelle. De esta forma, al girar el mandril (conectado mediante engranes a la corona), el resorte se enrolla acumulando energía potencial. A esta acción se le conoce como “dar cuerda”.
Barrilete C Rolex
¿Cuánto tiempo marcha el reloj sin darle cuerda?
El tiempo que funciona el reloj sin recibir cuerda es conocido como la reserva de marcha y depende de tres factores principales: la longitud y grosor del muelle real; la eficiencia del tren de engranajes; y la cantidad de barriletes. Una reserva de marcha en torno a las 40 horas es considerada estándar.
De forma análoga a lo que sucedía con los relojes de péndulo, la velocidad a la que gira el barrilete y entrega su energía al tren de engranajes debe ser controlada mediante un mecanismo de escape.
¿Cómo pueden superarse los desafíos que supone usar un muelle real?
Un problema al que se enfrenta el uso del muelle real es que, al irse desenrollando, el resorte dejaba de entregar la misma fuerza y el reloj comenzaba a marchar más despacio, fenómeno llamado falta de isocronismo. A fin de contrarrestarlo, uno de los primeros acercamientos, que ciertas manufacturas como A. Lange & Söhne aún incorporan en algunos movimientos (por ejemplo, en el RICHARD LANGE TOURBILLON “Pour le Mérite”), consistió en emplear una polea cónica (llamada mecanismo de caracol, o fusée, en francés) unida al barrilete mediante una cadena: conforme el resorte pierde tensión, la cadena va tirando de una parte más ancha del cono, compensando la caída en el torque. Este es el mismo principio que emplean las bicicletas con cambios de velocidades.
En ese sentido, colocar un muelle más largo puede aumentar la reserva de marcha, pero es necesario considerar que, así como el tiempo de isocronismo se alargará. también enfrentará el problema de la falta de isocronismo hacia el final de su reserva.
¿De qué otra forma se puede mejorar el isocronismo y la reserva de marcha?
Colocar más de un barrilete puede incrementar la precisión del reloj o su reserva de marcha, dependiendo de si estos son conectados en paralelo o en serie. Cuando se conectan en paralelo, ambos barriletes se conectan a un piñón central al que entregan su energía de forma simultánea, con lo que el poder transmitido es mayor, mejorando la cronometría. Opcionalmente, suelen usarse barriletes conectados en paralelo en relojes con complicaciones que requieren mucha energía, como los cronógrafos, los repetidores de minutos o un tourbillon. Por ejemplo, el Blancpain Grande Double Sonnerie emplea dos barriletes independientes, uno en paralelo con la sonería, proporcionándole hasta 12 horas de autonomía de sonería continua, y otro que impulsa el tourbillon y el calendario perpetuo.
Cuando los barriletes están conectados en serie, los dientes exteriores de uno engranan con aquéllos del siguiente, de forma que los muelles reciben cuerda de manera secuencial y, correspondientemente, agotan su energía uno detrás del otro, incrementando así la reserva de marcha del reloj, aunque el torque entregado al tren de engranajes es siempre equivalente al que proporciona un solo barrilete.
Por ejemplo, con dos barriletes conectados en serie, el movimiento OMEGA Co-Axial Master Chronometer calibre 8912 alcanza una reserva de marcha de 60 horas. Demostrando la eficacia de este acercamiento en una forma extrema, el MP-05 La Ferrari de Hublot, con 11 barriletes en serie, alcanza una increíble reserva de marcha de aproximadamente 1,200 horas (~50 días).
Hublot MP05 LaFerrari
¿Qué pasa al combinar el peso con los muelles? La cuerda automática
Una forma adicional de incrementar la reserva de marcha tiene que ver con cambiar la estrategia en que se da cuerda al reloj, complementando la cuerda manual con una cuerda automática. A tal fin, los relojes automáticos suelen contar con una masa oscilante que gira libremente, gracias a su peso(generalmente se emplean metales pesados como el oro, el platino o el carburo de tungsteno) y la inercia, impulsada por los movimientos de la muñeca del portador.
Así, es necesario que el muelle real incorpore una brida deslizante, una extensión en el extremo del mismo, que comienza a deslizarse una vez que el muelle ha llegado a su límite de cuerda, incluso si la masa oscilante continúa girando, a fin de evitar dañar el muelle. No obstante, antes de alcanzar este límite, la brida deslizante ofrece la resistencia necesaria para mantener fijo el muelle contra la pared interior del barrilete, permitiendo que se enrolle.
Si bien los primeros movimientos con cuerda automática solo aprovechaban el desplazamiento de la masa en una sola dirección, la mayoría de los calibres actuales obtienen energía del giro en ambos sentidos. Por ejemplo, Rolexemplea un sistema de dos ruedas conectadas a un piñón central para crear las ruedas de inversión que acopla con su rotor Perpetual. En cambio, IWC Schaffhausen emplea el sistema Pellaton, el cual emplea un disco en forma de corazón montado en un soporte de manera excéntrica, permitiendo convertir el desplazamiento de la masa oscilante en un vaivén transmitido a la rueda de la cuerda mediante dos trinquetes que alternan funciones entre dar cuerda o deslizarse, según la dirección del giro del rotor.
¿El reloj perpetuo es un mito o una realidad?
No todo está dicho en términos de la reserva de marcha. El ingenio de los relojeros no deja de sorprender con innovaciones como el Atmos de Jaeger-LeCoultre. Inventado en 1928 por Jean-Léon Reutter, se trata del movimiento perpetuo absoluto que obtiene energía de los más minúsculos cambios en la temperatura. Estos resultan en la expansión o contracción del gas contenido en una cápsula herméticamente sellada. Dichos cambios en el volumen generan presión sobre una membrana conectada al muelle que, actuando como un fuelle, da cuerda al último. Así, un cambio de un grado Celsius proporciona al reloj una autonomía de unos dos días: el reloj perpetuo.
Kia lanza en México el EV3 2027, un eléctrico compacto con cargador instalado y gestión con CFE, disponible en preventa exclusiva por Mercado Libre.
Uno de los mejores autos eléctricos ha llegado a México, multipremiado, reconocido y con tecnologías de actualización a través de la nube, nuevos sistemas de conectividad y rango de hasta más de 600 kilómetros, viene a jugar en otra cancha que solo lo eléctrico, pues le entregarán al cliente su coche con el cargador puesto en casa y gestionado con CFE en la conexión.
Mercado Libre será el único canal para la preventa
Así, la electrificación en México acaba de subir de nivel: Kia anunció el inicio de la preventa del EV3 2027, su crossover 100% eléctrico de segmento compacto, que llegará al país con una estrategia comercial inédita para la marca: la preventa se realizará de manera exclusiva a través de Mercado Libre, a partir del 17 de julio al 13 de agosto de 2026, con entregas de las primeras unidades a partir del seis de agosto.
Pero más allá del canal de venta, lo verdaderamente relevante –y lo que debería marcar un precedente en la industria– es que Kia México decidió resolver el principal dolor de cabeza de quien compra un auto eléctrico por primera vez: la recarga en casa. El EV3 incluye, como parte de la experiencia de compra, la instalación del cargador residencial con hasta 20 metros de cableado desde el punto de conexión, así como la gestoría completa de los trámites ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En otras palabras, el cliente recibe su vehículo listo para cargar desde el primer día, sin peregrinar entre electricistas, contratistas y ventanillas. Esto elimina la barrera más real de la adopción eléctrica en los hogares mexicanos. Lo que ninguna marca con eléctricos había hecho en el mercado, y es que 90% de la carga en el país se hace de manera privada, para este éxito, Kia sabía lo que tenía que hacer y lo ha logrado.
Kia EV3 apuesta por una experiencia eléctrica sin complicaciones
Las versiones del EV3 que llegarán a México
El EV3 2027 se ofrecerá en México en dos versiones, la EX (autonomía estándar): batería de 58.3 kWh y hasta 436 kilómetros de rango. Su precio y equipamiento definitivo se anunciarán más adelante, cerca del inicio de ventas. Y la SXL (rango extendido): batería de 81.4 kWh y hasta 605 kilómetros de autonomía, con la que arranca la preventa, con un precio de $767,700 pesos.
Ambas se construyen sobre la plataforma Electric Global Modular Platform (e-GMP) de 400 volts, la misma arquitectura dedicada que dio vida al EV6 y al EV9. Eso significa que el EV3 no es un experimento de entrada, sino la versión condensada de una fórmula ya probada: optimización del espacio interior, eficiencia energética y compatibilidad con carga rápida en corriente directa. De serie, incorpora el puerto de carga bajo el estándar NACS, lo que facilita el acceso a la infraestructura de recarga en toda Norteamérica.
El auto será de los más avanzados y equipados ya que llega bien armado: pantalla panorámica segmentada de casi 30 pulgadas, sistema de audio premium Harman Kardon, paquete de Asistencias Avanzadas a la Conducción (ADAS) y, por primera vez en un Kia vendido en México, la plataforma de servicios conectados Kia Connect, con actualizaciones remotas (OTA), Digital Key 2.0 y acceso a la nueva Kia One app.
Además, Kia adoptó una forma de apartado muy clara para el cliente, quitando dudas, trámites y hasta fraudes del camino para el cliente, pues todo se hará con Mercado Libre, dejando 5,000 pesos y ahí se elige el distribuidor Kia de su preferencia, siendo equilibrado para los distribuidores, cómodo para el cliente y transparente en la transacción.
El EV3 acaba de subir el estándar de lo que un eléctrico compacto debe ofrecer en México. Y eso, a la larga, nos conviene a todos. Si no estabas listo para un eléctrico, ahora no hay tantos pretextos para no tenerlo, se resuelve con la llegada del EV3 que seguramente muchas otras armadoras lo tendrán en cuenta para competir.