¿Y después del Mundial? El reto de convertir la fiesta en turismo permanente

La Copa del Mundo de 2026 ha puesto a México en los ojos del planeta. Millones de aficionados han seguido los partidos, las imágenes de las ciudades sede han recorrido el mundo y la actividad turística ha registrado un importante crecimiento durante el torneo. Sin embargo, una vez que se apague el último reflector y el campeón levante el trofeo, surgirá una pregunta inevitable: ¿qué sigue para el turismo?

Especialistas coinciden en que el verdadero éxito de un Mundial no se mide únicamente por la derrama económica inmediata, sino por la capacidad de los países anfitriones para transformar esa exposición global en visitantes permanentes. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) considera que la Copa del Mundo representa una oportunidad única para fortalecer la conectividad, mejorar la infraestructura turística y posicionar a Norteamérica como uno de los principales destinos del mundo.

En el caso de México, los primeros indicadores son positivos. La Secretaría de Turismo ha informado que el país registra el mayor crecimiento turístico entre las tres sedes mundialistas, con aumentos en la ocupación hotelera, el flujo de pasajeros y la actividad económica vinculada al sector.

Pero el desafío comienza cuando termina el torneo. La experiencia de otros países demuestra que la promoción internacional obtenida durante un Mundial puede convertirse en una herramienta poderosa para atraer viajeros durante los años siguientes. Las imágenes de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey vistas por audiencias globales pueden despertar el interés de futuros visitantes que no viajaron durante la competencia, pero que podrían hacerlo más adelante.

El turismo posterior al Mundial dependerá de varios factores: mantener una buena conectividad aérea, aprovechar la infraestructura renovada, fortalecer la promoción internacional y ofrecer experiencias que vayan más allá del futbol. Gastronomía, cultura, playas, zonas arqueológicas, pueblos mágicos y grandes eventos musicales pueden convertirse en la siguiente etapa de una estrategia que comenzó con el balón rodando.

Además, el torneo deja un legado intangible: la visibilidad. Durante semanas, México ha ocupado espacios privilegiados en medios de comunicación, redes sociales y transmisiones internacionales. Ese nivel de exposición sería prácticamente imposible de obtener mediante campañas publicitarias tradicionales.

La gran pregunta es si el país podrá capitalizar ese momento. El Mundial termina en julio, pero la oportunidad apenas comienza. Si la promoción turística logra mantener vivo el interés internacional, la Copa del Mundo podría convertirse en mucho más que una fiesta futbolística: podría ser el punto de partida para una nueva etapa de crecimiento turístico para México.

Turismo en México: Motor de Empleo y Recuperación, con Cifras Récord Post-Pandemia

El sector turístico en México ha demostrado una notable resiliencia y un dinamismo acelerado tras la crisis sanitaria de 2020. Los datos recientes de 2025 consolidan al país como una potencia turística global, con avances significativos en la generación de empleo y una derrama económica que ya supera los niveles prepandemia.

El indicador laboral es uno de los más sólidos del sector, reflejando una recuperación robusta y sostenida.

  • Empleos Récord: Al cierre del segundo trimestre de 2025 (abril-junio), la población ocupada en el sector turístico ascendió a cerca de 4.988 millones de personas, lo que representa aproximadamente el 9.2% del empleo nacional.
  • Recuperación Post-Pandemia: La cifra actual supera en más de 500 mil empleos a los niveles históricos registrados antes de la pandemia (primer trimestre de 2020), lo que equivale a un aumento del 11.2%.
  • Aporte al Empleo Femenino y Juvenil: El sector se ha posicionado como el principal generador de empleo para jóvenes y el segundo para mujeres en el país, consolidándose como un motor de inclusión y desarrollo social.

El impacto económico del turismo en México se mantiene al alza, con proyecciones optimistas para el cierre de 2025, a pesar de las fluctuaciones en el Producto Interno Bruto (PIB) turístico:

  • Proyección Récord del PIB Turístico: El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estima que el sector turístico mexicano aportará una cifra histórica de $281 mil millones de dólares a la economía nacional para finales de 2025. Esto representaría un crecimiento interanual del 2.4% y consolidaría su contribución a más del 15% del PIB nacional total.
  • Gasto de Visitantes Internacionales: Se espera que el gasto de turistas internacionales ascienda a $39.6 mil millones de dólares en 2025, un aumento estimado del 7.5% respecto a los máximos de 2019, reflejando que los turistas no solo llegan en mayor número (se prevén 63.7 millones

de visitantes internacionales de enero a agosto de 2025, un 13.7% más que en 2024), sino que gastan más en promedio.

Consumo Interno Fuerte: El consumo turístico interior, pilar del mercado nacional, también muestra solidez, con un crecimiento trimestral del 0.6% en el primer trimestre de 2025, impulsando los servicios turísticos en todo el país.

México ha logrado transformar la resiliencia de la pandemia en crecimiento acelerado, haciendo del turismo un pilar de su recuperación económica. Con una cifra de empleo turístico que supera significativamente los niveles históricos y una derrama económica proyectada a alcanzar máximos récord, el país demuestra la solidez de su infraestructura y la diversidad de su oferta. El desafío futuro no es solo mantener el ritmo de llegada de visitantes, sino garantizar que este crecimiento se traduzca en empleos de mayor calidad y un desarrollo sostenible y redistributivo, especialmente en las comunidades y Pueblos Mágicos que son el corazón de su atractivo.