La Generación Z redefine el turismo: naturaleza, experiencias y los destinos que están marcando tendencia

La forma de viajar está cambiando, y el motor de esa transformación tiene nombre: Generación Z. Jóvenes nacidos en la era digital que no solo buscan destinos, sino experiencias que conecten con su identidad, sus emociones y su visión del mundo. Hoy, más que conocer un lugar, quieren sentirlo.

De las ciudades al asombro natural

Durante años, las grandes capitales dominaron el turismo global. Sin embargo, esta nueva generación está cambiando las reglas.

La tendencia es clara: los viajes hacia entornos naturales están ganando terreno frente a los destinos urbanos. Paisajes abiertos, fenómenos naturales y experiencias inmersivas se han convertido en el nuevo estándar del deseo viajero.

Esta preferencia responde a una búsqueda más profunda: desconectar del ruido digital y reconectar con lo esencial.

Internet inspira… pero la experiencia manda

Para la Generación Z, el viaje comienza mucho antes de hacer la maleta. Redes sociales como TikTok e Instagram funcionan como motores de inspiración, donde una imagen o video puede detonar el siguiente destino.

Una parte importante de estos viajeros encuentra ideas en plataformas digitales y elige lugares que puedan convertirse en experiencias memorables.

Pero hay un giro interesante: aunque descubren el mundo a través de una pantalla, lo que realmente buscan es vivirlo fuera de ella.

Los destinos más buscados por la Generación Z

Las tendencias globales muestran una combinación muy clara: naturaleza, autenticidad y lugares menos saturados. Entre los destinos que están creciendo en popularidad destacan:

Naturaleza y aventura

  • Big Sky, Montana (Estados Unidos): paisajes de montaña, nieve y senderismo en espacios abiertos.
  • Banff (Canadá) y Alaska: destinos de naturaleza extrema, ideales para aventura y desconexión.
  • San Pedro de Atacama (Chile): desierto, cielos estrellados y turismo astronómico.
  • Playas y destinos exóticos
  • Phuket (Tailandia) y Phu Quoc (Vietnam): playas paradisíacas con fuerte presencia en búsquedas digitales.
  • La Romana (República Dominicana): lujo accesible y experiencias auténticas.
  • Ciudades con nueva narrativa
  • Tokio (Japón), Pekín (China) y Kuala Lumpur (Malasia): destinos urbanos que combinan cultura, tecnología y experiencias únicas.
  • Madrid (España) y Río de Janeiro (Brasil): ciudades que mezclan vida cultural con experiencias locales.
  • Destinos emergentes y culturales
  • Al-Ula (Arabia Saudita): turismo arqueológico y paisajes desérticos.
  • Armenia y Georgia: rutas históricas con paisajes poco explorados.

Viajar para sentir: el nuevo lujo

Más allá del destino, lo que define a esta generación es el propósito. Viajar ya no es tachar lugares de una lista, sino construir experiencias significativas.

El bienestar, la conexión emocional y la autenticidad se han vuelto factores clave. Hoy, el verdadero lujo es vivir momentos que transformen la percepción del mundo.

Menos turismo masivo, más autenticidad

Otro rasgo importante es el rechazo al turismo tradicional saturado. La Generación Z busca lugares menos concurridos, experiencias locales y contacto real con la cultura del destino.

Esto está impulsando el crecimiento de destinos emergentes y una redistribución del turismo global hacia lugares antes poco explorados.

Tecnología y conciencia: el equilibrio

Aunque son nativos digitales, estos viajeros también muestran una mayor conciencia sobre el impacto ambiental y social del turismo.

Eligen destinos sostenibles, experiencias responsables y viajes que reflejen sus valores. Para ellos, viajar no es solo desplazarse… es una extensión de quiénes son.

El futuro del turismo ya cambió

La Generación Z no solo está modificando la manera de buscar viajes en internet, está redefiniendo el sentido mismo del turismo.

Hoy, el lujo no está en el exceso, sino en la experiencia. No en el destino más famoso, sino en el más significativo.

Y en ese cambio de mentalidad, el viaje deja de ser un simple trayecto… para convertirse en una historia que vale la pena contar.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO.

ABRIL 2026.

Destinos perfectos para Instagram… pero sin multitudes: el lujo de viajar sin filtros

En la era de las redes sociales, viajar se ha convertido en una experiencia que comienza mucho antes de hacer la maleta. Una imagen puede detonar el deseo de conocer un lugar… pero también puede distorsionar la realidad. Mientras algunos destinos viven saturados por su viralidad, otros —igual de espectaculares— permanecen fuera del radar masivo.

Hoy, el verdadero hallazgo no es el lugar más fotografiado… sino el que todavía se siente auténtico. Aquí una selección de destinos que combinan impacto visual, experiencia real y algo cada vez más escaso: espacio.

Bacalar, México

Ubicado al sur de Quintana Roo, Bacalar es un destino que ha ido creciendo, pero que aún conserva una esencia tranquila. Su gran protagonista es la laguna conocida como “de los Siete Colores”, donde los distintos tonos de azul se deben a las variaciones de profundidad y composición del fondo.

A diferencia de los destinos tradicionales del Caribe, aquí no hay grandes cadenas hoteleras dominando el paisaje. La experiencia es más pausada: paseos en kayak, recorridos en lancha por cenotes abiertos dentro de la laguna, y largas tardes en muelles de madera.

Uno de sus mayores atractivos visuales son los amaneceres, cuando el agua está completamente calma y refleja el cielo como un espejo. Es un destino ideal para quienes buscan contenido natural, limpio y sin saturación.

Holbox, México

La isla de Holbox ha logrado mantenerse como un refugio de calma frente al desarrollo acelerado de otros puntos del Caribe mexicano. Aquí no hay calles pavimentadas, lo que le da un carácter relajado y casi atemporal.

Visualmente, Holbox ofrece una combinación muy atractiva: arte urbano en sus muros, playas amplias y una luz suave que favorece la fotografía en cualquier momento del día. Pero su mayor diferencial está en sus fenómenos naturales.

Durante ciertas temporadas, es posible presenciar bioluminiscencia en el mar, un espectáculo donde el agua se ilumina con pequeños destellos al

moverse. Además, la presencia de flamencos y la posibilidad de nadar con tiburón ballena (en temporada) añaden un valor único al destino.

Valle de Cocora, Colombia

En la región cafetera de Colombia se encuentra uno de los paisajes más sorprendentes de América Latina. El Valle de Cocora es famoso por sus palmas de cera, que pueden alcanzar hasta 60 metros de altura, convirtiéndolas en las más altas del mundo.

El entorno suele estar cubierto por neblina, lo que genera una atmósfera casi cinematográfica. Este elemento natural hace que cada fotografía tenga un aire misterioso y distinto.

El recorrido principal se hace a pie, atravesando senderos, puentes colgantes y zonas boscosas. No es un destino de consumo rápido, sino de contemplación, lo que lo mantiene relativamente fuera de la saturación turística global.

Landmannalaugar, Islandia

En las tierras altas de Islandia, Landmannalaugar es uno de los paisajes más únicos del planeta. Sus montañas de colores —resultado de la actividad volcánica— crean una combinación de tonos rojizos, verdes, amarillos y ocres que parecen irreales.

El acceso es complicado, ya que solo se puede llegar en vehículos especiales durante ciertas épocas del año. Esto limita el flujo de visitantes y preserva su carácter casi intacto.

Además de su valor visual, el lugar ofrece aguas termales naturales en medio de este paisaje volcánico, lo que añade una experiencia sensorial completa.

Wadi Rum, Jordania

Conocido como el “Valle de la Luna”, Wadi Rum es un desierto de tonos rojizos y formaciones rocosas monumentales que han servido como escenario para múltiples producciones cinematográficas.

Su mayor atractivo visual está en la luz: al amanecer y al atardecer, el desierto cambia de tonalidad, creando contrastes intensos que resultan ideales para fotografía.

La experiencia suele incluir recorridos en vehículo por el desierto, caminatas y estancias en campamentos beduinos. Durante la noche, el cielo estrellado —libre de contaminación lumínica— se convierte en uno de sus mayores espectáculos.

Azores, Portugal

Este archipiélago en medio del Atlántico es uno de los secretos mejor guardados de Europa. Su origen volcánico ha dado forma a paisajes donde conviven lagos dentro de cráteres, cascadas, acantilados y una vegetación exuberante.

A diferencia de otros destinos europeos, aquí el turismo es más controlado y menos masivo. Esto permite disfrutar de rutas de senderismo, miradores naturales y experiencias al aire libre con mayor tranquilidad.

Las islas, especialmente São Miguel, ofrecen una estética muy particular: verdes intensos, caminos rodeados de flores y escenarios que parecen sacados de una pintura.

Huasteca Potosina, México

En San Luis Potosí, la Huasteca es uno de los destinos naturales más impactantes del país. Su principal atractivo son sus cascadas de agua turquesa, como Tamul o Micos, que destacan por su color y fuerza.

El entorno combina selva, ríos y formaciones naturales que permiten actividades como rafting, saltos de agua y exploración de cuevas.

A pesar de su belleza, sigue siendo un destino relativamente poco explotado a nivel internacional, lo que permite vivir una experiencia más auténtica y cercana.

Isla de Flores, Guatemala

La Isla de Flores es un destino pequeño en tamaño, pero enorme en carácter visual. Ubicada en el lago Petén Itzá, esta isla destaca por sus casas de colores, calles estrechas y una atmósfera tranquila que invita a recorrerla sin prisa.

Uno de sus mayores atractivos son los atardeceres, cuando el cielo se refleja sobre el lago creando composiciones naturales ideales para fotografía.

Además, su cercanía con Tikal permite complementar la experiencia con una de las zonas arqueológicas más importantes del mundo maya.

Es un destino que combina historia, paisaje y autenticidad en un solo lugar.

Dolomitas (Italia, zonas menos conocidas)

Las Dolomitas son famosas, pero aún esconden rincones poco explorados. Más allá de los puntos turísticos tradicionales, existen valles, lagos alpinos y rutas de montaña donde la afluencia es mucho menor.

Estos espacios ofrecen paisajes de gran impacto: picos escarpados, praderas abiertas y reflejos en lagos que crean escenas perfectas para fotografía de naturaleza.

El acceso a estas zonas suele requerir planeación, lo que limita el turismo masivo y mantiene su carácter exclusivo.

Riviera Albanesa

Albania se ha convertido en uno de los destinos emergentes más interesantes de Europa. Su costa ofrece playas de aguas cristalinas comparables con las de Grecia, pero con menor saturación y costos más accesibles.

Lugares como Ksamil o Himarë destacan por sus tonos turquesa, pequeñas islas cercanas y una sensación constante de descubrimiento.

Aún fuera del circuito turístico tradicional, la Riviera Albanesa representa una oportunidad para quienes buscan paisajes espectaculares sin las multitudes habituales.

El verdadero lujo hoy

En un mundo donde todo parece haber sido descubierto y compartido, estos destinos representan una nueva forma de viajar.

Aquí no se trata de replicar una foto… sino de encontrar una propia. No de seguir tendencias… sino de adelantarse a ellas.

Porque hoy, el mejor destino para Instagram no es el más famoso… es el que todavía se siente tuyo.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO

ABRIL 2026