Fobia antes de “Microbito”: cómo nació una de las bandas más importantes del rock nacional

A finales de la década de los ochenta, la Ciudad de México experimentaba una efervescencia subterránea conocida como el “Rock en tu Idioma”, un movimiento comercial que impulsó a numerosas agrupaciones hacia la masividad radial. Sin embargo, en los rincones más eclécticos de la escena alternativa capitalina, un grupo de jóvenes liderado por el vocalista Leonardo de Lozanne y el guitarrista y compositor Paco Huidobro comenzó a dar forma a una propuesta que desafiaba los clichés del rock tradicional mexicano, distanciándose de las protestas sociales solemnes o el blues clásico imperante. 

Antes de que el país entero coreara los versos irreverentes de Microbito o se rindiera ante el minimalismo pegadizo de El Crucero del Muro, Fobia gestó su identidad en locales pequeños y foros independientes bajo el nombre primigenio de The Fobias. La banda combinó una estética visual de corte new wave y pop oscuro, bebiendo directamente de las influencias británicas de The Cure, Depeche Mode y David Bowie, un contraste inusual para el panorama musical mexicano de 1987. 

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De los ensayos universitarios al estudio de grabación con Raúl Ornelas y Óscar López 

La química creativa entre Paco Huidobro —dueño de una inventiva guitarrera juguetona y sofisticada— y la presencia escénica y vocal de Leonardo de Lozanne atrajo rápidamente la atención de los productores de la época. Con una alineación inicial complementada por Iñaki Vázquez en los teclados, Javier Ramírez “Chá!” en el bajo y Gabriel Kuri en la batería, el grupo comenzó a ensayar incansablemente en cocheras y departamentos de la colonia Del Valle. 

Cuando ingresaron a los estudios de grabación para dar vida a su primer álbum homónimo editado en 1990 bajo el sello BMG Ariza, la banda ya poseía un repertorio sumamente pulido que mezclaba letras de corte existencialista, ironía mordaz y un sentido del humor negro inusual. Aunque fue el lanzamiento de Microbito el que detonó una locura radial imprevista y los catapultó a los primeros planos de popularidad masiva, aquel primer disco demostró que Fobia operaba desde un plano de vanguardia pop muy superior al de sus contemporáneos. 

La consolidación de un sonido irrepetible 

Aquel éxito inicial no hizo más que confirmar que el grupo poseía un sello distintivo inalterable. Lejos de encasillarse en la etiqueta de un solo éxito humorístico, Fobia canalizó la energía de sus primeros años de formación subterránea para cocinar obras maestras posteriores como Leche y Amor Chiquito, discos que redefinieron los estándares estéticos del rock mexicano. 

La historia previa a Microbito revela que el éxito de Fobia no fue producto de la casualidad comercial, sino el resultado de una alquimia única entre la experimentación sonora británica, la ironía urbana y un talento melódico excepcional que cambió para siempre el rumbo del rock hecho en México. 

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