Universal Genève vuelve a México tras casi cuarenta años de pausa, impulsada por Georges Kern, CEO de House of Brands. Este relanzamiento marca el regreso de una firma suiza con historia desde 1894. La marca suiza, con un legado histórico y modelos icónicos, apuesta por la alta relojería con un enfoque exclusivo y personalizado.
Un legado relojero que revive
Fundada en Le Locle en 1894 como Universal Watch, la marca adoptó su nombre definitivo en 1936. Georges Kern destaca que su segmento es el extremo superior del mercado, el más resistente dentro de las exportaciones de relojes suizos.
Kern lidera un grupo que incluye a Breitling, Gallet y Universal Genève, esta última presentada oficialmente en México. Entre sus modelos emblemáticos está el Polerouter (1954), diseñado por Gérald Genta a los 23 años, que homenajea el vuelo histórico de SAS sobre el Polo Norte.
Modelos 2026
Otros relojes destacados son el Compax, reconocido en el mundo de los cronógrafos automáticos; el Cabriolet, uno de los primeros con caja reversible; así como el Disco Volante y el Dioramic.
La marca se define por conceptos como “belleza funcional” y ennoblissement, que aluden a detalles nobles propios de la alta costura. Kern enfatiza que Universal Genève no busca ser una marca de moda, sino una Haute Couture relojera, reflejado en su lema Le Couturier de la Montre.
Un relanzamiento con historia y exclusividad
En 2023, Partners Group y CVC Capital Partners adquirieron la marca. Kern aclara que no pretenden replicar complicaciones comunes como triple calendario o tourbillones, sino contar una historia única y diseñar relojes con un enfoque diferente.
Universal Genève posee una historia que incluye en sus archivos de clientes a figuras como Eric Clapton, Bruce Lee y Nina Rindt, esta última inspiró el apodo de uno de sus cronógrafos. En su relanzamiento global, la marca ofrece colecciones completas y la opción de creaciones bespoke, personalizadas para cada cliente.
Kern comparte su experiencia: tras 30 años en la industria, nunca fue invitado por grandes coleccionistas hasta que comenzó a trabajar con Universal. Recibió invitaciones inesperadas, evidenciando el culto y la pasión que genera la marca entre aficionados y coleccionistas.
La alta relojería encuentra nuevas formas de sorprender cuando decide mirar más allá de sus propios límites. Esa es precisamente la esencia de Métiers d’Art Tribute to the Animal Kingdom, la nueva serie conceptual de Vacheron Constantin, un proyecto donde seis artistas internacionales trasladan disciplinas nunca antes vistas en un reloj al diminuto universo de una carátula.
Lejos de ser una colección convencional, estas piezas nacen del programa One of Not Many, una iniciativa creada por la manufactura para preservar los oficios artesanales y, al mismo tiempo, abrir la puerta a nuevas expresiones creativas dentro de la relojería. El resultado son seis relojes únicos inspirados en el reino animal, donde cada carátula es una escultura funcional en miniatura.
Un reloj como laboratorio artístico
Todos los modelos comparten una misma arquitectura técnica: el calibre automático 2460 G4, cuya indicación periférica de horas, minutos, día y fecha libera por completo el centro de la carátula. Gracias a este diseño, la superficie se transforma en un espacio de creación donde el arte ocupa el papel protagonista.
La caja de 42 mm impone un desafío extraordinario: apenas cuatro milímetros separan la carátula del cristal de zafiro. Esa limitación obligó a los artesanos a reinventar herramientas, materiales y procesos durante meses –e incluso años– para adaptar técnicas pensadas para obras monumentales a una escala microscópica.
Seis animales, seis oficios extraordinarios
Serpiente de plumas (Julien Vermeulen)
Más de 200 microplumas de faisán monal forman una serpiente iridiscente con un impresionante efecto tridimensional. La pieza requirió alrededor de 250 horas de investigación y ejecución.
Pulpo de vidrio (Simone Crestani)
Esculpido íntegramente en vidrio transparente, este pulpo parece flotar sobre un océano nocturno. Cada escultura necesitó varios días de trabajo y el desarrollo de herramientas específicas de wolframio.
Manta raya de papel (Anya Midori)
La micropapiroflexia japonesa alcanza un nuevo nivel con diminutas mantas de apenas 5 a 10 mm, plegadas exclusivamente con los dedos y suspendidas para recrear la sensación de ingravidez marina.
Tigre bordado en oro (Laura Baverstock)
Hilos de oro de 9 quilates y sedas teñidas especialmente construyen un tigre de enorme profundidad visual. Solo la elaboración de la carátula demandó 210 horas de trabajo artesanal.
Cocodrilo de papel (Marianne Guély)
Repujado, corte láser y ensamblaje manual convierten el papel de algodón blanco en una composición escultórica donde la luz define cada relieve.
Alas de madera, halcón de marquetería (Anna Le Corno)
Doce especies de madera, bisturíes de precisión y una técnica desarrollada pluma por pluma dan vida a un halcón listo para emprender el vuelo.
El futuro de los Métiers d’Art
Más que una demostración de virtuosismo, esta colección plantea una reflexión sobre el futuro de la artesanía. Vacheron Constantin reúne a plumarios, escultores, bordadores, papiroflexistas y ebanistas para demostrar que la innovación también puede surgir de técnicas centenarias cuando se reinterpretan desde una nueva perspectiva.
Cada reloj incorpora además una masa oscilante de oro de 22 quilates grabada a mano con herramientas inspiradas en el oficio de su creador y una correa repujada que prolonga el lenguaje artístico de la carátula hasta la muñeca. El mensaje es claro: estas piezas no buscan únicamente medir el tiempo, sino preservar el legado del trabajo humano convertido en arte portátil.
Chronoswiss presenta Delphis Glacier. Una de las creaciones más elegantes que pertenecen a esta familia de grandes clásicos. Su complicación de horas saltantes y minutos retrógrados con la inspiración de un glaciar suizo. Inspirados en los icónicos Delphis de los años 90, los nuevos modelos son una fusión perfecta de tradición y modernidad. Mecánica naturalmente “cool” que juega con la belleza silenciosa del hielo eterno.
Chronoswiss Delphis Glacier
El atelier de Lucerna renueva estética y materiales para lograr piezas más atractivas y contemporánea. La complicación Delphis presenta el tiempo de una manera dinámica y poco convencional. La esfera superior sirve de escenario para la complicación de minutos retrógrados y horas saltantes. En forma de media luna, presenta un acabado galvánico plateado y una superficie curva con un guilloché artesanal hecho a mano, inspirada en las delicadas texturas del hielo glaciar y los paisajes helados.
La parte inferior de la esfera, de forma curva similar a un OVNI, exhibe el pequeño segundero y cuenta con un revestimiento azul CVD, además de otro acabado guilloché artesanal realizado en el atelier de Lucerna. El juego de texturas y tonos crea una composición sofisticada donde la mecánica representa de forma dinámica el paso del tiempo.
Chronoswiss Delphis Glacier
Modern Mechanical
El nuevo Delphis Glacier se presenta en una caja de titanio de 42 mm con hermeticidad a 100 metros. Chronoswiss utiliza para sus creaciones exclusivamente la aleación de titanio grado 5, uno de los más resistente que existe en la actualidad. Cuenta con el nuevo movimiento de manufactura C.6004 de carga automática.
Desarrollado en colaboración con La Joux-Perret, este calibre fue introducido por primera vez en la línea Delphis en 2023. Se distingue por un rotor de tungsteno con baño de rutenio y un acabado con grabado Côtes de Genève que irradia desde el centro. Aporta 55 horas de reserva de marcha.
Chronoswiss Delphis Glacier
Edición limitada
Chronoswiss Delphis Glacier es una edición limitada de 50 piezas y viste una correa de caucho con sistema ChronoClasp de Chronoswiss. Es un broche desplegable de acero inoxidable con un sistema de microajuste integrado que ofrece mayor comodidad durante el uso diario. Mientras se lleva el reloj puesto, simplemente se presiona los dos botones laterales y desliza el broche en cualquier dirección para ajustar o aflojar la correa.
Chronoswiss Delphis Glacier
Con un margen de hasta 7 mm, el ajuste puede adaptarse rápidamente sin necesidad de quitarse el reloj. Seguro, con diseño atrevido y fácil de usar. El concepto estético y práctico de la filosofía “Modern Mechanical” de la firma de Oliver Ebstein.
Este año, llega el titanio grado 5 a la línea Bvlgari Aluminium, el reloj deportivo sport-chic con herencia romana.
Uno de los materiales que han revolucionado la relojería, sin duda, es el uso del titanio, un material que no solo es resistente a los golpes, arañazos y a la corrosión, sino que es más ligero y, sobre todo, cómodo de usar, ¡ideal para el día a día!
No por nada, Bvlgari utiliza este material en sus relojes, y no solo por lo que técnicamente representa, sino porque, como explica Jonathan Brinbaum, director general de Bvlgari Watches, “se ha convertido en uno de los lenguajes creativos más distintivos de la Maison, permitiéndonos repensar las proporciones, las sensaciones en la muñeca y la expresión misma de la alta relojería contemporánea.”
Este año, llega el titanio grado 5 a la línea Bvlgari Aluminium, el reloj deportivo sport-chic con herencia romana: en 1975 se presentó la colección Bvlgari Roma; en 1977 fue nombrado Bvlgari Bvlgari; finalmente, en 1998 se lanzó Bvlgari Aluminium, combinando el aluminio y el caucho, tanto en el bisel grabado con la doble firma de la colección, como en el brazalete.
Ahora, los tonos gris del titanio cepillado se complementan con el negro intenso del caucho en dos nuevos modelos que exhiben un atractiva e intrigante estética, además de ser herméticos hasta 100 metros.
Primeramente, el reloj emblema de la Maison para los viajeros incansables, el Bvlgari Titanio GMT cuenta con visualización de 24 horas con indicador de día/noche, presenta una caja de 40 mm, índices blancos y manecillas grises realzadas con Super-LumiNova, y está impulsado por el calibre B192, un movimiento mecánico automático con 50 horas de reserva de marcha.
Por su parte, para los amantes de la precisión, el Bvlgari Titanio Chronographdestaca por su negro mate que contrasta con el gris de las manecillas, además de un cronógrafo rediseñado y una nueva escala taquimétrica. Este modelo se presenta en una caja de 41 mm, impulsado por el cronógrafo automático B381 con una reserva de marcha de 42 horas.
Cinco lanzamientos en edición limitada para celebrar 50 años de vida de la innovadora tecnología Eco-Drive, el sistema propio y único de CITIZEN que alimenta el corazón de los relojes utilizando cualquier fuente de luz artificial o natural, eliminando la necesidad de reemplazar baterías. ATTESA, Promaster y CITIZEN L. son las familias más icónicas, que en este homenaje Light in Black presentan una esfera magistral de capas multidimensionales. Emplean una de las técnicas magistrales que la firma japonesa ha perfeccionado en estas últimas cinco décadas para perfeccionar diseño y funcionalidad con el sistema Eco-Drive.
Light in Black
LIGHT in BLACK hace alusión simbólicamente a la fuerza del contraste entre la luz y el color negro, que imagina un haz de luz iluminando la oscuridad de estas cajas y carátulas con detalles en color dorado ámbar. Un contraste refinado que aporta deportividad y elegancia. CITIZEN ha empleado una tecnología avanzada de impresión por inyección de tinta en las carátulas para producir cinco patrones superpuestos que simbolizan el 50º aniversario.
Y la distingue con el tono amarillo ámbar en Duratect, una variedad de Duratect que produce un color dorado más sutil. El Duratect es una tecnología patentada de endurecimiento superficial que emplea CITIZEN para mejorar la solidez de la superficie de metales como el acero inoxidable y el titanio.
Eco-Drive 50 años
LIGHT in BLACK presenta dos piezas CITIZEN Attesa en Super-Titanium, un primer modelo con tecnología Eco-Drive Satelital GPS y un segundo con Eco-Drive Radicontrolado. El Super-Titanium es una variedad del titanio al menos cinco veces más duro que el acero inoxidable, resistente a raspones, además de ligero y suave para la piel para un uso cómodo, que tambien está patentado por CITIZEN.
A estas dos piezas estelares se suman dos modelos, PROMASTER y Eco-Drive en caja de acero y un quinto modelo femenino CITIZEN L, también en caja de acero y con brillantes en dorado como índices.
Una declaración de diseño con colores negro y dorado que celebra la precisión, la artesanía y el legado de un aniversario que cumple medio siglo de oro de innovación.
Longines Master Collection abre un nuevo capítulo con una renovación enriquecedora que suma complicaciones. Y ahora también encontramos más versatilidad en los modelos disponibles. Lanzada originalmente en 2005, la colección conserva sus códigos históricos —proporciones clásicas y esferas de inspiración tradicional con números arábigos—, pero incorpora nuevas cajas, detalles como biseles cóncavos, acabados de esfera con diseños y colores refinados, así como las opciones de los brazaletes metálicos. Destacan los nuevos Chrono Monopusher y Chrono Moonphase.
Master Collection Chrono Monopusher: un capítulo histórico
La principal novedad es el Longines Master Collection Chrono Monopusher, el primer cronógrafo monopulsador de la colección. Dos versiones en caja de acero de 41 mm con diseño elegante, bisel cóncavo y cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos en ambas caras. Con una hermeticidad a 30 metros, Longines apuesta en estas piezas por un fondo transparente que exhibe el calibre.
Destaca la elegante esfera, que incorpora una escala pulsométrica, recurso asociado históricamente al uso médico de los cronógrafos. Una versión presenta un color opalino en tono plateado y la otra, esfera azul escarchada —ambas con decoración de grano de cebada—. A juego visten una correa de piel de caimán marrón o antracita, respectivamente. Guiño vintage con carácter para un reloj deportivo realmente sofisticado.
El mecanismo es el calibre exclusivo L799.5 de Longines de cuerda manual y rueda de pilares, con espiral de silicio. A una frecuencia de 28,800 alt/h, aporta una reserva de marcha de 68 horas. El cronógrafo se acciona desde un único pulsador integrado en la corona, que controla el inicio, la parada y la puesta a cero. La indicación comprende una aguja central de 60 segundos y un contador de 30 minutos a las 3 horas.
Longines recupera una complicación que forma parte de su rica historia desde 1911, cuando la firma presentó uno de sus primeros cronógrafos monopulsadores de pulso.
Master Collection Chrono Moonphase: cronógrafo, calendario y astronomía
La segunda gran novedad es el Master Collection Chrono Moonphase, dos versiones que viste correa de piel y brazalete de acero. Ambos modelos se lanzan en caja de acero de 41 mm y 13,80 mm de grosor, con cristal de zafiro antirreflejos y fondo transparente.
El calibre automático L687.5, con rueda de pilares y espiral de silicio, funciona a 28,800 alt/h y ofrece 66 horas de reserva de marcha. La esfera luce un refinado tono plateado con motivo de grano de cebada. Las subesferas, en cambio, están adornadas con grabados tipo “snailing” (acaracolados), mientras que el canto más exterior de la esfera esboza detalles enarenados para una mayor textura.
Un diseño equilibrado para leer de forma natural todas las funciones de la pieza. A las indicaciones del cronógrafo y fases de la Luna, se añaden las horas, minutos, pequeño segundero, indicador de 24 horas y fecha mediante aguja central. A las 6 horas aparece la indicación de las fases de luna; a las 12 horas se sitúan el contador de 30 minutos y las indicaciones de día de la semana y mes.
Tres agujas: más tamaños y nuevas proporciones
La renovación de la familia Master Collection se completa con modelos de tres agujas en 30, 34, 39 y 41 mm, todos con fecha y movimientos automáticos equipados con espiral de silicio. Las cajas adoptan el nuevo perfil de bisel cóncavo y las esferas incorporan el motivo de grano de cebada, números arábigos aplicados y nuevas manecillas.
El modelo de 30 mm utiliza el calibre L592.5, a 28,800 alt/h y 45 horas de reserva de marcha. Su esfera azul escarchada con efecto rayos de sol puede acompañarse de brazalete de acero; también existen versiones con nácar blanco y 11 diamantes Top Wesselton. Por otro lado, la pieza en 34 mm emplea el calibre L888.5, a 25,200 alt/h y 72 horas de reserva de marcha. El de 39 mm comparte este movimiento y ofrece una esfera azul claro con diseño de grano de cebada. La pieza en 41 mm usa el mismo calibre.
Longines Master Collection se presenta a través de la campaña Home of Elegance (Hogar de la Elegancia), en la que por primera vez se reúne a todos los Embajadores de la Elegancia de la firma: Kate Winslet, Eddie Peng, Jennifer Lawrence, Henry Cavill, Zhao Liying y Yosh Yu.
Un reloj vivaz que refleja la pasión de la colaboración entre IWC Schaffhausen y el equipo Mercedes-AMG PETRONAS no pasará desapercibido. Se trata del nuevo Pilot’s Watch Chronograph 41 Mercedes-AMG PETRONAS Formula One Team, el cual se inspira en la flor nacional de Singapur, una orquídea denominada Vanda Miss Joaquim, por motivo del próximo Gran Premio en dicho país en el mes de octubre y su icónico circuito urbano de Marina Bay.
La alianza entre ambas firmas, que comenzó en 2013, ha dado como resultado no solo cronógrafos y relojes automáticos que expresan su espíritu de rendimiento e ingeniería, sino los materiales más avanzados como el titanio, la cerámica y el Ceratanium.
En este reloj (Ref. IW388121) no podemos esperar menos. Detrás de su llamativa estética, compuesta por una carátula púrpura intenso y detalles en el tono verde PETRONAS (en números, índices y como recubrimiento luminiscente en manecillas), encontramos un cronógrafo de 41 mm fabricado con una aleación de titanio de grado 5, que destaca por su robustez y ligereza, con acabado cepillado.
El titanio es un gran aliado también en la industria automotriz y para el equipo de carreras: componentes del motor, como bielas y válvulas, así como el dispositivo Halo, que se arquea sobre la cabina a modo de estructura protectora antivuelco.
De esta manera, la innovación y la audacia vive en cada uno de los elementos del reloj, desde el homenaje a la flor nacional de Singapur, una orquídea cultivada en 1893 por la horticultora armenio-singapurense Agnes Joaquim, hasta un mecanismo de gran fiabilidad, el calibre 69385 de fabricación propia de IWC, un cronógrafo mecánico basado en una arquitectura clásica de rueda de columnas.
Con función de cronógrafo para horas, minutos y segundos (los minutos cronometrados se indican a las 12 en punto), indicador de fecha y día (a las 3 en punto) y segundero de parada, ofrece una reserva de marcha de 46 horas, gracias a un sistema de cuerda bidireccional con trinquete.
Sin duda, se trata de un reloj con un contraste de color espectacular, que además se complementa con una correa de caucho morado con sistema EasX-CHANGE, y el espíritu innovador de dos firmas que siempre van un paso adelante.
Finalmente, el lanzamiento va de la mano con una nueva colección de adidas, socio oficial del equipo y proveedor de la equipación.
Blancpain celebra el 70º aniversario del Fifty Fathoms Bathyscaphe con una edición limitada de 300 piezas. Un homenaje que honra su pasión por los océanos con una interpretación que recupera su diseño original y el espíritu vintage.
Amantes del buceo
El Blancpain Fifty Fathoms fue creado en 1953 por Jean-Jacques Fiechter. Tres años después se presentó el Bathyscaphe, una versión más orientada al uso cotidiano. Este modelo buscaba atraer no solo a profesionales del buceo, sino también a aficionados que comenzaban a popularizar este deporte fuera del ámbito militar.
Era el nacimiento de los llamados “skin diver”, que combinaban las funciones esenciales de un reloj de buceo con un diseño más discreto y apto para el día a día. El nombre “Bathyscaphe” hace referencia al vehículo de exploración submarina diseñado por el científico suizo Auguste Piccard en los años 40. Un reflejo de la innovación y el espíritu de aventura que caracterizó a Blancpain.
Diseño fiel y detalles vintage
Para conmemorar siete décadas, Blancpain lanzó una edición limitada a 300 piezas que mantiene los códigos estéticos del modelo de 1968. Destacan el logotipo histórico, el cristal tipo glass box y las agujas e índices tipo bastón con Super-LumiNova® en tonalidad vintage, que imita la apariencia cálida de los materiales luminiscentes de antaño. La carátula presenta un acabado gris meteorito con efecto rayos de sol, mientras que la correa de piel de becerrocolor chocolate, cosida a mano, refuerza el estilo clásico y elegante.
Blancpain Fifty Fathoms Bathyscaphe
El reloj cuenta con una caja de acero de 37.40 mm de diámetro y 12.30 mm de grosor, resistente al agua hasta 300 metros. Está equipado con el calibre automático de manufactura Blancpain 1150, que ofrece una reserva de marcha de 100 horas.
En contraste con el modelo original que tenía un fondo cerrado, esta edición permite ver el movimiento a través del cristal de zafiro, mostrando acabados de alta relojería. La masa oscilante calada está hecha de oro de 18 quilates, inspirada en el diseño del Fifty Fathoms original.
El bisel, otro elemento distintivo, es de acero con un inserto de cerámica y numerales lacados, una actualización que respeta el diseño del modelo clásico, reemplazando el antiguo hesalite. Funcionalidad, elegancia y pasión por el mundo submarino.
Nunca ha sido más importante distinguir entre un reloj falso y uno original. Ante la presencia de réplicas cada vez más convincentes, la preocupación de los entusiastas relojeros ha aumentado. Para evitar ser víctima de las estafas más frecuentes, te listamos una serie de recomendaciones a considerar.
Recuerda que un reloj original no solamente mantiene su valor a futuro.Además, comprar una réplica es apoyar directamente a compañías que operan de forma ilegal. ¡Prepárate lo mejor posible y asegúrate de que tu pieza es original!
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Antes de comenzar, evidentemente, la mejor manera de distinguir un reloj falso de uno original es ponerlos lado a lado. Con una pieza original de referencia, incluso las más pequeñas diferencias presentes en réplicas se hacen mucho más evidentes. De esta manera, diferencias como el peso, la textura de la caja, sus proporciones y la calidad de los terminados serán mucho más fáciles de detectar.
Los detalles hacen la diferencia para distinguir un reloj falso
Si no puedes tener el reloj a la mano, no olvides pedir todas las fotos que necesites del vendedor. Recuerda que tienes todo el derecho para tener la mayor información posible de tu compra. Si el vendedor no quiere aportar fotografías para darte certeza, puede ser una muy mala señal.
Si puedes, revisa el movimiento del posible reloj falso
Un reloj falso no puede imitar la precisión de movimientos como el calibre 2162 R31 de Vacheron Constantin
Un reloj falso es común que replique la silueta externa de un modelo original. Sin embargo, es mucho más difícil replicar un calibre para que sea exactamente igual al de una pieza original y certificada. Para los relojes mecánicos, una gran parte del valor viene de su movimiento. Por ello, las marcas de lujo invierten una gran cantidad de dinero para construir y decorar sus calibres a los más altos estándares.
Por lo tanto, si puedes hacerlo, revisa el movimiento del ejemplar que quieres adquirir a detalle. Esto será mucho más fácil con relojes que presentan fondos abiertos. Pero en caso de que el reverso se encuentre cerrado, recurre a un relojero para que te ayude a verificar que el movimiento del reloj es 100% legítimo.
Analiza los detalles
El nivel de detalle en un Grand Seiko
Muy de la mano de las dos primeras recomendaciones, la diferencia entre un reloj real y un reloj falso está en los pequeños detalles. Por eso te recomendamos que utilices una lupa para acercarte lo más posible y analizar a detalle cada componente del reloj. Si ves diferencias obvias, muy probablemente estás tratando con un reloj falso.
¿La carátula cuenta con el mismo color y acabados del original? ¿Las manecillas tienen el mismo nivel de detalle? ¿El cristal que se utiliza corresponde al modelo? ¿Las proporciones de los índices son iguales? ¿El terminado de la caja está exactamente al mismo nivel?
Recuerda que las marcas de lujo se especializan en hacer que cada uno de sus productos salga de la fábrica en condición perfecta. Cada uno de sus relojes pasan por controles estrictos de calidad. Por lo tanto, cualquier imperfección o error evidente en el proceso de producción será rápidamente detectado y corregido.
Revisa la tipografía de la carátula
La tipografía de un reloj falso suele tener errores evidentes
Un error común en un reloj falso está en los textos que vienen impresos o aplicados en la carátula. Hay una enorme cantidad de relojes que cuentan con errores en ortografía deliberados para evitar problemas legales. Por lo tanto, revisa muy bien el texto en la carátula o al reverso y asegúrate de que cada letra sea idéntica.
La fuente de la tipografía tiene que ser idéntica a un modelo original. Una excelente manera para detectar incoherencias está en la ventana de un fechador. Comúnmente, al acercarte con una lupa, verás imperfecciones notables o números mal proporcionados en un modelo falso. Nuevamente, recuerda siempre tener como referencia una pieza original, aunque sea en fotografías oficiales.
Verifica la calidad del brazalete
Brazalete de acero noble
Aunque los brazaletes pueden reemplazarse, un reloj falso comúnmente no invertirá tanto tiempo y dinero en replicar el brazalete con el estándar de calidad de la marca original. Aunque el brazalete pueda lucir muy similar, suelen haber diferencias notables en tanto calidad como operación en brazaletes falsos. Nuevamente, investiga con detalle cómo debería de verse y sentirse un brazalete original en tu reloj.
Revisa el número de serie
Otra práctica notable de las marcas de relojes de lujo para luchar contra las réplicas está en sus sellos y certificados de autenticidad. Existen programas como el de Rolex Certified Pre-Owned donde la propia firma relojera se encarga de la mano de sus distribuidores oficiales en certificar la originalidad de sus relojes.
Además de la asistencia de este tipo de programas, siempre es recomendableadquirir un reloj que tenga todos sus papeles en orden (y verificar que estos tampoco estén falsificados). Esto quiere decir que el número de serie de la pieza concuerde exactamente tanto en la pieza como en los documentos oficiales que se entregan con el reloj.
Pon atención al material luminiscente
Finalmente, otra de las áreas donde un reloj falso se puede detectar está en su luminiscencia. En relojes deportivos, las marcas suizas suelen utilizar un pigmento llamado Super-LumiNova. Aplicado en manecillas e índices comúnmente, es un material radioactivo que brilla intensamente ante la presencia de luz. Este material sirve para hacer que un reloj sea legible incluso en las condiciones más obscuras.
A excepción de los relojes muy viejos donde el pigmento ya se ha desgastado, una pieza original tendrá insertos luminiscentes que serán tanto uniformes como brillantes. Si notas desperfectos notables en la luminiscencia, puede ser un indicativo de que estás frente a una réplica.
Evita un reloj falso desde el vendedor
Y finalmente, otra gran manera para evitar la compra de un reloj falso está con el vendedor. Distribuidores autorizados por las marcas están obligados a garantizar que tu compra es 100% legítima. Entonces te recomendamos verificar la legitimidad del vendedor.
Observa la reputación que tiene y asesórate con un experto para asegurarte de que tu compra es legítima. ¡Tómate tu tiempo y asegúrate de que estás tomando una buena decisión!
A. Lange & Söhne, Breguet, TAG Heuer, Blancpain y Zenith son firmas legendarias con una historia apasionante. Una evolución no exenta de riesgos con momentos delicados en su extensa existencia. Los cincos rescates financieros más sorprendentes de la relojería.
A. Lange & Söhne
A diferencia de las marcas suizas abatidas por el cuarzo, A. Lange & Söhne, fundada en Glashütte en 1845, desapareció por motivos políticos. Tras la Segunda Guerra Mundial, la Alemania Oriental comunista expropió y nacionalizó la manufactura en 1948, borrando su nombre del mercado. El milagro de refundación se produjo el 7 de diciembre de 1990. Se registró de nuevo la compañía en Sajonia, rescatando los derechos de la marca original.
Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, Walter Lange (bisnieto del fundador) decidió recuperar el legado familiar con 65 años de edad. Después de cuatro años de intenso trabajo y diseño absoluto desde cero, presentaron su primera colección moderna. Destacó el icónico Lange 1, que devolvió a Alemania a la cima de la alta relojería mundial.
Con fecha de 21 de julio de 2000, Richemont anunció, tras haber obtenido las aprobaciones reglamentarias necesarias, haber completado la adquisición de Les Manufactures Horlogères SA («LMH») a Mannesmann AG. Fue una operación que ascendió a aproximadamente 2800 millones de francos suizos. Con ello, adquiría el 90 % de A. Lange & Söhne —además de poseer el 60 % de Jaeger-LeCoultre y el 100 % de IWC. Adquirió el 40 % restante de la participación en Jaeger-LeCoultre en julio de este mismo año—. El grupo de lujo, en el año 2003, ya adquirió el 10% restante de las acciones de la firma de Glashütte para consolidar el 100% de la propiedad de A. Lange & Söhne.
Breguet
La manufactura Breguet
La historia de Breguet es fascinante. Y no menos interesante fuero su evolución financiera a finales del siglo XX hasta llegar a manos del grupo Swatch. La resucitó y consolidó entre las firmas más prestigiosas, tras vaivenes que pudieron llevarla a su trágico fin.
El bisnieto de Abraham-Louis Breguet había traspasado la empresa relojera familiar al inglés Edward Brown en 1870, y esta permaneció en manos de la familia Brown hasta que los hermanos Chaumet la adquirieron cien años más tarde. Los hermanos joyeros Jacques y Pierre Chaumet compraron Breguet en 1970 con el objetivo de devolverle su estatus histórico en el mundo de la alta relojería. Contrataron a figuras clave como el maestro relojero Daniel Roth y al director general François Bodet, quienes redefinieron el catálogo y recuperaron las complicaciones clásicas. Realizaron la mudanza de París a Suiza, ya que en 1976 los Chaumet cerraron la fabricación en Francia y trasladaron la producción relojera al Valle de Joux.
En 1980, Chaumet fundó una nueva sociedad, Montres Breguet SA, en Le Brassus. Entre los colaboradores destacados de Breguet a principios de los años 80 figuraron Daniel Roth y Michel Parmigiani, quienes fabricaron movimientos de alta complejidad para la marca resurgente. La empresa acabó cosechando el éxito: fue adquirida por Investcorp tras los problemas legales de los Chaumet en 1987 y, posteriormente, por el Grupo Swatch en 1999. El año pasado la firma del maestro Abraham-Louis Breguet celebraba su 250 aniversario y su nuevo Classique Souscription obtuvo el Aiguille d’Or, máximo galardón del Gran Premio de relojería de Ginebra.
TAG Heuer
Tras gozar de un éxito comercial extraordinario en las décadas de 1960 y 1970 con los modelos Carrera, Monaco y Autavia, la compañía Heuer Watch —al igual que muchas otras marcas— se vio afectada por la revolución del cuarzo a finales de los años 70 y principios de los 80. En 1982, Jack Heuer, último descendiente de la familia fundadora y director ejecutivo, dejó su cargo al frente de la compañía. Posteriormente, en 1985, la empresa fue vendida al Grupo TAG (Techniques d’Avant Garde), que rebautizó la marca como TAG Heuer.
Tras este cambio de imagen, la compañía modernizó sus instalaciones de producción y lanzó con éxito una colección de relojes totalmente nueva que se basaba en su trayectoria en el mundo del automovilismo. La marca mantuvo un vínculo con el equipo McLaren de Fórmula 1 desde la década de 1980 hasta 2015. En 1991, TAG Heuer presentó por primera vez su ya célebre eslogan: «Don’t Crack Under Pressure»
En 1999, el Grupo TAG vendió TAG Heuer a LVMH por la impresionante cifra de 740 millones de dólares. LVMH ha seguido impulsando el éxito de la marca y ha reintroducido algunos de los nombres más emblemáticos en el catálogo de la compañía. Los modelos Carrera, Monaco y Autavia siguen formando parte de la cartera de TAG Heuer. La marca es reconocida unánimemente como una de las compañías más legendarias del sector.
Blancpain
En la década de 1970, con “la crisis del cuarzo”, la industria suiza afrontó desafíos inesperados. Blancpain, la firma más antigua de la industria, se encontró en la problemática de detener su producción. La nueva dirección de la Société Suisse pour l’Industrie Horlogère (SSIH), precedente de Swatch Group y propietaria de la marca, decidió centrar su estrategia en los relojes de cuarzo en lugar de en los mecánicos. En 1982, esta sociedad vendía la marca Rayville-Blancpain a una sociedad formada por Jacques Piguet y Jean-Claude Biver, quien por aquel entonces era empleado de la SSIH. Compraron sus derechos por apenas 22,000 francos suizos. Apostaron de forma radical por la supervivencia de la relojería mecánica tradicional frente a la crisis del cuarzo, confiando en el valor artesanal.
La nueva empresa comenzó a operar bajo el nombre de Blancpain SA y estableció su producción en un antiguo edificio de Le Brassus —situado a 1000 metros de altitud en el Vallée de Joux— que había pertenecido a la familia Piguet durante generaciones. Su sencilla estrategia se resumía en el nuevo eslogan de la marca: “Desde 1735 no ha existido ningún reloj Blancpain de cuarzo. Y nunca lo habrá”. En menos de una década elevaron las ventas a millones de francos, salvando el prestigio suizo. Y en 1992, el grupo SMH (hoy conocido como Swatch Group) compró la marca por 60 millones de francos suizos.
Zenith
Manufactura Zenith
En 1972, la empresa estadounidense Zenith Radio Corporation, propietaria entonces de la marca, ordenó cesar la producción de relojes mecánicos y destruir toda la maquinaria, matrices y planos del icónico calibre cronógrafo El Primero (lanzado en 1969) para apostar únicamente por el cuarzo.
Desafiando a sus superiores, Vermot tomó la iniciativa de proteger el El Primero para las futuras generaciones, con la esperanza de que algún día Zenith volviera a producir este movimiento excepcional. En el más absoluto secreto, durante 1975 y 1976, Charles Vermot reunió todos los planos técnicos y las herramientas necesarias para fabricar todos y cada uno de los componentes del movimiento El Primero, y los ocultó en una sección tapiada del ático de la manufactura Zenith —conocido en francés como “grenier”—.
En 1978, la empresa fue adquirida por Dixi Micromécanique. Paulatinamente, la relojería mecánica comenzó a reactivarse y resurgió el interés por el excepcional calibre El Primero. Ebel mostró interés, al igual que Rolex para su modelo Daytona. Quedaban algunas unidades sueltas, pero el resto había desaparecido: se había desechado o subastado. O al menos eso era lo que creían los responsables.
En 1984, Charles Vermot decidió dar un paso al frente. Llevó al director al antiguo ático, repletos de restos y material diverso, y le mostró las nueve cajas de equipamiento que había salvado. También sacó una carpeta cubierta de polvo en la que todos los planos estaban meticulosamente archivados. Fue el comienzo de su renacimiento.