High School Musical 20 aniversario: Zac Efron y elenco recuerdan la película

Este martes 20 de enero de 2026 marca exactamente dos décadas desde que Disney Channel estrenó una película para televisión que transformaría la cultura pop adolescente y lanzaría las carreras de una nueva generación de estrellas. “High School Musical”, la cinta protagonizada por Zac Efron y Vanessa Hudgens, celebra su vigésimo aniversario, consolidada como una de las franquicias más rentables y recordadas de la década de los 2000.

Un fenómeno global que inició hace dos décadas

El director y coreógrafo Kenny Ortega reveló en una entrevista exclusiva para la revista People que la magnitud del éxito se sintió desde el set de grabación. Durante el rodaje del número final, “We’re All In This Together”, Ortega comprendió el potencial del proyecto. “Si el marketing de Disney hace el trabajo que estamos haciendo en esta sala hoy, tenemos un gigante”, pensó el cineasta.

Su predicción se cumplió. Tras su estreno el 20 de enero de 2006, la película atrajo a 7.7 millones de espectadores en su primera emisión en Estados Unidos. La banda sonora alcanzó el número uno en la lista Billboard 200, manteniéndose en el ranking por más de 100 semanas. El éxito derivó en mercancía masiva, una gira de conciertos en estadios de Latinoamérica y dos secuelas, cimentando su estatus de culto.

Zac Efron y Vanessa Hudgens reflexionan sobre el legado de los “Wildcats”

Para el elenco, el proyecto fue un punto de inflexión. Zac Efron, quien tenía 18 años al momento de interpretar a Troy Bolton y ahora cuenta con 38, expresó su gratitud por la experiencia. “Era muy joven… nos divertíamos, aprendíamos sobre la marcha y honestamente disfrutábamos cada momento juntos. Nunca podría haber imaginado que significaría tanto para la gente 20 años después”, declaró el actor.

Por su parte, Vanessa Hudgens (Gabriella Montez) destacó cómo la música y el baile se convirtieron en parte de su identidad. La actriz aseguró que la coreografía de “We’re All In This Together” está “arraigada en su ADN”. Hudgens comentó que, entre la filmación, las giras y la presencia constante de la película en redes sociales, los movimientos permanecen en su memoria corporal.

El impacto de la fama repentina en el elenco joven

El éxito también trajo desafíos para los actores, quienes eran adolescentes en ese momento. Corbin Bleu (Chad Danforth), quien tenía 15 años durante el rodaje, describió el ascenso a la fama como un “torbellino” difícil de navegar antes de que su cerebro estuviera completamente desarrollado, aunque reconoció que el proyecto abrió las puertas para su carrera en Broadway.

Monique Coleman (Taylor McKessie) y Ashley Tisdale (Sharpay Evans) coincidieron en la sorpresa que generó la recepción del público. Coleman recordó el impacto de ver su rostro en mercancía oficial, describiéndolo como “despertar dentro” del fenómeno. Tisdale añadió que la longevidad de la franquicia superó cualquier expectativa inicial, calificándola como una “experiencia que cambió la vida” de todo el equipo.

Lucas Grabeel (Ryan Evans) atribuyó la magia de la primera entrega a la falta de presión. “No había una maquinaria todavía… estábamos presentes: cantando alrededor del piano entre tomas, riéndonos de nuestras tonterías y errores”, explicó el actor, subrayando la autenticidad del proceso creativo.

Para conmemorar el aniversario, la plataforma Disney+ ha lanzado un canal de streaming dedicado que estará disponible desde enero hasta el 4 de marzo, transmitiendo la trilogía original y sus derivados.

El concierto que Michael Jackson nunca dio

Meses después del inesperado fallecimiento de Michael Jackson en 2009, el mundo tuvo la oportunidad de presenciar el monumental espectáculo que el “Rey del Pop” nunca pudo ofrecer. La película documental “Michael Jackson’s This Is It” se estrenó como un testamento agridulce de la genialidad, la disciplina y la inagotable energía creativa del artista, revelando los ensayos de la que sería su gran despedida de los escenarios.

El proyecto originalmente consistía en una serie de 50 conciertos de residencia en el O2 Arena de Londres, que marcarían el regreso triunfal de Jackson. Sin embargo, tras su muerte, el director Kenny Ortega y los productores compilaron más de 100 horas de metraje grabado en alta definición durante los ensayos entre abril y junio de 2009. El resultado fue un documental que ofrecía un acceso sin precedentes al meticuloso proceso creativo del artista.

Un Vistazo Íntimo al Genio Creativo

Lejos de ser un simple concierto grabado, “This Is It” funciona como un documento histórico que muestra a un Michael Jackson en pleno dominio de sus facultades artísticas. En la película, se le observa profundamente involucrado en cada detalle de la producción: desde la dirección musical y las coreografías hasta el diseño de las proyecciones y los efectos especiales. El metraje lo retrata no solo como un intérprete legendario, sino como el arquitecto principal de su propia visión.

El documental revela a un artista perfeccionista pero colaborativo, guiando a su banda, cantantes y al joven elenco de bailarines con una mezcla de amabilidad y exigencia absoluta. Las escenas muestran la reconstrucción de coreografías icónicas para éxitos como “Thriller”, “Billie Jean” y “Beat It”, así como la preparación de nuevas versiones de clásicos como “Human Nature” y “The Way You Make Me Feel”.

Un Fenómeno Global y un Legado Duradero

Estrenada en cines por un tiempo limitado de solo dos semanas a nivel mundial, la película se convirtió en un fenómeno instantáneo. Generó una recaudación global de más de 261 millones de dólares (aproximadamente 4,571 millones de pesos), convirtiéndose oficialmente en la película de concierto más taquillera de todos los tiempos. La demanda fue tal que la cinta solidificó el legado de Jackson, demostrando que su poder de convocatoria permanecía intacto.

Paralelamente al filme, se lanzó un álbum doble del mismo nombre. El primer disco contenía las versiones de estudio de las canciones que aparecían en la película, en el mismo orden, mientras que el segundo disco incluía maquetas inéditas y un poema recitado por Jackson titulado “Planet Earth”. El álbum también fue un éxito comercial, debutando en el número uno de las listas de ventas en catorce países.

“This Is It” no fue el concierto que el mundo esperaba, pero se convirtió en el homenaje que necesitaba. Ofreció a millones de fanáticos un cierre y una última oportunidad para maravillarse con el talento de un artista que, incluso en los ensayos, ofrecía un espectáculo inolvidable.