Devo anuncia su gira 2026 “Mutate, Don’t Stagnate”: todos los detalles

La agrupación estadounidense de new wave, Devo, confirmó este martes 10 de febrero de 2026 su nueva gira por Norteamérica titulada Mutate, Don’t Stagnate. El conjunto, reconocido por su influencia estética y sonora en la década de los 80, estructuró este recorrido en dos etapas principales que se llevarán a cabo durante los meses de abril y junio. Este anuncio marca la continuidad de su actividad en vivo tras la recepción positiva de sus presentaciones conjuntas con The B-52s durante el año pasado.

La primera fase de la gira se desarrollará durante el mes de abril, comenzando el día 3 con un concierto en la localidad de Wheatland, California. Esta etapa inicial de la gira  incluye dos presentaciones estelares en el Festival de Música y Artes de Coachella Valley. Los músicos han diseñado este segmento para rodear sus compromisos en el desierto de California con una serie de fechas seleccionadas en la costa oeste de los Estados Unidos.

Calendario de presentaciones y logística de venta de boletos

Tras una pausa en el mes de mayo, la banda retomará sus actividades el 2 de junio en Indianápolis. La segunda parte del tour se enfocará en las regiones del medio oeste y el noreste, concluyendo el 13 de junio en Mashantucket, Connecticut. La empresa Live Nation estableció un sistema de venta escalonada para las entradas. La preventa oficial para los miembros con acceso total comenzará el jueves 12 de febrero a las 10:00 horas locales.

Por su parte, la venta de boletos al público general iniciará el viernes 13 de febrero a través de la plataforma Ticketmaster. Los analistas de la industria prevén que la demanda sea elevada, considerando que la banda mantiene una base de seguidores sólida entre la población adulta que consume música de las décadas de los 80 y 90. Aunque no se han publicado precios oficiales de salida, se estima que las entradas mantendrán el estándar de los espectáculos de rock clásico actuales.

El legado de Devo y su influencia en el rock electrónico

La formación originaria de Akron, Ohio, ha mantenido una relevancia constante gracias a su concepto de la “de-evolución”, una crítica social que plasmó a través de un sonido caracterizado por el uso innovador de sintetizadores y ritmos mecánicos. Durante su apogeo comercial en los años 80, canciones como  y  de la naciente cadena MTV. La vigencia de estas obras se refleja en su constante presencia en la programación radial de la Ciudad de México y otras capitales culturales.

El estilo interpretativo de Mark Mothersbaugh y Gerald Casale se distingue por la precisión técnica y el uso de uniformes industriales, elementos que se mantienen como parte integral de su espectáculo actual. Los especialistas en musicología señalan que la propuesta de Devo fue fundamental para la democratización de la tecnología en la composición popular, permitiendo que instrumentos electrónicos se integraran de forma orgánica al rock tradicional.

El interés por la banda se revitalizó tras su participación en diversos festivales internacionales y su inducción al Rock & Roll Hall of Fame en años recientes. En 2025, su gira compartida con The B-52s en recintos como Jones Beach, Nueva York, recibió elogios de la crítica por la energía de sus ejecuciones y la calidad de su producción visual. La banda continúa explorando nuevas formas de presentar su catálogo histórico, adaptando sus composiciones clásicas a los estándares de audio contemporáneos.

La difusión de su obra se ha expandido a través de diversos formatos digitales y programas especializados de análisis musical. El título de la nueva gira, Mutate, Don’t Stagnate, resume la filosofía actual del grupo, que busca evitar el estancamiento artístico mediante la reinvención de sus conceptos visuales. Con el anuncio de estas nuevas fechas para 2026, Devo asegura su posición como una de las agrupaciones más influyentes del movimiento new wave que sigue activa y en plena capacidad creativa sobre los escenarios internacionales.

El ambicioso plan para revivir el Ozzfest y mezclar géneros musicales

La organización del festival de metal Ozzfest sugirió el regreso del evento para el año 2027 a través de sus canales oficiales. Esta noticia surge tras las declaraciones de Sharon Osbourne, quien confirmó que mantiene conversaciones con la empresa promotora Live Nation para reactivar el festival que marcó una época en el rock pesado durante las décadas de los 90 y los 2000. La intención de la manager es realizar un evento de escala global que rinda homenaje al legado de su esposo, el cantante Ozzy Osbourne.

La página oficial de Instagram del festival publicó esta semana una pregunta directa a sus seguidores: “¿Regresará Ozzfest en 2027?”. Este mensaje generó una respuesta inmediata en la comunidad musical, que no ha visto una edición completa del festival desde el año 2018. Sharon Osbourne señaló a medios internacionales que existe un interés creciente por recuperar el espíritu original de este proyecto, el cual funcionó durante años como una plataforma para lanzar a nuevas bandas hacia el éxito comercial.

Las negociaciones con Live Nation y la visión global de Sharon

Sharon Osbourne detalló que su visión para el nuevo Ozzfest es que sea más grande, amplio y con un alcance internacional. Durante su etapa de mayor éxito, el festival recorría diversas ciudades de Estados Unidos y Europa, convirtiéndose en un paso obligatorio para las bandas emergentes del género. La promotora Live Nation, encargada de la logística de grandes giras mundiales, es la aliada estratégica para que el festival recupere su formato de gira itinerante que lo hizo famoso a finales de los años 90.

Un punto relevante en la organización del evento es el aspecto económico. Sharon mencionó que los representantes de los artistas deben ser realistas con las tarifas de contratación. La manager bromeó sobre la percepción que tienen algunos representantes, quienes asumen que la familia cuenta con billones de dólares para financiar el evento. Un billón de dólares en el sistema estadounidense equivale a 1,000 millones de dólares, lo que equivale a 17,150,000,000 pesos mexicanos. Esta diferencia en las expectativas financieras es uno de los retos principales para conformar un cartel atractivo y rentable.

El legado de Ozzy Osbourne y el impulso al nuevo talento

El festival nació en 1996 como un evento de dos días, después de que los organizadores del festival Lollapalooza rechazaran incluir a Ozzy Osbourne en su programación. Desde entonces, el Ozzfest se caracterizó por dar un espacio estelar a géneros como el heavy metal y el hard rock. Sharon Osbourne enfatizó que para Ozzy era fundamental ofrecer un escenario a los músicos jóvenes para que pudieran tocar ante audiencias masivas. Ella describió el festival como un “campamento de verano para niños”, resaltando el ambiente de comunidad que se generaba entre las bandas.

En las últimas ediciones, como la realizada en 2018 en el recinto The Forum de California, el festival incluyó a figuras de la talla de Rob Zombie, Marilyn Manson y Jonathan Davis, vocalista de la banda Korn. Sin embargo, para la versión de 2027, la organización busca evolucionar el concepto. Sharon Osbourne admitió que le gustaría mezclar diferentes géneros musicales que sean afines al metal, reflejando así la forma en que los seguidores consumen música en la actualidad a través de diversas plataformas.

Desafíos económicos y la evolución de los géneros musicales

La viabilidad del regreso del Ozzfest depende de lograr un equilibrio entre el presupuesto de producción y los costos de las entradas. En ediciones pasadas, un boleto para un festival de esta magnitud tenía un precio promedio de 150 dólares, lo que equivale a 2,572.50 pesos mexicanos. La intención es mantener precios competitivos que permitan el acceso a una nueva generación de seguidores que no pudieron vivir las giras originales del festival. La familia Osbourne busca que el evento mantenga su identidad pero que se adapte a las exigencias técnicas de 2027.

La noticia del posible regreso llega en un momento de nostalgia por los grandes festivales de finales del siglo XX. El Ozzfest no solo fue un negocio musical, sino una marca cultural que influyó en la moda y el estilo de vida de millones de jóvenes. Con la supervisión de Sharon y el apoyo de Live Nation, el evento de 2027 pretende consolidarse como el tributo definitivo a la carrera de Ozzy Osbourne, asegurando que el género que él ayudó a crear siga vigente en los escenarios más importantes del mundo.