Pet Shop Boys publicó It’s a Sin en junio de 1987 como el corte promocional principal de su segundo álbum de estudio, Actually. Compuesta por el vocalista Neil Tennant y el tecladista Chris Lowe bajo la producción de Julian Mendelsohn, la canción abordó de forma directa la experiencia de Tennant durante su formación escolar católica en la institución St. Cuthbert’s Grammar School de Newcastle upon Tyne.
La letra describió la percepción juvenil de que cualquier impulso o aspiración personal constituía una transgresión moral sujeta a condena religiosa. En el apartado técnico, la pista integró arreglos orquestales sintetizados de hi-NRG combinados con efectos sonoros teatrales, incluyendo un conteo regresivo de la NASA, truenos y la grabación en latín de la oración del Confiteor recitando la frase “mea culpa”.
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Reacciones religiosas, el video de Derek Jarman y la acusación de plagio
El contenido lírico generó descontento entre autoridades eclesiásticas británicas, motivando que el director del antiguo colegio de Tennant pronunciara sermones públicos para refutar las críticas del cantante. La controversia se intensificó con el videoclip oficial dirigido por el cineasta de vanguardia Derek Jarman, quien ambientó la pieza en una sala de inquisición medieval con representaciones alegóricas de los siete pecados capitales.
A la par del debate social, el comentarista y locutor británico Jonathan King acusó públicamente al dúo de plagiar la melodía del tema Wild World, compuesto en 1970 por Cat Stevens. Pet Shop Boys recurrió a los tribunales británicos e interpuso una demanda por difamación ante el Tribunal Superior de Londres, instancia que resolvió a su favor y derivó en una indemnización económica donada a instituciones benéficas.
Rendimiento en listas internacionales y resignificación cultural
A pesar de los cuestionamientos mediáticos, el sencillo debutó con rapidez en las listas comerciales y alcanzó el primer lugar del UK Singles Chart en el Reino Unido, manteniéndose en la cima durante tres semanas consecutivas. En Estados Unidos, el corte ingresó al top diez del Billboard Hot 100, posicionándose en el noveno lugar y liderando conteos de música bailable en Alemania, Noruega e Italia.
Con el paso del tiempo, la obra trascendió su contexto original para convertirse en un referente de la crisis del VIH en los años ochenta, prestando su título a la serie dramática homónima de 2021 producida por Russell T Davies. Cuatro décadas después de su grabación, It’s a Sin permanece como la interpretación más programada en los conciertos en vivo del dúo electrónico.