Antes de encabezar las listas internacionales de éxitos, Peter Gene Hernandez, conocido artísticamente como Bruno Mars, inició su contacto escénico a los cuatro años en Honolulu. Criado en una familia de músicos, el intérprete se integró a la revista musical The Love Notes caracterizado como el imitador más joven de Elvis Presley, experiencia que le otorgó soltura escénica y comprensión temprana del rock and roll clásico.
Durante su adolescencia, Mars amplió sus rutinas incorporando homenajes a Michael Jackson, estudiando sus transiciones de baile, el uso del falsete y la métrica sincopada. Esta disciplina formativa quedó reflejada posteriormente en producciones discográficas como Unorthodox Jukebox (2012) y en sus intervenciones televisivas en espectáculos de medio tiempo del Super Bowl.
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El sonido de Minneapolis de Prince y el funk de James Brown
El tercer trabajo de estudio del cantante, 24K Magic (2016), expuso una asimilación directa del sonido de Minneapolis popularizado por Prince a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta. La utilización de sintetizadores analógicos, líneas de bajo sintéticas y estructuras de boogie funk en temas como “Chunky” y “Perm” emularon las técnicas de producción desarrolladas por el músico de Paisley Park.
De forma paralela, la conducción de sus presentaciones en vivo tomó como referencia la disciplina instrumental de James Brown. Al frente de su banda de acompañamiento, The Hooligans, Mars traslada la coordinación de metales y los quiebres rítmicos acelerados que caracterizaron las grabaciones de funk clásico editadas durante la década de 1960.
La influencia de The Police y el tributo al soul con Silk Sonic
La versatilidad compositiva de Mars integró además influencias del rock británico de finales de los setenta, particularmente el sonido de The Police en el sencillo “Locked Out of Heaven”. Coproducida junto a Mark Ronson, la pista empleó acordes cortados de guitarra y un pulso de bajo melódico que el propio Sting reconoció públicamente como un tributo a su catálogo histórico.
La retrospectiva hacia los géneros tradicionales culminó en 2021 con el proyecto Silk Sonic, fundado junto al baterista y cantante Anderson .Paak. El álbum An Evening with Silk Sonic convocó al bajista Bootsy Collins para recrear la elegancia instrumental del soul de Filadelfia y el R&B de los años setenta, consolidando una trayectoria construida a partir del estudio minucioso de las figuras fundacionales de la música negra estadounidense.