Descubre la colección Classic Fusion Balloon Dog y el MP-14 Origin, dos obras maestras de la alta relojería que transforman el tiempo en arte.
Hay colaboraciones que se sienten como una simple suma de logos y otras que nacen de una necesidad creativa real. La unión entre Hublot y Jeff Koonspertenece, sin duda, a este segundo grupo. Se trata del encuentro entre dos mundos que comparten una obsesión: transformar lo cotidiano en eterno.
Una alianza que se materializa en dos piezas que desafían lo que creíamos saber sobre un reloj y se representan en dos piezas: Classic Fusion Balloon Dog y MP-14 Origin. Ambas nacen de la misma pregunta: ¿qué pasa si dejamos de ver el tiempo como algo que se mide y empezamos a verlo como algo que se siente?

Classic Fusion Balloon Dog: la alegría de la infancia, hecha metal
Imagina llevar en la muñeca esa sensación de asombro que te producía un globo cuando eras niño. Eso es exactamente lo que logra el Classic Fusion Balloon Dog. Hublot tomó el icónico perro de globos de Koons y lo tradujo al lenguaje de la alta relojería. Nose trata de una simple estampa en la esfera; es una reinterpretación completa de la arquitectura del reloj.
Cada línea del Classic Fusion se rediseñó para parecer “inflada”. Los tornillos de titanio tienen una cabeza abombada, el cristal de zafiro es curvo y la caja de 42 mm parece suspendida en una tensión invisible. Incluso la correa, qu es una mezcla de caucho y piel metalizada, está acolchada para mantener esa ilusión de presión interna.
El Classic Fusion Balloon Dog logra su desempeño gracias al movimiento HUB1710, un corazón automático con puentes y platina de antracita tratados con rutenio. Su indicador de fecha se ubica a las 3 h con disco negro y números en blanco.
Se presenta en acero pulido espejo, o en un rojo y azul, donde resalta el brillo de aluminio anodizado. Un reloj no es solo un objeto de colección; es una declaración de intenciones para el día a día. Su presencia en la muñeca es divertida y sofisticada a la vez.

Los detalles, como la corona con forma de válvula de inflado o el contrapeso del segundero en forma de perro, son guiños que arrancan una sonrisa. Con una edición limitada a 200 unidades, este reloj convierte cualquier reunión casual o cena en un momento donde el arte contemporáneo es el protagonista.
MP-14 Origin: el Big Bang en tu muñeca
Si el Balloon Dog es la cara amable y lúdica del arte de Koons, el MP-14 Origines su lado más profundo y cósmica. Esta pieza, perteneciente a la colección Exceptional Timepieces de Hublot, es una proeza de ingeniería que representa el origen del universo.

Lo que más impacta al tenerlo en la mano no es solo su tamaño, ensamblado en una caja de zafiro pulido y titanio de 44 mm, un proceso que requiere 534 horas de mecanizado. En su interior, un sistema de anillos concéntricos de oro blanco, engastados con diamantes y zafiros azules, gira en torno a un núcleo central: un tourbillon central automático, el primero de Hublot. Un movimiento HUB9014, automático con masa oscilante periférica chapada en rutenio antracita.
Es hipnótico ver cómo los cubos indicadores de las horas y los minutos flotan sobre los anillos, como si fueran planetas en órbita. Bajo una cúpula de zafiro pintada a mano, el tourbillon late como el corazón de una galaxia.

Este reloj no te dice la hora; te invita a contemplarla. Con solo 30 unidades disponibles, el MP-14 Origin es para ese coleccionista que busca una pieza que no solo sea un reloj, sino una experiencia espacial en la muñeca. Es el complemento perfecto para una velada especial o para esos días en los que quieres sentir que llevas algo verdaderamente irrepetible.
Un lujo tangible
Lo que hace especial a esta colaboración es que, a pesar de su complejidad técnica, ambos relojes están pensados para vivirse. Hublot logra que la alta relojería no sea algo que se guarda en una caja fuerte, sino algo que se disfruta.
Ya sea que te inclines por la energía vibrante y juguetona del Classic Fusion Balloon Dog o por la majestuosidad cósmica del MP-14 Origin, estas piezas comparten un ADN común: la audacia de Hublot y la visión de Jeff Koons. Son relojes que no pasan desapercibidos, que generan conversación y sobre todo, te recuerdan que el tiempo es el lienzo más valioso que tenemos.