Mientras las selecciones buscan sumar puntos en la cancha, miles de aficionados están descubriendo otro de los grandes protagonistas de la Fiesta del Futbol: la gastronomía mexicana.
En los días previos al partido entre Suecia y Túnez, disputado en Monterrey, decenas de aficionados de ambas naciones aprovecharon su estancia en Nuevo León para probar algunos de los platillos más representativos de la cocina mexicana. El resultado fue el mismo para casi todos: una mezcla de sorpresa, entusiasmo y algunas lágrimas provocadas por las salsas.
Tacos de trompo y el desafío del picante en Monterrey
La escena se volvió habitual en los alrededores de los estadios y las zonas turísticas de Guadalupe y Monterrey, donde visitantes suecos y tunecinos hicieron fila para probar tacos de trompo, carne asada, barbacoa y otras especialidades regiomontanas. Muchos de ellos confesaron que era la primera vez que comían auténtica comida mexicana fuera de los restaurantes internacionales de sus países. Lo que nadie les advirtió fue el poder de las salsas mexicanas.
La reacción de los extranjeros ante la cocina de Nuevo León
Varios aficionados extranjeros fueron captados probando pequeñas porciones de salsa verde y salsa roja antes de descubrir que el nivel de picante era muy diferente a lo que imaginaban. Entre risas, gestos de sorpresa y litros de agua, algunos reconocieron que el sabor valía completamente la experiencia.
“Pensé que podía soportarlo”, comentó entre carcajadas un aficionado sueco después de probar una salsa de chile serrano. Otros visitantes aseguraron que el picante mexicano fue tan memorable como el propio partido.
Los comerciantes de la zona tampoco ocultaron su entusiasmo. Para muchos negocios locales, la llegada del Mundial ha significado una oportunidad única para mostrar la cultura gastronómica de Nuevo León a visitantes de todos los continentes. Algunos taqueros incluso han comenzado a explicar en inglés qué tan picante es cada salsa antes de servirla.
Porque si algo está dejando claro la Fiesta del Futbol es que, además de goles y celebridades en las tribunas, el torneo también está sirviendo para exportar otra pasión nacional: los tacos, las salsas y la capacidad del picante mexicano para sorprender a cualquiera, sin importar de qué parte del mundo venga.
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