Una subasta de objetos personales y recuerdos del difunto cantante británico George Michael desató un fuerte enfrentamiento familiar. Un total de 32 lotes pertenecientes a la colección de Siobhan Bailey, quien se desempeñó como asistente personal del artista durante dos décadas, saldrán a la venta en una puja organizada por la casa de subastas Sworders.
El foco de la controversia recae sobre el origen legal de la venta y la oposición frontal de la familia biológica de Bailey. La asistente personal falleció de manera repentina por causas naturales en 2014 a la edad de 56 años sin dejar un testamento formal, por lo que su patrimonio pasó legalmente a manos de su ex esposo, Ian Belcher, de quien se encontraba en proceso de divorcio al momento de su muerte.
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La guitarra del videoclip de “Faith” y objetos íntimos en venta
Entre las piezas más codiciadas que saldrán bajo el martillo destaca la guitarra acústica Gretsch Synchromatic que George Michael tocó en el icónico videoclip de su éxito “Faith” en 1987. El instrumento, obsequiado en su momento a Bailey como un regalo personal del músico, cuenta con un precio estimado de salida que oscila entre los 80,000 y los 160,000 dólares (aproximadamente de un millón 640 mil a tres millones 280 mil Pesos Mexicanos).
La subasta, titulada Faith & Fame: A Personal George Michael Collection, también incluye lotes como una agenda Filofax de la gira de 1988 con anotaciones manuscritas, una fotografía oficial firmada de Wham!, una nota redactada con aprecio por el propio Michael y su compañero Andrew Ridgeley, y una invitación a la fiesta de cumpleaños número 21 de Ridgeley.
Acusaciones de falta de ética y pedido de cancelación
Gerard Bailey, hermano de Siobhan, declaró a la BBC que la familia considera el evento como una “violación a la privacidad” y calificó el uso del nombre de su difunta hermana en relación con la venta como “totalmente poco ético” y “deshonroso”. Según Gerard, su hermana planeaba heredar dichos objetos a sus sobrinos en un testamento que no alcanzó a registrar formalmente.
Asimismo, la familia acusó a Belcher de esperar doce años tras el fallecimiento para “monetizar los recuerdos”. Pese a los reclamos formales para cancelar la puja o retirar el nombre de Bailey de la promoción, la casa de subastas Sworders confirmó que la venta se mantendría en pie conforme a lo programado.